Actividades -  aficiones -  ocupaciones (Parte 2)

19 enero 2017

""

Mario Arturo Huerta Sánchez

BOLERO._ En 1934, pedí a mis padres me compraran  todo lo necesario para bolear los zapatos a mis seis hermanas y a mi hermano Juan. Me dieron  el cajoncito especial, tintas, cremas y grasas negras, cafés, blancas, etc., cepillos y trapos, convirtiéndome en un experto bolero familiar que cobraba menos que los boleros de la plazuela. Mi clientela aumentó con las amigas de mis hermanas, que les gustaba el trabajo y precio. Mi hermano Memo fue primero mi ayudante y después mi socio.

 

BOLICHISTA._ Estando en México, D.F., todos los sábados que jugábamos beisbol los Brujos de Mazatlán, Poncho y Rudy Díaz Perches,  los cuates Federico y Fernando Lemmenmeyer  y yo, nos reuníamos en los boliches de la calle Sullivan para jugar durante una hora. 

En Mazatlán jugué en los boliches de V. Carranza y Sixto Osuna, en el pequeño boliche del Club Tamar  y en los boliches de la Avenida del Mar.

 

BOMBERO._ En enero de 1949 que estuve en Los Ángeles, Cal., durante el viaje de prácticas de la Escuela Nacional de Ingenieros, un día visité a mi hermana Rosa y su esposo Frank Titus en la Crescenta,  Calf., en donde me organizaron una reunión familiar. Ahí se encontraba Adam Biescar casado con Virginia Titus, hermana de Frank mi cuñado, quien estuvo en México, D.F. en diciembre de 1947. Adam era Jefe del Cuerpo de Bomberos de la Crescenta; Al  atardecer, se oyó la sirena de la Central de bomberos anunciando un incendio, por lo que Adam se levantó de inmediato para salir y me pidió que lo acompañara en su automóvil que a toda velocidad se dirigió a la Central en donde, de prisa subimos a la planta alta en donde me indicó que me pusiera un uniforme que me quedó “nadando” y me puso un casco que casi me tapaba los ojos, luego seguí a los otros para bajar deslizándonos en un tubo. Rápidamente nos subimos al carro, yo adelante entre el chofer y Adam y se arrancó a gran velocidad con la sirena puesta. En pocos minutos legamos al lugar del incendio que eran unos cuartos desocupados de madera, en un lote más o menos de treinta por treinta metros. El incendio estaba muy avanzado y al llegar, todos bajamos, sacaron las mangueras, a mí me dieron una que en cuanto empezó a salir el chorro de agua por poco me tumba. En un par de horas quedó sofocado el fuego y nos regresamos con calma a la Central en donde festejamos con coca colas.

 

BOXEADOR._ Entre 1929 y 1940 la chavalada de la Plazuela Machado me consideraba el Rey porque le pegaba al que llegaba de diferentes barrios, hasta que llegó uno que aunque no quería, lo hicieron pelear conmigo y al primer golpe en la barbilla me noqueó, destronando al Rey.

El pegador era Ramón Partida “Monky”, años después se convirtió en boxeador profesional. Cuando fui electo Presidente Municipal de Mazatlán se presentó ante mí y me preguntó si me acordaba de él a lo que le contesté que sí y que todavía me dolía el guamazo que me dio. Todo chiveado me pidió trabajo y lo coloqué como Comisario. Años después fue Secretario General del Sindicato de Trabajadores del Ayuntamiento. Hoy 22 de febrero de 2013, me dijeron  que lamentablemente murió hace dos días.

En 1935, decidimos montar un ring para organizar peleas de box sabatinas en el amplio patio de la casa de don Federico Zayas (en donde años después vivió la familia de Manuel Reynaud) en la calle Constitución a veinte metros (+ ó -) al oriente de la calle Benito Juárez en donde no me acuerdo haber perdido una pelea, pero sí de los nombres de tres a quién gané, que me reservó para evitar posteriores represalias.

 

BOY SCOUT._ Como  hijo de un socio rotario (fundador) ingresé al Grupo de Boys Scouts organizado por el Club Rotario Mazatlán.

