ENTRENADOR DE ROSARIO ESPINOZA
Un gracias y un abrazo para Rolando García
Rolando García, uno de los primeros maestros de 'Chayito' en el tae kwon do, la acompañó a Beijing y fue testigo del oro
José Abraham Sanz
Rolando García, quien fue el segundo entrenador de "Chayito" en el tae kwon do en Guasave, tiene cerca de 10 minutos que se bajó del avión que lo trajo de México. Llegó desvelado, destanteado. Arrastrando un cambio de horario de 14 horas, una maleta con instintivos de la Delegación Mexicana. Una mochila a la espalda, un morral terciado, un bolso de compras y una cangurera a la cintura. Es evidente que tiene tantas cosas que contar que por momentos olvida detalles. Pero por momentos los recuerda y los desmenuza. Como "ese día", en el que se levantaron a las 6 de la mañana de China. Desayunamos, dice cuando recuenta a sus compañeros, -incluidos a los padres de la campeona olímpica María del Rosario Espinoza, don Marcelino y doña Felícitas-, nos fuimos al gimnasio, esperamos como media hora y nos llevamos los boletos. En ese mismo gimnasio, el de Ciencia y Tecnología de la Universidad de Beijing, Rolando fue testigo de las dos medallas de oro que cayeron para México. "No fui a ningún otro deporte más que al tae kwon do. Yo no llevaba boletos, sin embargo entré a todos los eventos, porque me los regalaron los estudiantes sinaloenses. Ellos regalaron a los mexicanos", aclaró. "Éramos como unos 50. Me dicen que por la televisión la porra se escuchaba, y cantamos El sinaloense, La Bamba, El Rey y todo eso. La verdad fue muy padre la experiencia esa. No se olvida, escuchar cantar el Himno Nacional 2 veces en el mismo lugar, es increíble". En el gimnasio, Rolando recibió mensajes a través de su computador portátil, estuvo pendiente y sabe de la fiesta que se vivió en Guasave y La Brecha. "Todo mundo me hablaba y me decía: ¡hey!, qué te miré en la tele", recordó.
Regresa con su reconocimiento
Con la victoria, Rolando no pudo festejar de inmediato con María del Rosario, sino hasta el otro día. "Se bajó de la camioneta donde la traían" recordó, "nos bajamos y la abracé. La verdad le dije: muchas felicidades, me dio muchísimo gusto haber vivido esto aquí, contigo. Felicidades". "Y fue un abrazo, sin palabras. Ella, después, me dice: 'profe', muchas gracias por siempre acompañarme, usted es una de las persona que puso un granito de arena para llevarme a donde estoy". Rolando afirmó que la relación que tiene es muy normal. "Todos en el gimnasio, de Guasave, la vemos como una persona normal, porque a final de cuentas siempre ha estado con nosotros", explicó. "Mucha gente sí se desvive, pero para mí es la María que yo he conocido siempre. En Guasave llegan y todos 'qué ondas María', y juegan con ella, porque siempre ha sido su compañera no hay mucho, de que la gran admiración, es un ejemplo para ellos, pero sin embargo la ven como una persona más de su grupo". El entrenador guasavense acompañó a su pupila a las dos televisoras, a la embajada de México en China y hasta la ceremonia de clausura. Y cada vez que recuerda uno detalle, que no puede explicarlo del todo, voltea y afirma, "lo tengo guardado en la compu, en fotos y video".
DESDE SU PERSPECTIVA - La miré muy segura, nunca estuvo abajo en el marcador. - María fue dominante. La primera pelea muy segura, la de Túnez quiso ser fuerte, pero el bloqueo de María es impasable. - A María yo nunca la miré yo presionada. Siempre muy centrada y a lo que ella iba. No nada más en la primera, sino en todos los combates, se vio muy superior a las demás. - La sueca no se me hizo una rival muy fuerte para ella, nosotros estábamos esperando la pelea de la china, porque sabíamos que no nada más María, sino nosotros como porra, íbamos a tener todo el gimnasio en contra. - Y había dos cosas: contra la china, que también era campeona olímpica, además está en su tierra y contra Sarah Stevenson (la británica) había perdido dos veces. - La noruega era toda una veterana, ella venía desde Sidney para acá, pero a ella, María ya le había ganado 4 ó 5 veces.
Llama porra atención
Desde la entrada, la porra mexicana llamó la atención, aclaró, por sus vestimentas y el alboroto. "En la entrada con todo el ajuar y miles de chinos tomándonos fotos", dijo. "Y más al papá de María, con la bandera, yo creo que se miraba más original con el bigote y su color". "Estábamos un poquito ansiosos de verla, ya cuando sale María, se hace el alboroto en la porra, había mexicanos dispersados, pero ya cuando empezamos a gritar, y como moscas se empezaron a venir todos, y a echar la porra fuerte". Agregó que los chinos tenían una seguridad muy fuerte pero llegaron a intentaron aplacarlos, pero no lo lograron.
LA COMIDA CHINA La comida china que consumió el entrenador Rolando García no fue de su agrado del todo. "Comíamos comida china ahí en el hotel, muy mala, por cierto, allá son sabores muy extraños, mucha verduras", recordó. Además, Rolando mostró fotos de la comida exótica, como cucarachas o serpientes.
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O P O R T U N I D A D E S
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