Un siglo con Guasave

Reyes Iván Camacho
10 noviembre 2015

"Cumple 100 años uno de los empresarios más emblemáticos del Corazón Agrícola de México"

GUASAVE._Corría el lejano 1912, un 13 de octubre para ser precisos, cuando por azares del destino Sinaloa de Leyva vio nacer a Ignacio Bórquez Zazueta.
Un siglo ha pasado desde aquel acontecimiento y en esos 100 años muchas cosas han cambiado en Guasave y uno de los actores fundamentales de esos cambios ha sido él: Nacho Bórquez.
A los 100 años que cumple hoy, quien es considerado uno de los empresarios más emblemáticos e influyentes no solo de la región sino del estado, casi no habla, el paso del tiempo no ha pasado en vano, pero Maritza una de sus hijas, se encarga de contar algo de la historia que su padre ha construido en el Corazón Agrícola de México.
 
Nacido y criado en la cultura del esfuerzo
Lo que sabe Maritza de los primeros años de su padre la llena de orgullo. Nacho, el niño, fue muy trabajador y desde muy temprana edad supo lo que era la cultura del esfuerzo.
"Mi papá desde muy chiquito empezó vendiendo el pan que hacía su mamá, estudio aquí en Guasave la primaria, pero no se quería conformar con eso y sin tener dinero su familia buscó los medios para hacerlo", cuenta.
Lo que hizo Nacho Bórquez fue irse a Culiacán, donde le pidió al maestro que le diera la oportunidad de ingresar a la escuela de comercio sin pagarle de momento, pero con la promesa de que lo haría.
"Así fue como el estudio, después trabajó como minero y lo contrató un agricultor de Guamúchil para trabajar muchos años como empleado, hasta que decidió y buscó los medios de independizarse", narra Maritza.
 
La llegada del 'oro blanco'
El agricultor de Guamúchil con el que trabajó Nacho Bórquez era su tocayo Ignacio Gaxiola, con él aprendió muchas cosas del trabajo pesado del campo, sobre todo de la siembra del algodón, el "oro blanco", como le llamaban.
Desmontó tierras en El Amole y en la primera temporada cosechó mil toneladas, eso le hizo ganar prestigio, ante lo cual el banco le habilitó sus siembras, alcanzando producciones de hasta 3 mil toneladas.
"Después de que estuvo trabajando independientemente como agricultor, logró en una negociación con unos americanos que le prestaran dinero y puso el despepite, después diversificó sus siembras", dice Maritza.
Otros aportes que ha dejado Nacho Bórquez en el ramo agrícola han sido la introducción del cártamo y de la mineola a México, este último un cítrico producto de un injerto de toronja con mandarina.
 
Aporta Nacho a la ciudad
Con la siembra del algodón y la posterior diversificación a otros cultivos, incluyendo las hortalizas, Nacho Bórquez se hizo de un capital respetable, pero su riqueza de algún modo la logró compartir con los guasavense.
Fue a finales de los 50 cuando, Nacho Bórquez empezó a gestionar por una central de teléfono para el que en aquel entonces era el pueblo de Guasave. En Teléfonos de México solo le ofrecían para Guasave una central de al menos 600 teléfonos cifra inmensa en aquellos años.
"Iba hasta México a gestionar y allá se reían porque era un ranchito, y en una estrategia de engaño corrió el 'run run' de que iba a venir el Presidente de la República a inaugurar la central de teléfonos, cuando venía a inaugurar la (primaria) Jaime Nunó, pero solo se vendieron 100 y aportó para los otros 500 para que pusieran la central", expresa Maritza.
Otra obra que gestionó para el bien de la comunidad fue el drenaje en el primer cuadro de la ciudad, logrando que el Gobierno Federal corriera con toda la inversión y que los beneficiarios no aportaran.
El hotel El Sembrador, el cual Maritza dirige, es otro de los grandes aportes de Nacho Bórquez a Guasave. La idea de construir el inmueble fue de un grupo de guasavenses que en el primer lustro de los 80 lo miraban como una necesidad para la ciudad.
"Muchos guasavenses aportaron para este hotel, pero se les atoró la carreta, faltaban medios para terminar el hotel, y el aporte más fuerte lo tuvo que dar él para poderlo terminar, por eso empezó siendo el socio mayoritario", dice.
Sin embargo, pese a toda la rica historia que Nacho Bórquez ha construido, Maritza asegura que su mayor obra han sido sus hijos.
Casado desde 1947 con Esperanza de Bórquez, procreó a Radamés, quien ya falleció, Yolanda, Marielos, Esperanza Ileana, Maritza y José Ignacio.
"Ha sido siempre un padre muy cariñoso, muy pendiente de nosotros. Cuando estábamos chiquitos lo mirábamos muy poco porque siempre ha sido muy trabajador, pero confiado de que mi mamá estaba al pendiente de nosotros. Para nosotros es una felicidad que llegue a los 100 años", subraya.
 
Las pasiones de Nacho
Nacho Bórquez no solo es conocido en Guasave y Sinaloa, su nombre lo han pronunciado y escrito en muchas partes de México y en el extranjero, gracias a sus dos pasiones: los caballos y los gallos.
En los gallos logró ser distinguido como Navaja Nacional, mientras que como criador de caballos ha conseguido un sinnúmero de victorias con sus ejemplares, ganándose su cuadra el respeto a nivel nacional.
Los ejemplares más famosos de Nacho Bórquez han sido La Mazatleca, con la que ganó derbys en Estados Unidos; y El Villano, un pura sangre que conquistó la Triple Corona en México y que fue a Puerto Rico representando a México y también se trajo el triunfo.
La cuadra de Nacho Bórquez sigue vigente, con caballos compitiendo en los eventos más importantes del país.