Alcaldes en Sinaloa: reelegirse o irse
La encrucijada de Gámez y Palacios

Alejandro Sicairos
30 enero 2026

Hay una tranca y un hueco para los alcaldes de Sinaloa que tienen la posibilidad de reelegirse en el cargo, como son los casos de Juan de Dios Gámez en Culiacán, Estrella Palacios en Mazatlán y Antonio Menéndez en Ahome, donde dependerá de evaluaciones de desempeño, negociaciones con su partido y del visto bueno de quién logre la designación a la candidatura de Gobernador. En tanto, podrían acudir a Badiraguato a rezarle a la efigie monumental de San Judas Tadeo, porque eso de acudir a Jesús Malverde ya pasó de moda.

El cerco tiene que ver con la corriente que al interior del Movimiento Regeneración Nacional postula la no repetición inmediata en cargos logrados mediante el voto popular, postura que respalda a la Presidenta Claudia Sheinbaum en cuestión de cerrarles la puerta en los comicios de 2027 a la reelección y nepotismo, no obstante que esto parece ser una decisión tan elástica como negociable.

Lo otro, que sólo para efectos del año próximo significa quitarle las riendas a la ya desbocada “caballada” cuatroteísta, halla sustento en las reformas y adiciones a la Constitución Mexicana publicadas en el Diario Oficial de la Federación el 1 de abril de 2025 que prohíben la reelección consecutiva de senadores, diputados federales y locales, así como de alcaldes, pero que entran en vigor hasta el año 2030.

Es decir, en esa línea de contradicción entre lo que la Presidenta quiere y lo que el Congreso de la Unión dispuso, se les abre una salida emergente a los que busquen la reelección, ruta que depende de si el partido les allana o no el camino a la ratificación. Cualquier otro desenlace lo definiría la tómbola donde se le deje a la buena o mala suerte de cada pretenso la eventualidad del refrendo edilicio.

Los actuales presidentes municipales de Culiacán y Mazatlán, sin ser el caso de Ahome al que es difícil evaluar por hallarse en plena faena de apagar los fuegos políticos del vargaslanderismo, deberán esforzarse en el primer semestre de 2026 para lograr un mejor posicionamiento en la intención del voto y que la reelección de ellos adquiera el carácter de imprescindible en el propósito principal de ganar la elección de Gobernador.

Los dos, Gámez Mendívil y Palacios Domínguez, también aparecen entre las “corcholatas” de Morena para competir por la titularidad del Ejecutivo estatal, junto a Imelda Castro, María Teresa Guerra, Enrique Inzunza y Graciela Domínguez, a la vez que a la hoy Presidenta de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado de igual manera se le posiciona como posible carta morenista a la Alcaldía de Culiacán.

En caso de que el partido de la Cuarta Transformación flexibilice la normativa intramuros, como al parecer ya lo hace en lo que concierne a reelección de legisladores federales y estatales, el buen posicionamiento que registran Gámez y Palacios en las encuestas de medición de simpatías los colocarían en ideal expectativa en la mesa de negociaciones donde estarán Morena, la Presidenta Claudia Sheinbaum, el Gobernador Rubén Rocha Moya y, por supuesto, quien obtenga la postulación a Gobernador o Gobernadora. Será por allá en junio cuando empiecen a definirse las alcaldías bajo la lógica de que hay veces que el pato nada y hay veces que ni agua bebe.

Por lo pronto, las reelecciones o adioses a alcaldesas y alcaldes están en el segundo orden de las prioridades de la 4T en Sinaloa. Lo que sí es cierto es que ahora pesa bastante el hecho de aparecer entre los suspirantes para el relevo de Gobernador pues ello da más oportunidades de entrarle a la cundina por aparecer en la boleta electoral buscando ejercer tres años más las presidencias municipales.

Cuidado entonces, alcaldes morenistas, con empecinarse en buscar el despacho principal del tercer piso de Palacio de Gobierno y menospreciar o echar a perder la posibilidad de reelegirse en las alcaldías. Requerirán de tejidos finos en sus aspiraciones políticas para que nadie les vea los remiendos del “peor es nada” o acaben como en el cuento de Hans Christian Andersen donde un emperador lucía orgulloso el nuevo traje maravilloso que le confeccionaron tejedores vivales, y en realidad los súbditos lo veían bichi.

En elector en su sano juicio,

En la papeleta de votación,

Les dirá que se les hizo vicio.

A los de la 4T la reelección.

Dadas las circunstancias, permitamos ciudadanía y redes sociales que el Diputado Sergio Torres Félix salga bien librado de este momento complicado derivado del ataque que recibió el miércoles de parte de un grupo de civiles armados, y entonces una vez concretado el prodigio de la vida que siga si así lo quieren la práctica de los indolentes que ocultos tras identidades falsas reinciden en la cobardía de las fake news que hacen leña del árbol caído. Y usted también, ex Gobernador Francisco Labastida Ochoa, sustente ante la Fiscalía General del Estado la hipótesis del atentado como posible consecuencia de la influencia que el ex Alcalde de Culiacán y dirigente estatal de Movimiento Ciudadano ejercía en el proceso de cambio de dirigencia en el Sindicato de Trabajadores al Servicio del Ayuntamiento de Culiacán.