Niños y móviles, combinación peligrosa

16 noviembre 2015

"Evita que se desarrolle una adicción infantil en tus peques, enseña con tu ejemplo el buen uso de la tecnología"

La relación entre los teléfonos móviles y los niños se incrementa y cada vez son más los pequeños que terminan dependiendo del teléfono como si se tratase de una necesidad básica. 

De acuerdo a información de Adicciones Digitales, una organización que promueve el uso saludable de las tecnologías en el ámbito familiar, personal y profesional, son varios miles de niños en todo el mundo los que se van a la cama junto a su teléfono móvil en modo vibrador para que sus padres no se enteren de que están haciendo uso del aparato. 

Adicciones Digitales indica que el abuso llega hasta el extremo de ser una adicción, los niños pueden dejar de cumplir con sus tareas y hasta aficiones sólo por estar al pendiente del teléfono, ya sea esperando la llamada, un whatsapp o ver las novedades de redes sociales. 

Aunque pueda parecer una tontería o algo sin importancia, lo cierto es que la relación entre los teléfonos móviles y los niños deriva en consecuencias para la salud, el descanso y la capacidad de aprendizaje. Incluso se estima que los teléfonos también influyen en la tasa de fracaso escolar. 

Y es que no dormir bien deriva en un mal rendimiento físico e intelectual, Adicciones Digitales advierte sobre el problema a través de charlas y conferencias, para sensibilizar a los menores sobre el riesgo del uso del teléfono móvil u otras tecnologías para su vida académica. 

En México, un 21 por ciento de los usuarios de teléfonos celulares son personas menores de 18 años de edad, etapa en la que mayoritariamente se asiste a la escuela, lo que muestra que la infancia mexicana tiene acceso a esta tecnología y la utiliza a su antojo, no sólo para que sus padres tengan manera de localizarlo cuando no está en casa. 

En esta dinámica de uso indiscriminado del teléfono móvil, además de la amenaza al desempeño académico, los niños y adolescentes también enfrentan un riesgo de tipo emocional, ya que para la mayoría de ellos es una forma de estar en contacto con su grupo de amigos. 

Y ante esto, los menores pueden tener necesidad creada de recibir una llamada perdida, un sms, pero si no la reciben entonces se sienten solos, aislados e incluso experimentan ansiedad, todos estos problemas se reflejan en el comportamiento diurno. 

Ante tales evidencias, es urgente que los padres de familia pongan un límite al uso del teléfono móvil por los niños, ya que es para preservar su salud y sus capacidades físicas e intelectuales. 

Y más allá de quitarle el teléfono al menor, de obligarlo a que lo apague en las noches o que no lo use en fines de semana y momentos familiares, la mejor manera de evitar que se convierta en adicción es que como padre o madre le des ejemplo con tu comportamiento. 

También para los adultos la tecnología es peligrosa y adictiva, y puede derivar en diferentes problemas de salud y responsabilidad personal, tener un autocontrol en el uso del teléfono móvil y evitar llevárselo a la cama son acciones que los niños ven. 

Así como el uso prolongado de la televisión, la computadora o de cualquier tecnología que pueda ser utilizada durante la noche debe evitarse, el descanso y el sueño infantil es uno de los pilares que se deben respetar para que los niños puedan rendir al 100 por ciento durante el día.

Con información de Cuidadoinfantil.net

¿CÓMO AYUDAR? 

Si notas a tu niño muy entusiasmado con el celular que le obsequiaste, ayúdalo a entender hasta dónde llegan los límites de su uso:

- Los niños que se obsesionan con determinados objetos, se enojan si tratan de quitarles su "nuevo juguete". Conversa con él cuando estén tranquilos, y hazle saber la verdadera utilidad del celular. 

- Llega a un acuerdo con tu niño: Podrá utilizar el móvil siempre y cuando respete ciertas reglas, además de cumplir con sus deberes. Si le cuesta respetar el acuerdo, usa la disciplina; siempre explicándole las razones, sin perder la paciencia. 

- Sé un ejemplo para el pequeño, usa y habla lo necesario por celular para que note cuál es su verdadera utilidad.
- Busca actividades alternativas como clases de futbol, natación, música o danza, fomenta en él un hobby de su agrado. 

- Trata el tema con un psicólogo especialista en niños si observas a tu hijo insiste en su conducta.