Wikileaks, profundizar en revelaciones

08 noviembre 2015

"La vida de la gente en sociedad transcurre en la existencia cotidiana, biológica, y en ese pan imprescindible que es la información, el conocimiento de lo que sucede alrededor nuestro."

José Refugio Haro

La vida de la gente en sociedad transcurre en la existencia cotidiana, biológica, y en ese pan imprescindible que es la información, el conocimiento de lo que sucede alrededor nuestro.
Pero no todo nos está dado a todos para comprenderlo, ni para asirlo de inmediato. Por eso a veces no llegamos a dominarlo nunca. Nadie tiene la especialidad para todo, pero sí la mayoría tenemos la posibilidad de buscar que alguien que sabe nos explique o nos acerque aquello que sabemos nos afecta pero que de momento no tenemos los elementos para juzgarlo.
En la información, el acontecer en estos tiempos modernos nos llega por incontables caminos, pero no todo está tan claro como quisiéramos.
En el caso de Noroeste, sus lectores exigen --y tienen el derecho de hacerlo-- que su periódico penetre y profundice en los temas que son de incumbencia general, que afectan la vida en nuestra aldea inmediata y en la comunidad mundial.
Los temas que conmueven la vida de todos se dan escalonados y cronológicamente en las páginas de los diarios y en los espacios del resto de los medios de difusión. Algunos son relampagueantes y desaparecen de la atención e interés con la rapidez que llegaron; otros se quedan y se hacen trascendentes, pero los individuos, en menor o mayor grado, desconocen a fondo sus esencias y frecuentemente se quedan esperando que alguien se los aclare mejor y entonces voltean a ver a sus servidores o proveedores; en el caso del periódico Noroeste, sus lectores.
WikiLeaks, una organización internacional sin afanes de lucro que se propone la difusión de informaciones encriptadas (escondidas o secretas) y que al parecer se nutre (o nutría) de aportaciones voluntarias de organizaciones mundiales) que de alguna manera afectan a personas, grupos, gobiernos y naciones, a través de las redes modernas de Internet, le puso otro cascabel al gato, intolerable para los Estados Unidos de Norteamérica, desde el 28 de agosto de este año especialmente, especialmente porque antes ya había revelado asuntos candentes, supuestamente secretos, de las guerras de Iraq y Afganistán. Esta vez se trató de revelaciones también basadas en documentos del propio Pentágono en las que se pusieron de relieve hechos que podrían avergonzar a gobiernos "amigos", y otros no tanto, de aquél, México entre ellos.
En esta ocasión WikiLeaks filtró a la prensa internacional "una colección de 251,187 cables o comunicaciones entre el Departamento de Estado estadounidense con sus embajadas por todo el mundo (denominados en inglés United States diplomatic cables leak, Cablegate o Secret US Embassy Cables). Se trata de la mayor filtración de documentos secretos de la historia. WikiLeaks proporcionó esa información a los diarios The Guardian, The New York Times, Le Monde, El País y al semanario Der Spiegel [(Wikipedia)].
Como se dijo, los temas de interés mundial se suceden según su importancia. Dicha filtración de documentos por parte de Wikileaks borró de un golpe la atención mundial que predominaba acerca de un enfrentamiento de las fuerzas brasileñas del orden con narcotraficantes en sectores de población en Río de Janeiro, Brasil, llamados favelas.
El tema anterior luego fue borrado por las filtraciones de documentos cuyos contenidos introdujeron brumas peligrosas en las relaciones de los gobiernos de Estados Unidos y México.
Es el 30 de noviembre cuando, entre otras reacciones por parte del gobierno norteamericano ("La filtración ataca al mundo: Hillary"), la declaración del director del periódico El País, de España, Javier Moreno, revela las implicaciones que tales documentos otorgan al gobierno mexicano en su guerra contra el narcotráfico, sin dar mayores detalles.
El tip español es tomado por la revista Proceso, proveedor informativo de Noroeste, quien publica en Sinaloa cables del tema los días 3 y 4 de diciembre en los cuales se pone de relieve la opinión "secreta" del gobierno norteamericano de que en la lucha del Ejército mexicano contra el narcotráfico existen altos niveles de corrupción y que las fuerzas federales son incapaces de obtener evidencias que permitan juzgar a los detenidos. Ello ha generado tal desconfianza en el gobierno de los Estados Unidos a grado tal que prefirieron recurrir a la Marina mexicana para proporcionarles la información que llevó a la persecución y caza del capo Arturo Beltrán Leyva en Cuernavaca, Morelos, antes que arriesgarse a informar al Ejército de México.
Aparte, en esos documentos filtrados se revela el verdadero concepto que tiene Washington respecto al gobierno mexicano, a quien le atribuye un fracaso en la guerra antinarco, además de que "balconea" a Felipe Calderón respecto a su queja de una presunta intromisión de su homólogo venezolano, Hugo Chávez, en asuntos internos de México.
Las indiscreciones siguieron con el envío a la luz pública de la negativa opinión que tiene el gobierno de Barack Obama respecto a la eficiencia organizativa y de liderazgo de Felipe Calderón, referida concretamente a la celebración y resultados de la Cumbre de Cancún, donde el gobernante mexicano quiso y no pudo sacar dividendos políticos de su última actuación como presidente del Grupo de Río.
Pero lo que más parece haber dolido al gobierno de Calderón es la publicación de las presuntas declaraciones de Sergio Villarreal, "El Grande", presunto también capo de los Beltrán Leyva, quien según la versión habría de Proceso y los documentos expuestos por Wikileaks habría sostenido una conversación con el presidente Calderón, comprometedora para éste.
Ello desató una incipiente guerra de saliva y papel entre Proceso y Televisa, quien reaccionó desproporcionadamente ofendida, con una solidaridad hacia el gobierno digna de mejores causas, acusando a la revista y a su reportero Ricardo ravelo de corrupción.
La reacción del gobierno fue desproporcionada, pero solamente complicó más su imagen ante los públicos televisivo y de prensa escrita. Por ello, Noroeste se ha visto precisado a profundizar y a dar mayores elementos de juicio a sus lectores, y así debe continuar con la extensión de esa información y análisis e información general que dé luz a a un asunto que es de suma trascendencia local y mundial.


jrharo0944@yahoo.com.mx y jharo@noroeste.com