Reduce y recicla
07 noviembre 2015
"Mazatlán produce diariamente 450 toneladas de desechos: el 45 por ciento son orgánicos; 51.8 por ciento son reciclables; urge frenar la generación de basura"
MAZATLÁN._ La basura es uno de los grandes problemas urbanos de Mazatlán, no sólo porque se producen cada día 450 toneladas de desechos sólidos, sino porque el depósito donde se confinan está a punto de cumplir con su vida útil.Una flotilla de 30 camiones recolectores y un ejército de más de 300 hombres y mujeres se encargan de recoger todos los días la basura que se genera para confinarla, casi en su totalidad, en el basurero municipal.
El director del Centro Regional para la Educación y Desarrollo Sustentable, Gerardo Castillo Moreno, comenta que de acuerdo a un estudio sobre el manejo de la basura, un 45 por ciento de ésta se compone por desechos orgánicos, el resto es inorgánico y en su mayoría reciclable.
"La carencia de un marco jurídico que reglamente el manejo de la basura y su separación desde el hogar es uno de los retos que tiene la sociedad, porque implica un cambio de conciencia", consideró el educador y ambientalista.
Y es que a pesar de la gran cantidad de basura que genera Mazatlán, no existe un programa institucional para su manejo adecuado, hay algunos esfuerzos como el del Credes, con su programa educativo; el grupo Separado no es basura, que tiene un centro de acopio, pero no son suficientes.
De las 450 toneladas de basura que se producen en Mazatlán, Castillo Moreno estimó que se recupera para su reciclaje menos del 10 por ciento, cuando el 51.8 por ciento es reciclable.
Separar, una
posible solución
Un problema diario en la mayoría de los hogares, que termina siendo el gran drama ambiental de la ciudad es la basura, pues en ambos niveles ya no saben qué hacer con los desperdicios.
La basura casera contiene muchos productos útiles para las industrias que reciclan plástico, papel, cartón, vidrio o metal, mientras que la ropa, calzado, muebles y utensilios que unos desechan tienen utilidad para otros.
Su buena reutilización y reciclamiento tienen su origen en la separación de origen, en evitar que todos esos productos se mezclen, rescatando con anticipación y llevándolos a los centros de acopio.
Además de ser un problema de dinero, pues la recolección y almacenamiento cuesta mucho, es un problema de salud, pues recolectarla y almacenarla cuesta mucho, y sin control es fuente de malos olores, de contaminación ambiental y plagas que provocan infecciones y enfermedades.
Guardián involuntario
Cada día, Dionisio Esparza Ramírez recorre el Centro de la Ciudad, el malecón y la Avenida Ejército Mexicano recolectando cartón, papel y metales, es una actividad que desarrolla desde que se quedó sin trabajo.
"Para mí esto es un trabajo, porque la basura es una fuente de ingresos si se sabe aprovechar, junto casi de todo: botes de aluminio, cartones, periódicos, fierros viejos, lo que se puede vender de la basura", explica el vecino de la Colonia Estero.
Recibe 60 centavos el kilo de papel y cartón, el pago de los metales varía según el tipo de material: aluminio, cobre, fierro viejo, fierro vaciado o acero inoxidable, eso sí, gana entre 200 y 300 pesos diarios.
Él tiene diferentes jornadas, de lunes a viernes inicia a las 6:00 horas y termina al medio día, hace en promedio tres viajes diarios a la Yarda del Ángel, donde entrega cientos de kilogramos de cartón, periódico y metales que recolecta.
Los sábados y domingo "entra a trabajar" a las 4:00 horas, estos días exclusivamente recolecta botes de aluminio que tiran los bebedores durante la noche anterior, es cuando mejor le va, junta cientos de latas.
Esparza Ramírez no lo sabe, pero con esta labor contribuye a evitar la deforestación, por cada tonelada de papel reciclado se evita la tala de 14 árboles, y a reducir la cantidad de basura que llega al basurero municipal, calculada en 450 toneladas diarias.
Medio siglo reciclando
En Mazatlán, la Yarda del Ángel es toda una institución en la recolección de materiales reciclables, desde metales, hasta cartón, pasando por papelería, archivo muerto y desechos de oficinas gubernamentales.
