Don Chuy, un taquero de tradición

08 noviembre 2015

"Dos de chicharrón y uno de cabeza"

Ofelia Félix

LOS MOCHIS.- Sin duda uno de los sitios preferidos de los mochitenses para desayunar es con "Don Chuy", como dice la gente, el señor que tenía la casetita cerca de la plazuela, el que estaba a un lado de donde tiempo atrás estuvo la compañía refresquera o la "Pepsi vieja", ese señor amable, de tez blanca y estatura mediana ese es don Jesús Sánchez Trujillo.
Desde hace unos meses su nuevo restaurante se ubica en la esquina de enfrente, entre las calles Independencia y Guerrero y es característico, porque siempre hay gente consumiendo sus sabrosos "taquitos" o haciendo fila para comprar los deliciosos tacos de chicharrón, de cabeza, combinados o de frijol que desde hace más de 40 años vende y que prepara con tortillas calientitas, que la clientela degusta como los prefiera, ya sea con repollo, cebolla, cilantro y salsa, cada quien a su gusto.
Ataviado con su bata blanca, su gorra, cubre boca y con la seriedad que lo caracteriza o que a simple vista es lo que denota debido a que la clientela que espera en fila no le da chance de distraerse y si antes apenas volteaba a ver el cliente para preguntarle cuántos van a hacer y de qué para atenderlo rápidamente, ahora, debido a la tecnología que ahora invadió su nuevo negocio y que a través de una pantalla plasma se le indica el pedido, sólo se limita a leer el pedido y tras hacerlo, lo entrega al cliente y luego continúa con el siguiente de la fila.
Historia
Don Jesús Sánchez nació el 14 de marzo de 1938 en El Tábeno, municipio de Álamos, Sonora, es hijo de Antonio Sánchez y Dolores Trujillo, desde hace más de 4 décadas se vino a radicar a la ciudad de Los Mochis y fue aquí donde encontró el amor, casándose con la jalisciense doña Lupita Trujillo, su inseparable compañera, con quien procreó 4 hijos Liliana, Karla Verónica, Antonio y Zulema.
Contrario a cuando está trabajando don Chuy es alegre y platicador, por lo que muy atento comenta que salió de su lugar de origen por cuestiones de trabajo no recuerda la fecha, pero si hace más de 40 años y en aquellos tiempos cuando llegó a esta ciudad ahomense era propietario de una cantina, donde además de expender bebidas a los asistentes saboreaban con placer la botana que regalaban, la cual consistía en los ricos taquitos de carne, chicharrón y frijoles puercos que preparaba junto con esposa.
Por los comentarios de la gente en relación a lo delicioso de la botana y su afán por cambiar de ambiente, pensó que si a la gente le gustaba su comida, tal vez podría poner un puesto de comida y tener otra opción de vida, por lo que decidió hacerlo, traspasó su negocio y se dedicó a la venta de tacos, en donde ya tiene más de 40 años.
El sonorense inició su negocio de venta de tacos en una carreta y conforme la clientela aumentaba adquirió un triciclo, posteriormente lo cambió al comprar una caseta, misma que aún permanece en el sitio donde antes vendía y que está cerrada pero en ella se anuncia "Tacos Don Chuy" y con una flecha roja se indica que ya se cambiaron.

Actualidad
La nueva taquería se inauguró el 20 de julio de 2009, aunado al cambio de domicilio y en busca de los restos de comida que les tira la gente también "volaron" los pichones, que es un atractivo para los niños que acuden a este sitio.
"Decidí que ya era tiempo de ampliar el negocio, pero más que nada tomé la decisión porque salió la oportunidad de adquirir este terreno y porque constantemente los propietarios del terreno que comprenden lo que antes era la compañía refresquera lo rentaban a circos y eso además de basura, generaba una pestilencia insoportable y muchísimas moscas, lo que afectaba en la higiene de la taquería.
"Es bueno que la gente sepa que yo vendo tacos de chicharrón nuevecito, no es prensado, ya que el prensado es el que venden en el sur, lo van acumulando por meses y cuando tiene precio aquí, lo venden y lo revuelven con el nuevo, yo diariamente adquiero producto".

La preferencia
El reconocido taquero comenta que compra diariamente sus productos en conocidas empresas dedicadas a la comercialización de productos de puerco y res y que la preferencia del público que le ha sido fiel durante tantos años se debe a que les gusta el sabor de su comida y a que tienen la certeza de que lo que el vende está hecho con higiene.
"Tanto el repollo, cilantro y cebolla que utilizamos se lavan por 20 minutos con Microdine y además tenemos la Constancia que otorga el Centro de Salud en la que se especifica que mi negocio cumple con las normas de higiene".
El nuevo restaurante ahora cuenta con más mobiliario, sanitarios, lavabos, gel antibacterial pantallas de plasma y sistema computarizado para el pedido de los tacos, aunado esto ahora también vende refrescos y aguas de piña y naranja, pero ahora elaboradas por su familia o empleados, ya que antes el no vendía bebidas, ni las aguas de narania y piña que tanto gustan a los comensales, sino el comerciante de enseguida, esto debido a que el pertenece a la CTM y el otro a la CNOP y según las reglas no se pueden hacer competencia, pero ahora es diferente y la gente puede pedir sus aguas o sus refrescos.
El taquero, cuya esposa además de ayudarle en la preparación de alimentos da clases gratuitas de yoga en el Parque Sinaloa, comenta que antes sólo vendía de lunes a sábado, porque descansaba el domingo, pero ahora el horario se amplió y es su hijo Antonio quien lo trabaja.
"Mi hijo es médico egresado de la UNAM y debido al poco ingreso que percibía en esa profesión decidió mejor trabajar conmigo los domingos y como actualmente el establecimiento cuenta con dos vitrinas, los 2 atendemos al público, pues en un futuro será él quien dirija este negocio, ya que continuaré trabajando hasta el fin de mis días, porque si me retiro me muero", dijo.