Periodistas, vulnerables por varios frentes

14 noviembre 2015

"Se requiere un esquema integral para combatir la vulnerabilidad de periodistas abarcando la desunión, falta de capacitación y no inclusión en Ley Laboral y de Profesiones, señala Rogelio Hernández López, Coordinador de Protección de la Casa de los De"

CULIACÁN.- La desunión, la falta de capacitación, la no inclusión en la Ley Laboral y de Profesiones, la impunidad y la falta de mejores mecanismos de protección, elevan la vulnerabilidad de los periodistas en el País, por lo que se requiere un esquema integral para combatir la problemática abarcando todos estos factores.

Esto lo señaló Rogelio Hernández López, Coordinador de Protección de la Casa de los Derechos de los Periodistas, en entrevista con Noroeste, donde destacó que el 85 por ciento de los casos de agresiones no violentas hacia los reporteros provienen de funcionarios públicos, y el 50 por ciento son policías de todos los niveles de gobierno, sus jefes, la Marina y el Ejército.

"La tipología de agravios son trato degradante o golpes, son la proporción mayor de todas las agresiones", destacó.

Rogelio Hernández fue invitado por el Colegio de Sinaloa para impartir la Cátedra en Periodismo y Comunicación Pablo de Villaviencio, con el tema "Vulnerabilidad de periodistas en México y necesidades de protección integral. Hacia otro paradigma", señalando que los ubicados en primer lugar como víctimas de estas agresiones son fotoperiodistas y videoperiodistas.

El también consejero del Mecanismo de Protección a Defensores de Derechos Humanos y Periodistas de la Segob, explicó que cuando indagaron por qué ellos en particular resultaban afectados encontraron que carecían de las guías mínimas para no meterse en problemas.

"Por falta de capacitación y entrenamiento 'se meten entre las patas del caballo', o sea, se meten entre los policías y los manifestantes o se quieren meter a fuerzas a actos públicos donde la autoridad es arbitraria para decir si los periodistas pueden entrar o no, no hay normas que le obliguen a lo servidores públicos a abrir las puertas donde se esté generando la información", acotó.

La situación aquí, agrega, es que el reportero redactor puede conseguir después la información, pero el gráfico requiere la imagen de ese momento, y eso provoca los choques.

Además, añade, la falta de leyes que castiguen la agresión a personas que ejercen la libertad de expresión permite que estas continúen.

"Como no se castiga el delito los agresores ahí están, cada vez se multiplican y es muy cerrado, muy soterrado", manifiesta el ganador de dos premios nacionales de periodismo de investigación por el Club de Periodistas.

A ello se suma, dice, el problema laboral. La Ley Federal del Trabajo convierte al gremio en "obreros de cuello blanco" al no reconocer a sus miembros como profesionistas y sus ingresos son menores al promedio de estos, de 180 pesos diarios, además de carecer en su mayoría de prestaciones.

Aparte, la Ley de Profesiones y la de Educación no contempla este ejercicio, sólo existiendo en el marco constitucional, pero no a nivel estatal, o sólo en contextos punitivos en Códigos Penales.

"Estos dos factores, que no tengamos marco legal, y que no haya una protección laboral efectiva, creó un círculo tortuoso de dádivas, que se dan y se extiende la mano, no es aceptado públicamente pero es demasiado extendida la práctica, de que el periodista necesita lo mínimo para la sobreviviencia del mes. Entonces las acepta, no lo justificó, yo lo entiendo, a falta de prestaciones de las empresas anda solicitando se lo dé el Gobierno", afirma.

La desunión, añade, es por el mismo ambiente de competencia entre los medios informativos, y la misma lucha por el "chayo".

Recordó que hace 11 años había en el País unas 140 organizaciones de periodistas, y hoy hay más de 400.

"No sólo el mercado nos divide, la política nos divide, y este sistema de conveniencias, el 'chayo', el trato favorable de tal o cual político, tal o cual partido".

Y por último, acota, están las deficiencias en la intervención del Gobierno federal en mecanismos de protección, donde a veces apoyan para el desplazamiento de un periodistas bajo amenaza, pero al tiempo lo olvidan y dejan a la deriva sin mayor apoyo.

Las soluciones, menciona, es en buscar puntos en común, crear sistemas de alerta, elevar nuestras capacidades tanto organizativas como de capacitación, y desde sus propias trincheras los periodistas hallar la forma de resolver sus vulnerabilidades y adquirir fortalezas, aunque este será un proceso lento.


"No sólo el mercado nos divide, la política nos divide, y este sistema de conveniencias, el 'chayo', el trato favorable de tal o cual político, tal o cual partido".

Rogelio Hernández López

Coordinador de Protección de la Casa de los Derechos de los Periodistas