Fuego en el estómago
09 noviembre 2015
"La gastritis es un mal de muchos que se puede prevenir"
La inflamación de la mucosa estomacal o gastritis, afecta hasta a 80 por ciento de los mexicanos en algún momento de su vida, y su tratamiento no radica en algún remedio mágico, sino en aprender a llevar estilo de vida saludable y respetuoso del estómago.La gastritis o inflamación de la capa interna del estómago es una de las afecciones más comunes en la actualidad, debido principalmente a que gran parte de la población se somete a constante estrés y se alimenta inadecuadamente. Por suerte, también es un problema evitable si se tienen los cuidados necesarios.
No siempre es fácil lograrlo, porque se requiere corregir hábitos muy arraigados, como alimentarnos sin horario fijo, comer en puestos callejeros o pasar lapsos prolongados con angustia y nerviosismo; pero definitivamente tampoco es imposible.
Para ello es importante conocer un poco más sobre esta enfermedad para aprender qué puede llevar a padecerla. La gastritis puede ser aguda, es decir, de aparición rápida y resolución en pocos días, o crónica, lo que significa que puede persistir años y producir úlcera péptica o cáncer.
La gastritis aguda puede asociarse al consumo de alcohol, tabaco, medicamentos antiinflamatorios, bebidas gaseosas y alimentos muy calientes, fríos o condimentados; en cambio, la gastritis crónica se debe principalmente a la infección de la bacteria Helicobacter pylori, misma que se adquiere al ingerir alimentos o agua contaminados, como los que suelen venderse en la calle.
Los síntomas de la gastritis se deben a la inflamación de la mucosa o tejido interno del estómago, que es por donde pasa la comida; esto, a su vez, provoca mayor secreción de jugos gástricos y, como dicha acidez vuelve a generar hinchazón gástrica, se forma un círculo vicioso.
Los casos agudos se resuelven evitando los factores de riesgo y con la administración de medicamentos que ayudan a reducir la acidez, como los de venta libre. En cambio, aunque los cuadros de tipo crónico pueden mejorar con antiácidos o inhibidores de jugos gástricos, sólo lo hacen por un tiempo reducido, ya que Helicobacter pylori vuelve a desencadenar el malestar estomacal.
En todo caso, es importante mencionar que los problemas crónicos y agudos son curables, pues hasta la infección por H. pylori se elimina con antibióticos, pero no hay que olvidar que también que los medicamentos para reducir la acidez estomacal deben emplearse bajo vigilancia médica.
Y es que la inhibición prolongada de la acidez estomacal es factor de riesgo para padecer otros trastornos, pues los jugos gástricos son también mecanismo de protección del organismo para evitar la proliferación de ciertas bacterias, como la salmonella.
Dicho lo anterior es fácil comprender que la gastritis es prevenible cuando se reducen al máximo los factores de riesgo que la ocasionan, así como al fortalecer el sistema digestivo.
Si aún tomando medidas de prevención continúa la sintomatología, es recomendable acudir con un especialista, gastroenterólogo, para que te ofrezca el tratamiento más adecuado y mejore tu calidad de vida.
Fuente: saludymedicinas.com
SÍNTOMAS
Sensación de ardor en la boca del estómago y dolor abdominal.
Falta de apetito.
Indigestión y acidez.
Náuseas y vómito.
Gases estomacales e intestinales.
Aliento o heces con olor a amoniaco.
EVITA LA GASTRITIS
- Mantén una alimentación lo más variada posible, excluyendo temporalmente aquellos alimentos que crean molestias y aumentan la acidez o irritan la mucosa gástrica. No limites tu dieta más de lo necesario.
- Distribuye tu alimentación en tres o cuatro tomas (desayuno, comida, merienda y cena) e incluye colación dulce a media mañana.
- Respeta tu horario de comidas.
- No hagas comidas abundantes, pesadas o copiosas.
- Mastica bien y lentamente.
- Evita alimentos sólidos antes de ir a dormir, pues se fermentan en el estómago y producen molestias.
- No es recomendable tomar leche con frecuencia, ya que luego de dos o tres horas de beberla provoca acidez.
