¿Es sano para el hombre ser el único sostén económico de la familia?
"Un estudio reciente indica que los hombres que son el principal sostén de sus familias son menos felices y sanos que los que no lo son"
Deseret News
(DESERET NEWS)._ Un estudio reciente indica que los hombres que son el principal sostén de sus familias son menos felices y sanos de los que no lo son.
Los autores del estudio "Relative Income, Psychological Well-Being, and Health: Is Breadwinning Hazardous or Protective?" (ingresos relativos, bienestar psicológico y salud: mantener una familia ¿protege o hace daño?) emplearon datos de un mismo grupo nacionalmente representativo de hombres y mujeres casados a lo largo de quince años y concluyeron que, en general, los hombres que tenían más responsabilidades financieras en sus parejas sufrieron un declive de su salud y su bienestar psicológico, según la American Sociological Association (ASA, por sus siglas en inglés).
"El bienestar psicológico y la salud de los hombres se encontraban en peor estado durante los años en los que fueron el único sostén de sus familias", según la Asociación. "En esos años, sus puntuaciones de bienestar psicológico cayeron 5 por ciento y las de salud, 3,5 por ciento, en promedio, frente a los años en los que la pareja aportó de forma igualitaria".
Christin Munsch, una profesora asistente de Sociología de la Universidad de Connecticut, y dos estudiantes de posgrado, Matthew Rogers y Jessica Yorks, fueron los autores del estudio, presentado en la 111 reunión anual de la ASA.
"Gran parte de lo que sabemos sobre la influencia del género en el matrimonio se concentra en cómo las mujeres están en desventaja", declaró Munsch en un comunicado. "Por ejemplo, es más probable que sean víctimas de la violencia doméstica y siguen haciendo la mayor parte de las tareas domésticas. Nuestro estudio se suma a un corpus de investigación cada vez más grande que demuestra las formas en las que la diferenciación de expectativas según el género también es dañina para los hombres. Se espera que sostengan a sus familias, pero hacerlo con poca o ninguna ayuda tiene repercusiones negativas".
Al contrario que los hombres, el bienestar psicológico de las mujeres aumentaba cuando ganaban más dinero que sus esposos y decaía cuando ganaban menos. Los ingresos relativos no afectaban su salud en ningún sentido, según la ASA.
"Los hombres que ganan mucho más dinero que sus parejas pueden sentir la función de sostén económico como una obligación y se preocupan por mantener su status de pilar", sostuvo Munsch en un comunicado. "En cambio, las mujeres pueden verla como una oportunidad o una elección. Las mujeres que mantienen a sus familias pueden sentir orgullo y despreocuparse por el qué dirán los demás si no mantienen esa función o no pueden conservarla".
"Nuestro estudio concluye que separar el sostén de una familia de la masculinidad trae beneficios concretos tanto para hombres como para mujeres", afirmó la profesora. "Mientras que el bienestar psicológico y la salud del hombre tienden a aumentar a medida que sus esposas asumen más responsabilidades económicas, el bienestar psicológico de la mujer también crece a medida que lo hacen".
W. Bradford Wilcox, profesor de Sociología de la Universidad de Virginia, tuiteó que el año pasado Munsch realizó un estudio que demostraba que no ser el sostén de la familia era malo para el hombre.
Wilcox se refirió a un artículo del diario L.A. Times según el cual el estudio demostró que los hombres y mujeres que dependían más de su pareja financieramente eran más propensos a ser infieles.
"El estudio usa datos de las franjas de la Encuesta Longitudinal Nacional de la Juventud de EE.UU. desde 1997 hasta 2011 para examinar los efectos de la dinámica de ingresos de los hogares sobre el bienestar psicológico y la salud de una muestra nacionalmente representativa de casados de 18 a 32 años", informó la ASA sobre el estudio más reciente.
"Los investigadores evaluaron varias explicaciones alternativas para sus conclusiones, como la edad, la educación, la renta absoluta y el número de horas trabajadas por semana; sin embargo, esas variables no respondieron por lo descubierto".