Trabajar en el infierno

08 noviembre 2015

"David y Luis tienen una cosa en común: pasan la mayor parte de su día bajo el sol, uno es tránsito y el otro albañil y los dos padecen por las altas temperaturas"

Miriam Ramírez

MAZATLÁN._ Cuando los rayos del sol parecen implacables y las gruesas gotas de sudor inundan el cuerpo, ellos se mantienen firmes en su trabajo, sobreviviendo bajo el sol.
Desde hace 15 años, David es oficial de Tránsito, con diversas experiencias en su memoria, David asegura que lo más difícil de su labor son las jornadas en cruceros.
Los conductores desobedientes o las mujeres histéricas no se acercan en lo más mínimo al sufrimiento que le ocasionan los fuertes rayos del sol y el húmedo viento que siente cerca de las 11:00 horas.
A pesar de ello, David asegura que nunca ha padecido una insolación, su receta para aguantar el calor consiste en mantenerse hidratado.
"Yo me estoy hidratando cada 40 ó 45 minutos, esa es la clave, que no falte la toallita para el sudor y cuando no hay sombrita cerca pues hay que aguantarle y echarle ganas", expresa David.
Mientras rompe el piso donde instalará un cable, Luis se limpia el sudor con un pañuelo que saca de su pantalón. Al cuestionarlo sobre el calor, sólo sonríe y continua trabajando.
Luis es albañil, rompe pisos, levanta paredes, carga costales de cemento y opera maquinas de construcción, pero cuando el calor llega sus fuerzas se van junto al sudor que seca con su pañuelo.
"Está bien pesado, te cansas más que de costumbre, a veces sientes que ya no vas a aguantar, lo que hacemos es descansar en ratitos, aquí parados, nomás respiras profundo y le sigues", explica Luis.
En el área de construcción Luis y sus compañeros mantienen un termo con agua fría, en los últimos días este se ha convertido en la principal herramienta de trabajo.
"Para aguantarle hay que tomar mucha agua y sueros, aquí la tenemos cerquita, nos acabamos hasta un garrafón al día", comenta.
Los sobrevivientes del calor mencionaron que el pasado martes 3 de agosto fue el día que más sufrieron el clima de la ciudad.
"Mazatlán se convirtió en un infierno, a lo mejor no toda la gente se dio cuenta porque no andan en la calle, pero nosotros lo vivimos, esto ardía", recuerda Luis.
Las recomendaciones para quienes laboran expuestos al sol, según los propios trabajadores, consisten en utilizar gorras o sombreros, ropa ligera y mantenerse hidratados.