Epilepsia: reinicio inesperado

29 mayo 2017

"Un problema de salud que en México afecta a casi 2 millones de personas, caracterizado por convulsiones y pérdida del sentido"

Sin razón alguna, a cualquier hora y lugar, sin haces distingo de edad, sexo o condición social, así de repente, ocurre un ataque de epilepsia. Las convulsiones llegan sin avisar, duran entre 30 y 80 segundos, aunque pueden pasar varios minutos para que la persona recupere la conciencia.
La epilepsia es una alteración cerebral caracterizada por una descarga neuronal anormal, con o sin pérdida de la conciencia. Actualmente, de acuerdo con la Secretaría de Salud, 2 millones de mexicanos padecen esta enfermedad crónica que suele manifestarse por la predisposición a presentar crisis epilépticas y sus consecuencias neurobiológicas, cognitivas, psicológicas y sociales.
Mario Arturo Alonso Vanegas, especialista del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía, destaca que si bien cualquier persona puede presentar la epilepsia sin importar edad, raza o condición social, o, este trastorno es más frecuenta en menores de 18 años y mayores de 60 de edad.
“El padecimiento puede aparecer al tener una lesión, cicatriz o infección cerebral, infartos, tumores, malformaciones, cisticercosis, displasia cortical, hemorragias o sangrados cerebrales; la epilepsia suele caracterizarse por la presencia de al menos dos crisis en un periodo mayor a 24 horas, sin ningún factor que la provoque”, expone el neurocirujano.
Los ataques llamados tónico-clónicos generalizados son los más conocidos, tanto por los pacientes como la población en general, porque el enfermo pierde súbitamente la conciencia, cae el piso, su cuerpo se estremece, puede emitir sonidos, llegar a orinarse, arrojar espuma por la boca o vomitar, y es aquí donde existen los riesgos de lesiones, incluso de muerte.
Pero para el doctor Alonso Venegas, estos episodios, que para la mayoría pudieran ser los más dramáticos y violentos, no los peores ni los más difíciles de controla.
“Las crisis (de epilepsia) están divididas en parciales y simples, en los que hay sensaciones de adormecimiento de la mano y brazo, u oyen tintineos, ven moverse los objetos, no distinguen los colores y distorsionan las imágenes”, adivierte el médico.
De los dos millones de mexicanos con epilepsia, un 70 por ciento de los pacientes pueden estar controlados con uno o dos medicamentos, sin embargo, es posible que presenten comorbilidades como cambios en el estado de ánimo, conducta y alteraciones somáticas.
Mientas que 30 por ciento siguen sufriendo las crisis epilépticas y son quienes tienen la posibilidad de recibir atención a través de tratamiento terapéuticos-quirúrgicos.
Debido a lo complejo de esta enfermedad neurológica, es que se han creado fechas, como el Día internacional de la Epilepsia, que se conmemora el 24 de mayo, con el propósito de generar conciencia respecto al padecimiento, que afecta, sólo en México a 2 millones de personas.
- Con información de Epilepsiaenmexico.com y Salud180.com

EPILEPSIA
Es una enfermedad crónica caracterizada por uno o varios trastornos neurológicos que deja una predisposición en el cerebro para generar convulsiones recurrentes, que suele dar lugar a consecuencias neurobiológicas, cognitivas y psicológicas.

PROBLEMA GRANDE
La epilepsia es un problema de salud que afecta al dos por ciento de la población mundial, puede curarse mediante cirugía y controlarse en su totalidad con un tratamiento adecuado, sin embargo, su diagnóstico y tratamiento requieren de muchos recursos humanos, técnicos y económicos, lo que significa un alto costo para los servicios de salud, el paciente y su familia. Aunado al costo financiero, un enfermo de epilepsia sufre de estigma y discriminación social, que pueden llegar a constituir una violación a sus derechos humanos.

UNA ENFERMEDAD, VARIAS FECHAS
La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que casi 10 de cada mil personas en todo el mundo padecen epilepsia, lo que equivale a casi 50 millones de pacientes. Casi un 90 por ciento los casos se registran en países en vías de desarrollo, mientras que los países desarrollados se estima que hay entre 40 y 70 nuevos casos por cada 100 mil personas.
En algunos países, el Día Mundial de la Epilepsia se celebra el 26 de marzo, mientras que en otros el 24 de mayo se conmemora el Día internacional de la Epilepsia, también existe el Día Latinoamericano de la Epilepsia, fechado el 9 de septiembre, y la OMS decretó, a finales del año 2014, el Día Internacional de la Epilepsia como el oficial para ser conmemorado en todo el mundo el segundo lunes de febrero. Las cuatro fechas tienen el mismo objetivo: hacer conciencia acerca de la enfermedad.

OTRAS ESPECIES
Esta enfermedad también afecta a los animales, especialmente a los domésticos, sean gatos o perros, los síntomas son los mismos descritos para el ser humano.

