VIVE MAZATLÁN | Ciudad de la concordia

07 noviembre 2015

"Ni el calor húmedo y pesado de la temporada detiene a la ciudad de Concordia, cabeza de uno de los municipios con más riqueza de flora y fauna, a tan sólo 46 kms. de Mazatlán"

Leda Garrido


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CONCORDIA._ Concordia, o Villa de San Sebastián, siempre está al filo entre su crecimiento como ciudad y su gran tradición de pueblo colonial. A través de sus más de 443 años ha sabido combinar lo mejor de ambas características. 

Es alrededor de la Plazuela Morelos y su kiosko donde la vida es más rápida en esta comunidad. Alrededor de ella se encuentran tiendas de ropa, restaurantes, oficinas, el banco, la parroquia de San Sebastián y el Palacio Municipal. 

De todos ellos es la parroquia, construida en piedra y cantera, el primer lugar al que se desvía la vista, y también el más fresco pues por sus tres portones ingresa el viento, incluso por su puerta principal, resguardada por una mampara de madera labrada, muestra del talento ancestral de sus carpinteros. 

Tan sólo al cruzar la calle, a un lado de la plazuela y en honor de los hombres que trabajan la madera, se levanta también un monumento que es parada obligatoria para la foto del recuerdo, una mecedora concordense de gran tamaño, acompañada un poco más allá por un carrito minero. Dos pistas de las actividades de la región. 

El Palacio Municipal muestra un aspecto muy enjarrado en su parte frontal, pero es en sus costados donde muestra el secreto compartido con las casas antiguas de la ciudad, hechas con grandes bloques de adobe. 

Muy cerca de ahí, también de frente a la plazuela, por la calle Benito Juárez, están los Mariscos del Centro, con sus famosas tostadas de jaiba acompañadas de salsa verde, delicia concordense junto con los platillos del restaurante El Granero y la birria con frijoles puercos de El Jaibo. 

Desde hace 30 años, las 12 del día es la hora del antojo gracias a la Panadería José, por su dueño José Antonio Gutiérrez, y los que vienen de fuera saben que para poder probarlo tienen que llegar antes de que más de 15 niños armados con canastas salgan a vender pan a domicilio. Ahí encuentran elotes, polvorones, conchas y unos deliciosos libritos (por su forma) de hojaldra. 

Pero si es el calor el que gana, pues entonces la brújula apuntará a uno de los varios negocios de raspados, el postre-bebida que ha hecho famoso a Concordia, con su mezcla de leche quemada con trozos de fruta. De los mejores, los de las refresquerías Teresita, una está enfrente de la plazuela, la otra atrás de la parroquia. 

Quienes llegan deseando conocer una casa colonial verdadera, pueden ir al hogar de la familia Vizcarra, en el número 29 de la calle Morelos, lugar donde se criaron generaciones enteras y que, gracias a la amabilidad de sus dueños, Ricardo y Gregoria Vizcarra, está abierta y muestra no sólo muebles, sino también piezas prehispánicas, artículos agrícolas y fotografías antiguas. 

Así queda demostrado que la tradición es ley en Concordia, como lo respaldan sus talleres de carpintería, de alfarería, la arquitectura de sus casas, sus monumentos y gastronomía. Todo gira alrededor de la tradición.

Concordia
Se encuentra en el kilómetro 46 de la carretera Mazatlán-Durango



The city of concord

Not even the intense heat and humidity of summer stops the pueblo of Concordia, head of one of the municipalities richest in flora and fauna

Concordia, or villa de San Sebastian as it was once called, is always walking the line between its growth as a city and its great colonial past. For more than 442 years it has known how to combine the best of both worlds. 

The most rapid paced life in this pueblo goes on around Morelos plaza and its kiosk. Here there are clothing stores, restaurants, offices, the bank, San Sebastian church and city hall. Of all these places, it is the old stone church which calls the most attention. It is also the coolest place since a nice wind runs through its 3 big open doors. 

The front door, protected by an inner door, is made of engraved wood that shows the ancestral talent of the pueblo´s forefather carpenters. Just across the street is an obligatory photo stop. 

There is a monument made of wood that honors men who work with wood on one side of the plaza. It is a large sized Concordia-made rocking chair alongside a mining cart and it gives you 2 clues as to the main activities of the region. 

City hall has a jar like aspect in front, but on its sides it shows its true beauty, a secret shared with the older houses in town. They are made of adobe block. Very close by, also in front of the plaza on Benito Juarez Street, there is the seafood place called mariscos Del Centro. It is famous for cray fish tostadas with green sauce, a treat that Concordia is known for. The dishes at the restaurant El Granero and the broth with pork beans at the restaurant El Jaibo are also famous. 

For the last thirty years, noon has been the time to satisfy any food urgings thanks to the Panaderia José, named after its owner, José Antonio Gutierrez. 

Those who come from outside town know that in order to try the food, one must arrive before the more than 15 kids armed with baskets take to the street in order to sell to the public in their homes. 

Here there is roasted corn, sprinkled bread, muffins, and puff pastries named libritos because of their shape. But if it is super hot outside then the compass points to one of the various snow cone places around town. This drink-dessert combo has made Concordia famous. It is a mix of burnt milk with chunks of fruit. Among the best of the places that sell the snow cones-called raspados- is Teresita´s. There are two. One is in front of the plaza and the other behind the church. 

Those who wish to see a real colonial house can go to the home of the Vizcarra family at number twenty nine Morelos street. This is where many generations of the family grew up and thanks to the friendliness of the owners, Ricardo and Gregoria Vizcarra, it is open to the public. 

It shows off not only furniture but also pre Hispanic pieces, agriculture articles and antique photographs. This demonstrates that tradition is the law in Concordia and this is further borne out by the carpentry shops, the pottery, the architecture of its houses, its monuments and its food. Everything revolves around tradition.

Concordia
Located at kilometer 46 of the Mazatlan-Durango highway