Anuncia Jorge Posada su retiro de las Grandes Ligas
10 noviembre 2015
"El cátcher puertorriqueño dice adiós tras jugar 17 temporadas en las Mayores, todas con los Yanquis"
NUEVA YORK._Había ofertas de otros clubes sobre la mesa, pero Jorge Posada nunca las tomó en serio.Apenas completó su temporada 17 con los Yanquis de Nueva York, Posada entendió que lo apropiado era retirarse con el único equipo que tuvo a lo largo de una ilustre trayectoria en las Grandes Ligas.
Acompañado por su esposa y dos hijos, además de cinco trofeos de la Serie Mundial en la mesa, el receptor puertorriqueño anunció ayer su adiós al beisbol profesional.
"Fue una decisión totalmente mía. Cuando se acabó la pasada temporada, sabía que no iba a volver a jugar", dijo Posada, con la voz entrecortada y apenas conteniendo las lágrimas, "me llegaron ofertas de otros equipos, pero mi corazón y cabeza me decían que había llegado el final".
Posada, de 40 años, le puso punto final a su carrera en Grandes Ligas tras 17 campaña, todas con los Yanquis.
Al comenzar la lectura de una nota de despedida, Posada citó una frase de Joe DiMaggio, que el equipo tiene a la salida de su vestuario: "Quiero darle las gracias a Dios por convertirme en un Yanqui".
"No podía tener otro uniforme", añadió Posada, "siempre seré un Yanqui".
Hijo de un buscador de talentos, Posada fue reclutado por los Yanquis en la ronda 24 del draft de 1990. Inicialmente, jugaba como segunda base, pero le convencieron que probara detrás del plato.
Debutó en las Mayores el 4 de septiembre de 1995 como parte de un núcleo de cinco jugadores de los Yanquis, completado por Derek Jeter, Mariano Rivera, Bernie Williams y Andy Pettitte, que surgieron desde sus propias filas y que fue fundamental para la conquista de cuatro títulos de la Serie Mundial en cinco temporadas entre 1996 y 2000. Posada no jugó en la postemporada de 1996, pero actuó en ocho partidos de la campaña regular de ese año.
Con los retiros del también boricua Williams, Pettitte y ahora de Posada, Jeter (37 años) y el panameño Rivera (42) quedan como los dos sobrevivientes del quinteto.