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FUTBOL
Es cinta negra, pero Blanca Félix nació para ser portera
Los abuelos de la sinaloense comparten el desarrollo que ha tenido la heroína de Chivas, desde su primera experiencia con el futbol hasta la memorable actuación que tuvo el sábado contra el América
Reyes Iván Camacho
13/11/2017 | 5:26 PM
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Foto: Mexsport

COLONIA AGRÍCOLA SINALOA._ Blanca María Félix, la heroína de Chivas en la Liga MX Femenil, nació para ser portera, no del montón, sino de las mejores, de eso está convencida su orgullosa abuela María Sánchez.

De este pueblo de menos de mil habitantes, ubicado en el sur del municipio de Angostura, era poco probable que saliera una figura para el balompié nacional, porque aunque hay estadio para la práctica de esta disciplina, es un deporte que se juega poco en la comunidad.

Y, sin embargo, de ahí surgió Blanca, gracias a su pasión y amor por el futbol, pero también gracias a que la señora María siempre la apoyó, le dio ánimos y la acompañó a donde ella iba a jugar.

De la mano de los abuelos

La joven futbolista de 21 años se crió con sus abuelos paternos María y Hernando Félix, después de perder a su papá Alejandro, un ministerio público federal que murió en 1999 en el cumplimiento de su deber.

Olivia Castro, la madre, decidió dejarles a Blanca, entonces de 3 años, y al pequeño Alejandro, de apenas meses de nacido, para poder rehacer su vida.

“Ella era muy inquieta, demasiado, entonces dije ‘la voy a meter a karate’, no le gustaba mucho pero no había otra cosa; al futbol la empecé a llevar a Chinitos pero con puros niños, no había niñas, tendría como 8 años, la llevaba porque le nacía”, recordó.

Fue hasta un año después de empezar a jugar futbol cuando Blanca se interesó en ser portera, dijo su abuela.

“Me siento muy orgullosa porque ella salió por su espíritu que trae, porque no tenía quién la entrenara, y así empezó, después la jalaron a jugar unas muchachas de Guamúchil, cada fin de semana la llevaba, se ganó un trofeo”, expresó.

A los 14 años Blanca se fue a jugar con un equipo de Palmitas que entrenaba una señora a la que recuerdan con el nombre de Mary, siendo reconocida como mejor portera del municipio de Angostura, manifestó.

La orgullosa abuela cuenta que su nieta combinaba las actividades deportivas con el estudio, sin descuidar ambas facetas, por lo que logró llegar a cinta negra en las artes marciales, mientras seguía cosechando triunfos, conocimientos y experiencia en el futbol, y escalaba niveles escolares.

De la UAS a las Chivas

Después de terminar la secundaria en el Gato de Lara y la preparatoria en la UAS de La Reforma, Blanca emigró a Culiacán para estudiar la licenciatura en Educación Física, en la Universidad Autónoma de Sinaloa, donde en la primera prueba que le hicieron se ganó el puesto de portera en el equipo femenil de futbol.

El año pasado la joven angosturense supo que Chivas, el equipo de sus amores desde que era niña, estaba agendando visorías en Guadalajara para el equipo femenil, por lo que pidió permiso de sus abuelos para asistir.

“Ya había ido a Monterrey, pero no la miró el dueño del equipo, llegó un día tarde. Ella se quería con Dorados, pero no quedaron, y entonces fue a Guadalajara y agarró los dos últimos días de visoreo y le dijeron ‘quédate’, y se quedó”, expresó.

La señora María indicó que cuando a Blanca le propusieron firmar lo consultó con ellos y lo que le dijeron fue que cumpliera sus sueños.

“¿Cómo decirle que no? si a ella le encantan las Chivas desde los 6 o 7 años, por una muchacha que me ayudaba a cuidarla”, aseveró.

A raíz de que firmó, Blanca no pudo terminar la licenciatura en Educación Física en la UAS, pero le prometieron en la organización rojiblanca que le darán facilidades para que pueda titularse.

“Le falta un año de carrera y dos con el servicio social, pero no tuvo oportunidad de buscar allá, se le pasó el tiempo, ahorita está congelada su escuela y yo me desespero porque quiero su título, pero muchas personas me dicen ‘déjala, la escuela no se va’, para que no se presione”, manifestó.

Lo bueno es que Olivia, quien aunque dejó a Blanca desde pequeña con los abuelos, nunca la ha dejado de visitar y procurar, vive en Guadalajara y fue el apoyo que la futbolista tuvo en su llegada al Rebaño Sagrado.

 

Aprovecha la oportunidad

El abuelo Hernando subrayó que delante de su nieta estaban otras dos porteras, pero al lesionarse la titular se le abrió la oportunidad a Blanca y la supo aprovechar al grado de ya no dejar la titularidad.

“Creo que cuando portereaban estas muchachas no estaban ganando y cuando metieron a mi nieta parece ser que todos los juegos los han ganado. No empezó ni de banca”, dijo orgullosa la abuela de la jugadora.

María recordó que el primer juego su nieta ni siquiera fue convocada a la banca, pero le dio ánimos para que no se desesperara ni se sintiera mal.

El sábado, a 14 años de distancia de su primera experiencia en las canchas de futbol pero aún en su incipiente carrera en el profesionalismo, Blanca fue la figura ante el América, en el legendario estadio Azteca, donde con sus atajadas defendió el empate a dos goles que le dio a Chivas el pase a la final de la Liga MX Femenil, contra Pachuca.

“Todos gritando ¡Chivas, Chivas, Chivas!, y ¡portera, portera, portera!, sentí muy bonito, la cargaban en hombros, y le decía a los policías ‘déjenme entrar para tocarla’, pero no me dejaron. Me emocioné mucho y en el hotel lloré”, compartió.

La abuela aseguró que desde que iba y venía a los juegos con Blanca siendo primero niña y después adolescente ya se la había imaginado alcanzando alturas insospechadas, por el gran amor que le tiene al futbol, pero sobre todo por el empeño y dedicación que siempre le ha puesto a todo lo que hace.

Ahora, María no tiene ninguna duda que su nieta algún día, quizás pronto, sea convocada a la Selección Nacional y represente a México en eventos internacionales. Lo único que lamentaría, dijo, es que ahí sí va a ser difícil acompañarla.

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