En 1938, el Club Rotario de Mazatlán comisionó a su socio Don Adán Carreón  Arvide para que organizara el grupo boys-scouts, para la cual contrató al Capitán Gustavo Carreño Ballesteros, del Cuerpo Naval de Mazatlán para que dirigiera el grupo, que quedó integrado por:

- Enrique y Jorge Canudas

- Adán, Rubén y Oscar Carreón Cornejo

- Alfonso Benítez Sánchez

- Antonio Díaz de León

- Jorge Tellaeche Ramos

- Tomás y  Manuel  Becerra

- José Manuel Castelló Gómez Rubio

- Rafael Domínguez Gómez Rubio

- Alejandro Herrasti Chavarri

- Camilo Medrano Olmedo

- Humberto y Oscar Barros F.

- Martín Gavica Garduño

- Juan Gavica Villanueva

- Juan Francisco Bastidas

- Napoleón Bernal Bastidas

- Rodolfo González B. 

- Roberto Avilés

- Eriberto y Fernando Zazueta Valadés

- José Guillermo y Mario Arturo Huerta Sánchez

 

La banda de guerra estaba integrada por varios de nosotros entre los que me acuerdo de José Manuel Castelló, Camilo Medrano, Juan Gavica, Juan Francisco Bastidas y yo como primer  tambor, Antonio Díaz de León y mi hermano José Guillermo que se turnaban el cargo de corneta de órdenes.

En febrero de 1939 un grupo de 15 boys-scouts encabezados por Don Adán Carreón  Arvide y el Director el Capitán Gustavo Carreño B. fuimos a la ciudad de México para que nuestro grupo estuviera presente en la ceremonia de abanderamiento que iba a hacer el Presidente Lázaro Cárdenas a los diferentes grupos y escuelas con motivo del día de la bandera el 24 de febrero. A las 9 de la mañana que llegamos al Zócalo frente a Palacio Nacional después de marchar desde el hotel Gillow en el que estábamos alojados (en calle 5 de Mayo), el encargado de organizarnos nos colocó en el lugar que nos correspondía. Salió el Presidente a entregar las banderas a cada grupo diciéndonos que fuéramos buenos mexicanos y que defendiéramos la bandera como lo hicieron los Niños Héroes de Chapultepec. Después de eso, subió el Presidente al balcón de Palacio y luego dio la orden del inicio del desfile desde ahí hasta el Hemiciclo Benito Juárez en la Alameda Central. Ahí nos tomaron una fotografía de la cual no he conseguido ni una copia. 

Con motivo de la Fundación del Club Rotario de Culiacán el 16 de Octubre de 1939, el Club de Mazatlán que fue su padrino, tuvo a bien llevar a Culiacán ese día, a nuestro grupo de boys-scouts, para lo cual viajamos en el mismo tren, pero en el último carro que lo llamaban el cabús. Acampamos en el cauce del Río Humaya en nuestras tiendas de campañas exactamente frente al edificio del Casino en dónde se realizó la reunión de los rotarios. En ese tiempo nos encontramos con que había unos mosquitos que los llamaban rodadores que al picar dejaban una  pequeña bolita de sangre y que no pudimos acabar con ellos por más insecticidas que les rociábamos. Tuvimos que aguantarnos. Pensamos que para corresponder con esa  molestia, nos organizaron una fiesta baile en casa del Sr. Romero, papá de Beatriz y Alicia quienes invitaron a unas amiguitas para que todos bailáramos. Así estábamos encantados de la vida cuando llego la noticia de que en la esquina de la casa estaba un grupo de muchachos molestos porque estábamos bailando a sus amigas, esperándonos para pelear con nosotros, lo cual le hicimos saber a la Sra. Romero quién llamó a su esposo, quien mandó a recogernos cuando terminó la fiesta para llevarnos a salvo a nuestro espacioso e incómodo “Hotel”.

Todos los fines de semana nuestro Director Capitán Carreño nos tenía ocupados la mayoría de las veces en el Cerro del Vigía, que estaba sembrado de pinos por todos lados, en donde acampábamos y desde ahí hacíamos rondines en patrullas de 6 boys-scouts.

