A la espera de gasto en consumo personal

Guillermo Calles
17 febrero 2026

Iniciamos ayer la semana con una jornada bursátil con bajos volúmenes operativos por el feriado estadounidense del Día del Presidente. El viernes pasado los principales índices de Wall Street mostraron tenues avances, en un intento de rebote tras la ola de ventas del jueves, atendiendo la más reciente información económica y corporativa. Los indicadores subieron por primera vez en tres días, quedando el Nasdaq y el SP500 muy cerca de su puntaje más bajo en más de siete semanas. En Nasdaq hiló cinco semanas consecutivas de bajas.

El mercado asimila que la inflación al consumidor en Estados Unidos quedó debajo de lo esperado para enero y desaceleró respecto de diciembre. El componente subyacente, más relacionado con la tendencia de largo plazo, también desaceleró empatando las previsiones. El dato alimenta las especulaciones sobre el futuro de la política monetaria, donde una dinámica de precios cerca de controlarse podría significar que la Reserva Federal tiene espacio para bajar más las tasas este año.

Durante la semana pasada se liberaron datos laborales y de precios que mostraron un mercado laboral que comienza a estabilizarse, mientras que la dinámica inflacionaria sigue convergiendo lentamente hacia la meta. Esto afectó la confianza del mercado en torno a la posibilidad de observar recortes de tasas por parte del banco central, aunque el mercado aún descuenta dos bajas durante 2026. Al mismo tiempo, los inversionistas han comenzado a evaluar la disrupción que la inteligencia artificial podría generar en otros sectores, tras el anuncio de una pequeña compañía reorientada hacia soluciones de inteligencia artificial en logística, que afirmó poder escalar los volúmenes de carga de sus clientes de forma exponencial sin incrementar proporcionalmente su estructura operativa.

Al margen, esta semana el panorama monetario estadounidense también revivirá actualizaciones relevantes, entre las que destacan las minutas de la Reserva Federal y el índice de precios con base en el gasto personal.

En México, el mercado de valores de México concluyó a la baja la jornada del viernes, a la espera de importante información económica y corporativa para los siguientes días. Los indicadores accionarios cedieron terreno por tercera ocasión en cinco días, aunque se mantuvieron a menos de medio punto porcentual de máximos históricos. El volumen de la sesión fue 90 por ciento inferior al promedio, debido al feriado estadounidense.

El mercado podría tomar en cuenta que el consumo privado en México habría crecido 0.1 por ciento en enero, de acuerdo con un indicador adelantado del Instituto Nacional de Estadística y Geografía. En tanto, las ventas de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales presentaron su desempeño más débil para un enero de los últimos cinco años.

En el ámbito comercial, fue dado a conocer que una misión comercial de Canadá realizó una visita a México, con el objetivo de llevar a cabo una serie de encuentros de negocios entre empresas mexicanas y canadienses para ampliar las relaciones económicas entre los dos países. Los portafolios están a la espera de información relevante los siguientes días, que en el país incluye las ventas minoristas y las minutas de la pasada reunión de Banco de México.

En asuntos energéticos, tenemos que el petróleo crudo estadounidense subió ligeramente el viernes, impulsado por una prima de riesgo geopolítica, incluso después de que un informe indicara que la Organización de Países Exportadores de Petróleo planea aumentar la producción a partir de abril, a pesar de un mercado ya sobreabastecido. Así, el petróleo yanqui, West Texas Intermediate, para entrega en marzo cerró con un alza de cinco centavos, para colocarse en los 62.89 dólares por barril, mientras que el petróleo europeo, Brent del Mar del Norte, para abril se registró un alza de 27 centavos para marcar los 67.79 dólares por barril.

El precio de este producto ha subido un 9.4 por ciento desde principios de año, ya que los operadores mantienen una prima de riesgo en medio de las crecientes tensiones internacionales. Las amenazas de Estados Unidos a Irán son el último factor que ha impulsado la prima, ya que el Presidente Trump anunció el envío de un segundo portaaviones de ataque a las costas del miembro del cártel petrolero que controla el Estrecho de Ormuz, un punto de estrangulamiento para más del 20 por ciento de las exportaciones mundiales de petróleo. Se espera que continúen las conversaciones entre Irán y Estados Unidos sobre el programa nuclear del país.

En temas cambiarios, observamos que el peso mexicano sumó su segundo día de ganancias ante el dólar, en una jornada con bajo volumen de operaciones y con escaza información económica de relevancia, por el feriado en los mercados estadounidenses por el Día del Presidente. De acuerdo a los registros de Banco de México, la divisa azteca cerró en 17.16 unidades interbancarias por dólar, lo que equivale a una apreciación de poco menos de dos centavos respecto al cierre previo del viernes. Por su parte, el Índice Dólar, DXY, el cual rastrea el comportamiento de la divisa estadounidense frente a una canasta de seis monedas, avanzó ligeramente para posicionarse en 97.07 unidades.

El peso se mantuvo en su nivel más fuerte desde mayo de 2024. Según algunos analistas el Índice Dólar opera con altibajos, pero se mantiene bajo presión por la rotación hacia divisas procíclicas y de mercados emergentes. Esto debería contribuir a que el peso mexicano siga operando en un rango acotado alrededor de 17.10 y 17.35 pesos por dólar en los próximos días. Sigamos atentos; nos vemos el próximo martes.