Agradecimiento

Rodolfo Díaz Fonseca
02 febrero 2026

Son proverbiales los refranes sobre las suegras, como aquel que dice: “Dichoso Adán que no tuvo suegra”. Algunas canciones también popularizan a este incomprendido personaje, como aquella escrita por Allen Toussaint e interpretada por la Banda Machos, en 2002: “Señores tengo un problema que no puedo resolver, mi suegra se me ha perdido y le llora mi mujer”. Posteriormente, señala que ya se avisó a la policía y periodistas, los cuales pidieron sus señas. Comienza la descripción con las más jocosas y exageradas comparaciones, adjudicándole, además, las más extrañas profesiones y creencias, como mecánica, halterista, herrera, pugilista, rockera, comunista y espiritista.

Mi suegra, Beatriz Elizabeth Félix Tamayo, no cabe en esta descripción, por eso, en su reciente cumpleaños, escribí mi agradecimiento:

“No hay mayor virtud para el ser humano que la de ser agradecido, concepto cuyas raíces latinas provienen de dos palabras: “gratiam agere”, que significan hacerse grato.

“Para mí, se lo he dicho alguna vez, usted no ha sido solamente mi suegra, sino mi madre, aunque no me haya procreado físicamente.

“Con gran sabiduría, amor, paciencia y firmeza ha sabido guiar a nuestro pequeño rebaño familiar, manteniendo constantemente una sapiente cercanía y una prudente distancia.

“La familia es una inestable barca que, en ocasiones, ante el embravecido oleaje, amenaza con volcarse y naufragar; sin embargo, usted ha sido siempre firme ancla y experimentado timonel, que afianza nuestro buque hasta conducirlo a seguro puerto.

“En definitiva, usted ha sido la madre que, en mi carencia, necesitaba, y la abuela que nuestros hijos anhelaban. Muchas gracias por el cariño, afecto, amor, orden, solicitud, apoyo, consejos, disciplina, experiencia y ternura que ha mostrado invariablemente hacia mí y hacia ellos.

“Cuente siempre con nuestro amor, afecto, cariño, reciprocidad y eterna gratitud.

“¡Que Dios la bendiga y proteja siempre!”

¿Soy agradecido?