- Toma agua en cantidad suficiente, ocho vasos al día, en vez de bebidas gaseosas o café.
- Modera el consumo de jugo de frutas cítricas.
- Prefiere alimentos que no necesiten cocción prolongada ni adicionar mucha grasa o aceite para su elaboración.
- Aumenta paulatinamente el consumo de alimentos ricos en fibra: frutas y verduras preferentemente con cáscara, legumbres, cereales integrales, frutos secos y ensaladas.
- Reduce el consumo de comidas muy saladas, azucaradas o condimentadas, al igual que el de conservas en escabeche, jugos industrializados, embutidos, y grasas de origen animal.
- Excluye bebidas alcohólicas y cigarros, ya que estimulan la generación de secreciones gástricas.
- Evita alimentos muy calientes o muy fríos, pues suelen provocar irritación.
- Modera tu consumo de analgésicos, debido a que en exceso son perjudiciales para el equilibrio del estómago. Si debes emplearlos con regularidad por problemas reumáticos o de dolor crónico, consulta a tu médico para elegir aquellos que sean menos agresivos.
- Aprende a manejar el estrés y la ansiedad; puede lograrlo a través de la práctica deportiva o de actividades recreativas, así como de técnicas de relajación o disciplinas como yoga o reiki.
- Si tienes mucha dificultad para reducir tu ansiedad, consulta a un psicólogo para adquirir nuevos recursos que te ayuden a controlar la tensión.
GASTRITIS: VERDADES Y MENTIRAS
La inflamación de la mucosa estomacal o gastritis es afección sobre la que muchos opinan e incluso se aventuran a prescribir remedios para aliviar sus síntomas. No obstante, la mayoría de estos consejos se basan en suposiciones y no en recomendaciones médicas.
Vale la pena analizar a detalle estos mitos y descubrir qué tanto hay de cierto o falso en ellos:
1. Consumir lácteos y yogur alivia la gastritis
Esta afirmación ha sido ampliamente difundida, pues leche y yogur refrescan el estómago y permiten descansar del dolor rápidamente; no obstante, el efecto es momentáneo debido a que estos productos elevan la acidez luego de dos o tres horas de haberse ingerido.
Muchos nutriólogos aconsejan a las personas con gastritis no consumir lácteos con frecuencia y, si lo hacen, deben preferir los descremados o con poca grasa.
2. La gastritis se produce al consumir en exceso ciertos alimentos
Se trata de una verdad a medias. Es cierto que alimentos con mucha grasa, picante, condimentos o vinagre, así como bebidas gaseosas y con contenido alcohólico, irritan la mucosa intestinal y propician la aparición de gastritis, por lo que se recomienda moderar su consumo, pero también es indudable que intervienen otros factores, como la cantidad de comida que se ingiere y la frecuencia, sin olvidar la higiene con que se prepara y el estrés al que se somete el paciente.
3. Los niños no se pueden enfermar de gastritis
Esta idea no sólo es mentira, sino que es peligroso creerla. El sistema digestivo de los niños es todavía inmaduro, por lo que al contrario de lo que muchos piensan, son propensos a desarrollar este problema, sobre todo si se abusa de comida chatarra, irritantes y bebidas gaseosas, ya que pueden deteriorar la mucosa estomacal.
4. Las personas delgadas padecen más esta enfermedad
Falso. La gastritis no hace distinción de género o edad, y mucho menos de complexión, por lo que puede afectar a cualquier individuo.
5. Café y bebidas gaseosas deben restringirse para prevenir gastritis o evitar su agravamiento
Cierto. Café y té negro contienen cafeína, mientras que los refrescos (con gas o sin él) y bebidas energizantes poseen alta concentración de azúcares, alcaloides, estimulantes y teobromina. Todas estas sustancias aumentan la acidez y secreción de ácidos del estómago, contribuyendo a desencadenar inflamación de la mucosa gástrica o agravar sus manifestaciones.