Originalmente también compraban trapo, hueso, vidrio y plástico, pero su almacenamiento es más laborioso y la remuneración baja, por lo que se dejaron de recibir estos desechos.
"Mi padre inició aquí el reciclado, en 1955 adquirió la concesión del Ayuntamiento para recolectar todo el papel y cartón que generaba la ciudad, en ese tiempo todo se quemaba", indica Mónica Ruiz Jáuregui, administradora de la Yarda del Ángel.
Recuerda que su papá, Juan José Ruiz Sánchez, era un hombre visionario, pero sobre todo preocupado por la contaminación que se generaba con la quema de la basura, pues sabía que muchos desechos se podían reutilizar y reciclar.
La primera yarda de Mazatlán estuvo en los terrenos del actual basurero municipal, administrada por Ruiz Jáuregui, ahora, son su hija, su yerno y su nieto quienes están al frente del negocio.
"Esta es una labor muy satisfactoria, porque ayudamos un poco en la conservación del planeta, además que ayudamos a que las personas tengan un ingreso de algo que se pensaba era basura", añade Ruiz Jáuregui.
La Yarda del Ángel acopia de 35 toneladas de papel y cartón, y varios cientos de metales a la semana, los cuales envía a plantas procesadoras ubicadas en Querétaro, Guadalajara y Monterrey.
TIPOS DE BASURA
A nivel doméstico se pueden distinguir seis grupos de basura: papel, cartón, revistas y periódico; metal y latas; bolsas y botellas de plástico; botellas y vidrio; ropa vieja y trapos; y desechos de alimentos y plantas.
Si todo se tira de manera desordenada, mezclándolo además con desperdicios orgánicos, los desechos inorgánicos se ensucian, huelen mal y son un peligro para la salud.
Su destino es el basurón, en donde los deshechos inorgánicos quedan enterrados sin descomponerse durante cientos de años, junto con los orgánicos y produciendo los peligrosos jugos lixiviados, que son un peligroso contaminante del agua.
ORGÁNICO E INORGÁNICO
Los desechos orgánicos son los que se degradan por acción biológica, son los residuos que se descomponen con el tiempo para integrarse al suelo, son de tipo animal y vegetal, se pueden reciclar o usar para elaborar composta.
Su fácil degradación se debe a que está formados de materiales que contienen carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno, provienen de materia viva, entre los que están los restos de alimentos, el papel y el cartón.
La basura inorgánica son todos aquellos desechos no biodegradables, es decir, los que tardan años en descomponerse, como el plástico, vidrio, metales, cerámica y materiales sintéticos.
La mejor manera para tratar este tipo de basura es reciclándola y reutilizándola, ya sea dando un nuevo uso a los desechos o llevándolos a un centro de acopio para su envío a procesadoras y siderúrgicas.
NIVELES DE DEGRADACIÓN
Otra clasificación para los desechos es según el tiempo que tardan sus materiales en degradarse por la acción de los organismos descomponedores, con lo que los desechos pueden ser biodegradables y no biodegradables.
La basura biodegradable se descomponen en forma natural en un tiempo relativamente corto, tal es el caso de desechos orgánicos como alimentos y papel, que puede ser procesados para hacer composta.
Los desechos no biodegradables son los no se descomponen fácilmente sino que tardan años en hacerlo; por ejemplo el vidrio tarda 4 mil años, el plástico de 100 a mil años, una lata de aluminio unos 10 años y un chicle alrededor de 5 años.
COMPOSTA
El compostaje es un proceso biológico controlado de descomposición de los materiales orgánicos y tiene por fin la elaboración de composta, que se sirve de abono para las plantas.
Elaborar un compostero doméstico es sencillo, sólo hay que tener un contenedor con tapa y orificios a los lados que permitan la circulación del aire, y una buena cantidad de tierra.
Se pone una capa de tierra de base al fondo del bote y sobre ella se depositan los desechos orgánicos, que se cubren con otra capa de tierra. Se revuelve a diario para que las bacterias hagan su trabajo de descomposición, con el tiempo se tendrá el abono suficiente para nutrir un jardín.