'Yo quería que se quedara aquí'
06 noviembre 2015
"Cinco hermanos tuvieron que decidir si dejar a su padre sepultado bajo las aguas de la Presa Picachos o llevárselo al nuevo San Marcos"
SAN MARCOS, Mazatlán._ En el cementerio de la comunidad de San Marcos ya se siente el agua.Aunque se encuentran posadas en un cerro a las afueras de la comunidad, todas las tumbas del cementerio quedarán bajo el agua ante la puesta en marcha de la Presa Picachos, a inicios del 2009.
Ayer fue el último día de muertos en la comunidad. Todos los difuntos tendrán que ser reubicados a otro panteón porque éste quedará "sepultado" por el agua de la presa. Sólo se dejarán los cuerpos que nadie reclame.
Sonia Osuna Sánchez quería que su padre quedase sepultado de esa manera, tanto para no perturbar su eterno descanso como para dejarlo en la tierra de sus amores, donde el señor forjó toda su vida.
Sin embargo, tendrán que reubicarlo a donde se ubicará el nuevo San Marcos.
"Se siente uno triste, cómo no. Nosotros ya vivimos en Mazatlán pero tenemos a nuestros familiares aquí en el panteón porque aquí crecimos y vivimos muchos años", dijo ayer cuando fue a visitarlo durante la tarde.
"A mí me gustaría que mi papá se quedara, yo quería que se quedara aquí. Ya tiene como 36 años enterrado. ¿A qué lo sacan ya? ¿A que a última hora lo saquen y con el aire se desbaraten los huesitos?".
La cuestión se tuvo que discutir con cuatro hermanos más. La decisión final fue que el difunto padre tendría que ser cambiado de lugar.
Vestida de amarillo, ayer en el panteón Sonia cargaba un niño que se alegraba y reía con los relámpagos de la cámara fotográfica. Junto a ella, también estaban otros familiares.
Como todos ellos, muchas familias pasaron su último Día de Muertos en el panteón de lo que mañana será el hundido San Marcos, a sabiendas de que pronto tendrán que despertar a sus difuntos por un momento para cambiarlos de lugar.
"Sí pesa", dijo Sonia. "Yo ya le tomé fotos al panteón, a la iglesia, a la escuela y a la casa, de todo ya tengo fotos".