Alertan sobre los riesgos de consumir calorías en exceso

Saúl Valdez
16 noviembre 2015

"Alertan sobre los riesgos de consumir calorías en exceso"

MAZATLÁN._ El consumo excesivo de calorías en glucosas, grasas y carbohidratos, produce diversas alteraciones en el organismo, explicó el químico Samuel Treviño Mora, en la conferencia "De la dieta hipercalórica a la nefropatía diabética". 

Durante el segundo día de actividades del 18 Congreso Nacional de Análisis de la Garantía de la Calidad en Laboratorio Clínico y Expoquim 2015, el investigador de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, alertó sobre los cambios morfológicos por los que sufre el riñón, que pueden ser graves e irreversibles. 

El propósito de la conferencia fue informar a los asistentes la adaptación que tiene que pasar el riñón antes de evocar una respuesta de alteración, que son los azoados renales. 

"Cuando llegamos a esta situación, hay cambios muy graves e irreversibles, no para hacer un trasplante o una diálisis, pero sí presenta daños severos", comentó. 

En su charla, Treviño Mora manifestó que hay ciertas cantidades de energías que se deben de consumir de acuerdo a las necesidades de los órganos y tejidos, sin embargo, el consumo excesivo de los productos que se ingieren día a día produce desajustes. 

En el 2003, reveló, la ingesta calórica rondaba en las 4 mil calorías; para el 2011 cambió a 2 mi 500 calorías, en las cuales el 45 y 50 por ciento tenían que ser carbohidratos, y para el 2014, tanto la Federación Internacional del Diabetes y la Federación Mexicana de Diabetes, establecieron un consumo recomendado de mil 500 calorías. 

"Actualmente consumimos 10 mil calorías diarias, eso quiere decir que nos enfrentamos a una dieta hipercalórica, que muchas veces es 'chatarresca' y muchas veces no lo es, simplemente es un sobreconsumo de los alimentos que nosotros consideramos sanos, pero sin embargo siguen siendo de mayor aporte energético de lo que en realidad necesitamos", dijo. 

El químico consideró que el resguardo de estas calorías provoca afectaciones significativas a la función de órganos y tejidos, como lo son el cardiovascular, hígado, páncreas y riñones, que a su vez causan una hipertrofia e hipoplastia, principalmente en pacientes obesos y diabéticos.