En una ocasión se realizó una reunión regional de boys-scouts en Mazatlán que celebramos en la Isla de Soto con mucho éxito.

 

CABALLISTA.- Cuando cursábamos secundaria (1938-1941) mi compañero y querido amigo Polo Sánchez Zúber, con frecuencia me invitaba a comer los domingos. Después de comer  nos sentábamos a escuchar música clásica (ver artículo en el capítulo correrías musicales) y al terminar nos íbamos a un terreno en las faldas norte del Cerro de la Nevería  que le llamaban La Loma, en donde su papá (dueño del terreno) tenía dos caballos que nos prestaba y que cabalgamos desde ahí hasta la playa norte, siguiendo por la playa hasta el cerro del Camarón, platicando de las materias que estudiábamos, de música, de las muchachas bonitas y de algunos chismes que estuvieran al rojo vivo.

Años después a principios de los sesentas, los fines de semana  nos invitaban mi compadre Héctor Escutia y su Angelina del alma a pasarlos primero en su Rancho Los Ángeles y después en el  de Las Cabras que el administraba. Había caballos que yo siendo ya un “experto”  caballista cabalgaba presumiendo  mis habilidades.

 

CANTANTE._ En el capítulo de mis memorias titulado Correrías Musicales, etc., hago mención de todos los lugares en que canté que son muchos, pero quiero destacar los que considero más interesantes. El lunes 25 de mayo de 1981 en Boca Ratón, Florida  en donde se celebró el Instituto para preparación de Gobernadores de Distrito Rotario 1981-1982, tuve el privilegio que mi participación en la Noche de Talentos fuera el número final en que primero canté “Solamente una vez” de Agustín Lara, que me aplaudieron mucho y para cerrar, toqué el piano (ver “Concertista”). El martes 7 de mayo de 1985 que estábamos en Nueva York  haciendo escala hacia Ottawa para asistir al Congreso de Skal a celebrarse del 9 al 12 de mayo, después de asistir al teatro Winter Garden en donde vimos la obra CATS, Pepe y Titina Lláusas, Vira mi esposa y yo caminamos hacia el Hotel Sheraton City Squire en el que estábamos alojados, cuando poco antes de llegar, pasamos por el Restaurante Irlandés Rosie O´Gradys que estaba hasta los topes. Dándonos cuenta que ahí cantaba cualquier espontáneo, me dirigí al Director de la orquesta para pedirle que me acompañara la canción  mexicana “Cielito Lindo”, que todos los presentes corearon “Ay, ay, ay, ay” pero después se escuchaba pura boruca, aunque se logró un gran alboroto. Al terminar la canción, le pedí al Director que me acompañara New York, New York, frunciendo el ceño, extrañado, me preguntó en que tono y le dije que el mismo de Frank Sinatra, y se arrancó, motivando a un grupo de 25 mujeres jóvenes que ipso facto se levantaron de su mesa a bailar al compás de la canción (ver artículo de esa fecha en correrías).

En Noviembre de 1969 después de un evento de campaña de LEA en el Muralla, nos reunimos un grupo de amigos en la casa de ExPresidente Municipal Dr. Héctor González Guevara en donde la famosa cantante María de Lourdes acompañada con mi acordeón cantó varias canciones y en algunas le hice segunda voz.

Junio 12, 1992.- Revista Musical de Lourdes Tellez  “Una Noche de Estrellas” en el Salón Venados del Hotel Playa Mazatlán, en que cante New York entre un grupo de bailarinas.

Junio 16, 1995.- “La Noche del Capitán” para obras de beneficio de Pro-México y DIF EN EL Teatro Ángela Peralta en que canté New York.

Septiembre 22, 1995.- “La Noche del Capitán” para obras de beneficio DIF, Hospital M. Carvajal y Cruz Roja en Teatro Ángela Peralta en que canté New York.

Septiembre 9, 1999.- “Lluvia de Estrellas” para beneficio Cruz Roja en el Salón Venados del Hotel Playa Mazatlán en que canté My way y New York.

Octubre 1, 1999.- “Por amor una lluvia de estrellas”, a beneficio de Andrés Córdova Patrón, en el Teatro Ángela Peralta, en que canté New York.