6. Beber agua en exceso empeora los síntomas.
El consumo del vital líquido debe ser, de acuerdo con la recomendación médica, de dos litros al día (ocho vasos). Sin embargo, el exceso de esta sustancia puede desequilibrar el nivel de acidez (pH) del estómago, incrementando la producción de jugos gástricos y haciendo más severas las manifestaciones.
7. Los refrescos pueden reemplazarse por jugos
Depende del tipo. Los jugos de frutas cítricas (naranja, toronja, uva, maracuyá) deben consumirse con moderación o incluso evitarse, de acuerdo con el grado de afectación del paciente. Por el contrario, no hay prohibición respecto a los jugos naturales de frutas y verduras no ácidas, como zanahoria o manzana, aunque los industrializados también deben restringirse.
8. Los analgésicos comunes agravan la gastritis
Cierto. En particular los antiinflamatorios no esteroideos (AINES), como el ácido acetilsalicílico, ibuprofeno y naproxeno; el paracetamol no está contraindicado a pesar de pertenecer a dicho grupo. Estos productos debilitan las defensas del estómago, por lo que no deben consumirse con frecuencia y menos en caso de dolor gástrico, por ello es preferible acudir al médico en vez de autoprescribirse.
Cabe señalar que si una persona debe tomar analgésicos a menudo (debido a que padece dolor articular, por ejemplo) es aconsejable evaluar la dosis, o bien, tratar de consumirlos siempre con los alimentos, elegir presentaciones con capa entérica, o bien, ingerirlos con antiácidos para no dañar la mucosa gástrica.
9. A más comidas, menos gastritis.
Cierto. Se sabe que un factor que incrementa la gastritis o favorece su surgimiento es el intervalo de varias horas entre cada comida, que muchas veces se acompaña de consumo excesivo de alimentos en cada toma y situaciones estresantes, lo cual fuerza el funcionamiento del estómago y lo hace más sensible.
Cuando se diagnostica gastritis se deben ingerir entre tres y cinco comidas al día, cada una en forma moderada, sin excesos y consumiendo la dieta que el médico recomiende.
10. Controlar el estrés previene la aparición de este padecimiento o reduce sus síntomas
En efecto, emociones intensas, nerviosismo y ansiedad favorecen la formación de ácido clorhídrico en el estómago, por lo que es innegable que el estado emocional también contribuye a la aparición de gastritis o el agravamiento de síntomas. De ahí que se enfatice la necesidad de que los pacientes aprendan a manejar estados de tensión, al igual que quienes aún no desarrollan la afección.
11. La gastritis sólo es ocasionada por Helicobacter pylori
No hay una sola causa para la gastritis. Es cierto que en años recientes ha cobrado relevancia la infección por la bacteria Helicobacter pylori, la cual se adquiere al consumir agua o alimentos contaminados, pues hace que este padecimiento se vuelva de larga duración (crónico), ocasiona pérdida de la capa protectora del revestimiento del estómago y, por tanto, desencadena complicaciones como úlcera y cáncer.
Sin embargo, este trastorno también aparece por el consumo excesivo de alcohol, tabaco y antiinflamatorios no esteroideos, así como por estrés e ingesta de alimentos irritantes. Por ello, en la actualidad se puede decir que es una enfermedad multifactorial.
12. Tomar antiácidos es suficiente para eliminar la gastritis
Falso. Los antiácidos, medicamentos para neutralizar o disminuir la producción del ácido estomacal, son uno de los pilares del tratamiento, pero no pueden hacer solos todo el trabajo. Es necesario suspender el consumo de alcohol, tabaco, comida muy condimentada, con picante o grasa, así como aprender a manejar adecuadamente el estrés. Asimismo, cabe señalar que en caso de infección por Helicobacter pylori se suelen integrar antibióticos a la terapia.
Problemas digestivos
El sistema digestivo es una serie de órganos huecos unidos entre sí en un tubo largo en forma de bucle. Está compuesto por la boca, el esófago, el estómago, los intestinos, el recto y el ano. También contiene órganos sólidos, como el hígado, la vesícula biliar y el páncreas.
Reflujo, gastritis y colitis son tres de las enfermedades digestivas más comunes entre los mexicanos.