Lecciones de oceanografía para no ahogarse
"Lecciones de oceanografía para no ahogarse"
Empecemos por distinguir dos diferentes tipos de corrientes que se presentan en el mar: la corriente marina, llamada también corriente oceánica; y la corriente litoral.
Una corriente marina o corriente oceánica es un movimiento casi continuo y permanente de agua de mar que fluye en algún océano con dirección característica. Se genera por las fuerzas provocadas por la rotación terrestre, el viento, las diferencias de temperatura y salinidad y la gravitación de la luna y el sol.
La profundidad, la cercanía con la costa y otras corrientes afectan su dirección y velocidad. Pueden atravesar miles de kilómetros, tener varios kilómetros de ancho y varias decenas de metros de espesor. Son muy importantes en la determinación del clima de los continentes, especialmente el clima de regiones costeras.
Generalmente, en nuestras actividades playeras no tenemos interacción con estas corrientes marinas, aunque algunos malaventurados pescadores mexicanos cruzaron el Océano Pacífico sin gastar gasolina gracias a ellas.
La zona litoral es la zona que se extiende desde la línea de costa hasta poco más allá de la zona de rompientes. La corriente litoral es una corriente localizada en la zona litoral generada principalmente por el oleaje que a su vez es generado por el viento.
La topografía y batimetría del litoral, la presencia de estructuras costeras, el viento, el oleaje y las mareas, afectan la presencia, localización, dirección y velocidad de las corrientes litorales. Estas no son un rasgo permanente en el ambiente costero, por lo que habrá tiempos y zonas en donde no se presenten y otros en donde se intensifiquen sus características. Los bañistas en las playas comúnmente interactúan con las corrientes litorales.
Un tipo de corriente que se presenta en la zona litoral es la corriente de retorno (rip current en inglés). Esta es una corriente superficial, intensa, que fluye desde la orilla hacia el mar y se produce por el movimiento de retorno del agua que el oleaje y el viento apila en la orilla de la playa. Generalmente aparece como una zona, a manera de canal, de agua agitada y turbulenta que atraviesa parte o toda la zona de rompientes y termina en una especie de hongo.
Las corrientes de retorno se componen de tres partes: 1. Dos corrientes alimentadoras, que fluyen a lo largo de la costa cerca de la orilla en sentidos convergentes. Todos hemos sentido el jalón de estas corrientes, para un lado u otro, estando con el agua a la rodilla en el mar; 2. El cuello, donde se juntan las dos corrientes alimentadoras y se forma un canal de mayor velocidad, generalmente entre 20 y 50 metros de ancho, casi perpendicular a la línea de costa, que va hacia la zona de rompientes. Esta parte de la corriente es la que nos jala hacia "mar adentro"; y 3. La cabeza, en forma de hongo, localizada después de la zona de rompientes, donde la corriente se esparce y debilita. Cabe mencionar que en una misma playa pueden presentarse más de una corriente de retorno, separadas algunas decenas de metros entre sí.
Terminada la lección de oceanografía, hacemos la pregunta clave, ¿cómo escapar de una corriente de retorno? Antes que nada y que nade, mantenga la calma, luego no luche contra la corriente y nade paralelo a la playa hasta salir de la corriente de retorno, después diríjase hacia la playa (ver imagen).
Por favor NO nade hacia la playa en contra de la corriente, nade paralelo a la playa hasta que salga de la corriente de retorno. Nadar contracorriente es el caso común y la causa del agotamiento que antecede al ahogamiento.
Si se encuentra atrapado entre las olas, flote o nade hasta atravesar la zona de rompientes y una vez en la cabeza de la corriente de retorno nade paralelo a la playa. Una vez fuera de la corriente de retorno nade hacia la playa.
Cuando vea una persona atrapada en la corriente de retorno, NO entre por ella, láncele cualquier objeto que flote y, estando usted a un lado de donde está la corriente de retorno, grítele las instrucciones desde la orilla para que nade hacia usted paralelo a la corriente y salga vivo.
Si usted sabe lo que hace, nade por fuera de la corriente de retorno con chaleco puesto y un salvavidas o flotador atado a un cabo de 5 metros o más. Estando usted fuera de la influencia de la corriente de retorno, provoque que el bañista nade hacia usted arrojándole el salvavidas o el flotador. Nade hacia la orilla jalando al bañista por el cabo y salvavidas, evitando entrar en contacto directo con él. Más mortal que la mordida de un tiburón es la llave desnucadora que el nadador espantado aplica a su salvavidas tratando de salvarse y que muchas veces resulta con ambos ahogados.
La corriente de retorno es una corriente horizontal, no es cierto que jale a la gente hacia el fondo, jala a la gente hacia el mar, lejos de la orilla.
La muerte por ahogamiento sobreviene cuando el nadador que ha sido jalado hacia el mar se agota por luchar contracorriente y no puede mantenerse a flote ni nadar hacia la orilla. Se requiere de calma y de nadar algunos 100 metros paralelos a la costa para librarse de la corriente de retorno y salir con vida.
Las corrientes de retorno son las causantes de la mayoría de las muertes por ahogamiento en nuestras playas. Pueden ser detectadas fácilmente desde un punto elevado cercano a la orilla del mar y señaladas adecuadamente para evitar tragedias. Se detectan fácilmente y a simple vista desde el Malecón.
Ocean. Armando Villalba Loera