LOS 10 MITOS MÁS COMUNES DE LA EPILEPSIA
A pesar de los avances médicos y la gran difusión de información, mucha gente aún cree en varios mitos sobre la epilepsia, lo que no sólo dificulta el tratamiento de epilepsia sino las relaciones del paciente epiléptico con el entorno que le rodea, desde sus compañeros escolares (quienes escuchan lo que sus papás o familiares opinan) hasta los compañeros de trabajo o posibles jefes al acercarse a pedir empleo. A continuación, los 10 mitos más frecuentes sobre la epilepsia.
Mito 1. La epilepsia es discapacitante
De la mano con que la epilepsia es incurable; ambas ideas son falsas, es verdad que en la infancia hay síndromes epilépticos que los hacen muy dependientes de sus familiares y sólo en los casos en que ocurrió un daño cerebral a causa de las crisis convulsivas, la epilepsia no es una enfermedad incurable. Puede controlarse con cirugía, medicamentos y buenos hábitos, lo que hace que muchos pacientes vean disminuir sus convulsiones poco a poco hasta incluso desaparecer.

Mito 2. La epilepsia es una enfermedad sólo de adultos (o sólo de niños)
La epilepsia afecta a todos los grupos de edad, es un padecimiento que se presenta en recién nacidos, escolares, adolescentes, adultos e incluso en la tercera edad; si bien la mayor incidencia ocurre en menores de 15 años. Las causas de la epilepsia (que no son congénitas) pueden ser traumatismos cerebrales, anoxia, tumores o infecciones cerebrales, toxicológicas (por consumo crónico de alcohol o exposición a ciertos metales), entre otros que pueden causar crisis epilépticas a cualquier edad.

Mito 3. La adolescencia y los cambios hormonales empeoran la epilepsia
No. Existe un tipo de epilepsia llamado “epilepsia mioclónica juvenil o Petite Mal” que suele presentarse entre la pubertad y la adolescencia -y que puede presentarse incluso en la tercera edad-, y se caracteriza por sacudidas mioclónicas bruscas en las manos, bilaterales o repetitivas que ocurren por las mañanas; sin embargo otros tipos de epilepsia infantil desaparecen al llegar la adolescencia.

Mito 4. La llegada de la menstruación empeora las convulsiones
De la mano con el punto anterior, pero específico para las pacientes femeninas. Algunos síndromes epilépticos pueden presentarse cuando la menstruación se acerca o durante el periodo de sangrado, esto se relaciona con los niveles hormonales y se conoce como epilepsia catamenial. Sin embargo no es una regla, no todas las mujeres son iguales, y menos las mujeres epilépticas.

Mito 5. La epilepsia “mata las neuronas”
Recordemos que hay muchos tipos de epilepsias y muchos tipos de crisis convulsivas, algunos pacientes epilépticos pueden llevar una vida completamente normal pues su enfermedad tiene muy buen pronóstico y el tratamiento adecuado que mantiene controladas sus crisis. Lo que es cierto es que las crisis convulsivas que se prolongan por varios minutos o que duran muy poco pero se repiten continuamente en un lapso de menos de 30 minutos sí pueden ocasionar lesiones cerebrales, este trastorno se llama Status epiléptico y el paciente debe llevarse inmediatamente al servicio de emergencias de su localidad.

Mito 6. Algunos medicamentos anticonvulsivos son más fuertes que otros
Los medicamentos para reducir y controlar las convulsiones epilépticas tienen efectos secundarios, todos ellos sin excepción. El neurólogo debe explicar muy bien al paciente y a su familia qué efectos tendrá el medicamento indicado y la forma de monitorearlos; sin embargo hay medicamentos que sientan mejor a los tipos de convulsiones de cada paciente por lo que los efectos secundarios los viven de distintas formas.

Mito 7. Una persona epiléptica debe llevar una dieta especial
El surgimiento de dietas como la cetogénica y su gran popularidad, ha causado confusiones a los pacientes que buscan soluciones milagrosas y sin medicamentos. Sin embargo es muy importante no abandonar el tratamiento prescrito por el médico y llevar una alimentación saludable y balanceada, evitando sólo el consumo de alcohol, cigarrillos y drogas; a menos que su neurólogo le prescriba una dieta especial no debe restringir alimentos por su cuenta.

Mito 8. Un niño con epilepsia no debería ir a la escuela
O un adulto epiléptico no debería trabajar, ambas sentencias son falsas pues la epilepsia no ocasiona discapacidad ni retraso mental. Un paciente epiléptico puede ser un buen deportista, un buen médico, ingeniero, arquitecto, etc.
Grandes mentes de la historia de la humanidad como Alfred Nobel, Dostoievski, Sócreates, Platón, Lord Byron, Napoléon y algunos faraones egipcios y emperadores romanos, entre otros personajes históricos, padecieron epilepsia.

Mito 9. Mi hijo convulsionó por la fiebre y ahora será epiléptico
Falso, las convulsiones febriles son muy comunes hasta los 5 años a causa de una fiebre que no ha sido posible controlar, sin embargo no ocasionan epilepsia y se consideran benignas.
Esto no significa que no sean importantes, si nuestro pequeño hijo tiene fiebre es muy importante disminuirla y llevarlo de inmediato al médico antes de que el proceso infeccioso causante de la fiebre se desarrolle y cause más problemas.

Mito 10. Mi hijo no sale a jugar porque tiene epilepsia
La sobreprotección a nuestros hijos afecta su desarrollo afectivo pues los niños necesitan tener amigos, jugar y aprender de forma lúdica.
Si el pequeño tiene tratamiento médico puede tener amigos y divertirse aunque siempre es importante informar a maestros, padres de amigos y familiares sobre las condiciones de salud de nuestro hijo y las formas de auxiliarlo en caso de que tenga una convulsión.