Advierten riesgos a salud de internos en penales de Sinaloa

Sheila Arias
16 noviembre 2015

"Factores como espacios mal iluminados, poco ventilados y con escasa higiene, pueden contribuir a que los presos se enfermen, señala Álvaro Acosta Padilla"

MAZATLÁN._ La sobrepoblación en los penales, ese hacinamiento, también representa un alto riesgo a la salud. 

"Cuando hay espacios donde se aglomeran poblaciones mayores a su capacidad, que no están bien iluminados o no están bien ventilados y que hay convivencia con enfermos, entonces sí hay riesgo", advirtió Álvaro Acosta Padilla, director de Prevención y Promoción de la Secretaría de Salud del Estado. 

"Lo importante es que se cuide que los espacios estén bien iluminados, bien ventilados y en caso de que hubiera personas enfermas, atenderlos oportunamente". 

Y es que Sinaloa se ubica entre las 15 entidades del País con sobrepoblación en sus penales; en el caso de la entidad, Mazatlán es municipio más afectado, con 400 internos más de los que puede albergar el Centro de las Consecuencias Jurídicas del Delito. 

El funcionario aseguró que, a petición de las autoridades penitenciarias, llevan hasta el interior acciones preventivas, pero lo que sí tienen a cargo es el seguimiento de pacientes con tuberculosis y VIH Sida. 

Los hacinamientos en los penales, reiteró, son un factor de riesgo para la salud de los internos. 

"Si un factor que influye en esto, es decir, si el espacio no tiene buena iluminación, buena ventilación y no hay higiene, ahí son tres factores que juntos hacen más probable que la gente se enferme", comentó Acosta Padilla. 

"Hay algunas actividades que se hacen en los penales, ya sea a petición de la Secretaría correspondiente; hemos ido a hacer actividades preventivas a petición expresa. Si por ejemplo hay situaciones como pacientes que tienen tuberculosis y que son tratados por nosotros en los penales, cada vez que nos piden los atendemos". 

La sobrepoblación penitenciaria, lejos de los riesgos a la salud, es un tema de derechos humanos, pues las condiciones no son adecuadas para los internos. 

En México, al menos la mitad de los estados enfrenta este problema, de acuerdo con las estadísticas de la Comisión Nacional de Seguridad.