Llaman a vivir el sacrificio por el bien de los demás
"Obispo de la Diócesis de Mazatlán, Mario Espinosa Contreras, recordó que en la Última Cena Jesús instituyó la eucaristía, el sacerdocio y se proclamó siervo"
Jesucristo se hizo presente en la consagración de la Sagrada Eucaristía bajo la apariencia del pan y el vino, en la celebración de la Misa de la Última Cena y el lavatorio de pies que se ofreció a los fieles católicos en la Catedral Basílica de la Inmaculada Concepción.
Previo al ritual del lavado de pies, el Obispo de la Diócesis de Mazatlán, Mario Espinosa Contreras, recordó que en la Última Cena Jesús instituyó la eucaristía, el sacerdocio y se proclamó siervo, al quitarse el manto y ponerse de rodillas, realizando una labor que era un signo de cortesía que sólo le correspondía a los esclavos o sirvientes.
“Nosotros también debemos vivir el sacrificio para hacer bien a los demás”, señaló el Obispo de Mazatlán.
Con la eucaristía, Jesús y sus 12 discípulos celebraron la última cena para consagrar el pan en la carne de Cristo y el vino en la sangre, la cual se renueva sacramentalmente con el sacrificio de Jesucristo.
El Prelado también hizo un llamado para que estos días santos, los fieles católicos se comporten y no recurran a la violencia, además de evitar el exceso de las bebidas alcohólicas para que las personas estén en su sano juicio, y así no se presenten malos entendidos.
Culminada la homilía, el Obispo procedió al lavatorio de pies de los 12 feligreses ( cuatro mujeres y ocho hombres) como se ve reflejado en los Evangelios, acto litúrgico en memoria de la humildad que Jesucristo dispuso a sus fieles apóstoles.