RESUMEN 2008: Presionan pueblos Presa Picachos Luchan por sus viviendas

Adrián Luján
06 noviembre 2015

"Poco antes de que llegaran las lluvias, en mayo, habitantes de las cinco comunidades que desaparecerán bajo las aguas del embalse decidieron presionar para que les construyeran sus nuevos pueblos; en pocos meses estrenarán viviendas"

Dicen que no hay quinto malo, y tampoco lo fue para cientos de pobladores de comunidades afectadas con la construcción de la Presa Picachos, quienes armados de valor tomaron por quinta ocasión las instalaciones para paralizar los trabajos.
La toma, ocurrida el 13 de mayo, representó el hartazgo de los comuneros de los poblados de San Marcos, Puerta de San Marcos, El Placer, Casas Viejas y Las Iguanas, quienes se plantaron en medio del camino y evitaron la continuación de la construcción de la obra hidráulica.
Esto, en represalia porque ninguna autoridad del Gobierno del Estado les informó sobre los pagos de indemnización que deberían recibir a cambio de dejar sus casas, sus recuerdos, su vida y sus antepasados.
"Venimos dispuestos a que nos paguen aquí, no nos vamos a quitar hasta que nos paguen en efectivo lo que aún está pendiente que son la vivienda, parcelas y tierras de uso común", retó Francisco Enciso Sánchez, presidente de la comunidad de San Marcos.
Mientras la obra avanzaba con el levantamiento de la cortina, entre los pobladores crecía la incertidumbre sobre su futuro. No había quien les informara sobre el avance de los nuevos pueblos sencillamente porque no había nada nuevo.
La protesta representó la desesperación y una serie de eventos subsecuentes como bloqueos en la oficina del Fideicomiso de Infraestructura Hidráulica en Sinaloa, toma de avenidas en Mazatlán, acusaciones, amenazas y hasta levantamiento del plantón por parte de la fuerza policiaca, allá en camino a Picachos.
La inconformidad también desnudó la incapacidad del Gobierno del Estado para dar solución al conflicto; primeramente porque no hubo planeación antes de empezar con la construcción de la presa.
Es decir, se empezó a agilizar la construcción de los pueblos cuando ya la Presa Picachos tomaba forma y la cortina se levantaba ante el riesgo de inundaciones, pues era tiempo de lluvia.
El mes de mayo resultó clave para los pobladores porque con la serie de protestas que se agudizaron con el bloqueo de la Zona Dorada, ocurrido el 23 de mayo, y el intento de desalojo un día después, el Estado y el Congreso reaccionaron.
Los meses siguientes se acordó el pago a los comuneros y se inició con la construcción de los pueblos, pero hasta la fecha éstos no han sido terminados.

Integran
diputados
comisión
Ante la presión que ejercían las protestas de los habitantes de los pueblos afectados por la construcción de la presa se formó una comisión integrada con los diputados y alcaldes de Concordia y Mazatlán, quienes se encargaron de abrir una investigación y exigir a FIHSIN el avance en los pueblos.
A mediados de junio la comisión acudió a verificar el avance, pero paradójicamente, sólo encontró que el nuevo panteón en San Marcos estaba listo para estrenarse, no así las viviendas.
Un mes y medio más tarde, funcionarios estatales, encabezados por Pablo Moreno Cota, secretario de Planeación y Desarrollo Sustentable del Gobierno del Estado, entregaron las primeras casas en los pueblos, las cuales, a decir de habitantes no tienen el espacio suficiente como en donde habitaron durante toda su vida.
Se aseguró que los nuevos pueblos serán concluidos en el primer semestre del próximo año.
El 10 de octubre, en un evento realizado en Las Iguanas, se dio apenas el banderazo de inicio para la construcción de viviendas.
En ese evento, el Diputado local Alejandro Higuera Osuna y el director de Invies, Sergio Iván Zavala León, aseguraron que los pueblos por el lado de Concordia estarían listos para mediados de diciembre.
Hace apenas unos días, en un recorrido por los pueblos aún sin terminar, se cuestionó al Diputado local Eligio Medina Ríos, miembro de la comisión, sobre la falta a la promesa.
Dijo que lamentaba que otros diputados hicieran promesas que no se pueden cumplir, pues la construcción es una decisión ejecutiva, no del legislativo.
El pasado 2 de noviembre los pobladores de las comunidades llevaron flores a sus muertos, fue la última vez porque para 2009 sus difuntos estarán bajo el agua de la Presa Picachos.
A tres días de terminar el año, las casas aún no están listas para ser habitadas.



A JALONES Y EMPUJONES
La construcción de la Presa Picachos ha avanzado con pocos retrasos, los recursos federales han fluido, pero los habitantes de los pueblos que serán afectados por la obra ejercieron presión para que se construyera el espacio en el que los van a reubicar.

13 de mayo
Toman comuneros la Presa Picachos

15 de mayo
Los comuneros acuerdan levantar el bloqueo para la continuación de la presa

16 de mayo
Se registra un avance en la Presa Picachos, pero no de los pueblos

22 de mayo
Los comuneros crean un caos vial al bloquear la Zona Dorada por espacio de seis horas, en protesta porque las autoridades del Estado no dan respuesta a las indemnizaciones y a la construcción de las nuevas viviendas.

24 de mayo
Elementos de diversas corporaciones federales y estatales arriban a un camino de la Presa Picachos para desalojar a los comuneros de San Marcos. Hay golpes y amenazas, además detienen a Octavio Atilano Román, uno de los líderes del movimiento.



GRAN PROYECTO
La Presa Picachos es un proyecto para el que se programó una inversión de 2 mil 572 millones de pesos; su objetivo es construir una red de canales que garantice agua para Mazatlán en los próximos 27 años.