Adultos que nunca se
van de casa de los padres

Omar Lizárraga Morales
06 junio 2022

Se trata principalmente de adultos jóvenes que integran la generación conocida como “Millenials”. Son aquellos que nacieron entre los años 1981 y 1996, y en la actualidad tienen entre 26 y 41 años de edad.

Tal vez usted, estimado lector, conoce a más de una persona en este rango de edades, y que aún vive en casa de sus padres. Para ellas y ellos, es muy cómodo despertar en las mañanas y tener el desayuno listo en la mesa, su ropa lavada y planchada, y la casa ordenada. No se preocupan por la fecha de pago de la renta o de la hipoteca, tampoco del pago de los recibos de agua, electricidad y gas. Pero sí se preocupan por la fiesta del próximo fin de semana.

A la edad de 25 años, los integrantes de generaciones previas, como la llama “Generación X” (entre 42 y 57 años de edad), o la del “BabyBoom” (58 a 76 años), ya se habían casado, tenían hijos, eran independientes y tenían un ingreso más o menos estable. Éste fenómeno no es exclusivo de nuestra entidad, sino que es un comportamiento mundial, pero ¿a qué se debe esto?

A este fenómeno que se le conoce como el síndrome del “nido lleno”, y ocurre por diferentes causas.

Una de ellas, sin duda es la inmadurez por parte del que no deja el “nido”, pues se trata de adultos que tienen un fuerte apego emocional hacia los padres. Y éstos a su vez son sobreprotectores y no impulsan el “vuelo” de sus hijos.

Sin embargo, la principal causa de los “nidos llenos” tiene que ver con el aspecto económico.

Las condiciones de trabajo precario, crisis económicas y hasta la pandemia que aún nos aqueja, son factores que han motivado a las familias a permanecer unidas, en solidaridad, para optimizar esfuerzos y costos.

Y es que las generaciones más recientes tienen muchas menos oportunidades de un trabajo bien remunerado, en comparación con las generaciones previas.

Por ejemplo, según la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2020, publicada por el INEGI, arroja que, en el caso de Sinaloa, el ingreso promedio mensual de las, y los “millenials” sinaloenses es de 8,287 pesos mensuales.

De acuerdo a una consulta en portales de alquiler de casas y departamentos en Mazatlán, el promedio de costo de renta en esta ciudad oscila en los 13 mil pesos al mes. Eso sin contar las facturas de bienes y servicios que paga cualquier ciudadano independiente.

Tan sólo los precios de una vivienda imposibilitan a los jóvenes adultos a dejar la casa de los padres.

Otra causa tiene que ver con que las generaciones de jóvenes adultos estudian más que antes. Ahora el tener un grado de licenciatura ya no es suficiente para ser competitivo en el campo laboral, es necesario tener posgrados; Maestría o Doctorado, para tener acceso a un buen salario.

El prolongar la edad laboral, sin duda es una razón importante para quedarse en casa.

Una característica de los “millenials” es que son menos comprometidos con las relaciones de pareja.

Este grupo de personas intentan vivir la vida “libre” de manera que llegan a los cuarentas y no se preocupan por un compromiso marital.

Muchos de los que se atreven a dejar la soltería, duran poco tiempo casados. Ante una separación o divorcio, y en las condiciones precarias en las que viven la mayoría de ellas y ellos, se ven en la necesidad de regresar a casa de los padres.

Son los llamados “hijos boomerang”, aquellos que se han ido de la casa de los progenitores, y que, por divorcio o falta de empleo, regresan a lo que ya era un “nido vacío”.

Estos retornados suelen alterar la rutina y el presupuesto de los padres que alegremente pensaban que dedicarían ya el tiempo y su dinero para sí mismos.

Es cuanto....