Amparo para proteger derecho a la salud
Un derechohabiente del IMSS (para variar) necesitaba una cirugía de emergencia, pues corría el riesgo de perder de la vida si no se la practicaba de inmediato.
Al modo, el IMSS le dio largas a la cirugía, lo que empeoró el estado de salud del derechohabiente.
Desesperado, el derechohabiente buscó ayuda legal y presentó una demanda de amparo.
El juez admitió el amparo y otorgó lo que se llama suspensión de plano, es decir una orden al IMSS para que de inmediato llevara a cabo la cirugía.
A regañadientes el IMSS le practicó la cirugía al derechohabiente, pero, por negligencia o por venganza, hasta ahí llegó, es decir, se negó a proporcionarle al derechohabiente los cuidados postoperatorios necesarios.
El derechohabiente le solicitó al juez que, con base en la suspensión ya otorgada, obligara al IMSS a proporcionarle todos los cuidados postoperatorios que necesitaba.
El juez negó la solicitud del derechohabiente argumentando que la suspensión era sólo para que lo operaran y que tenía que presentar otro amparo si quería que le proporcionaran cuidados postoperatorios.
El derechohabiente no estuvo conforme con la decisión del juez y el caso llegó a un Tribunal Colegiado para que decidiera, en definitiva.
El Tribunal Colegiado dictó sentencia estimando que el derechohabiente tenía razón y que, tratándose de amparos para proteger el derecho a la salud, la suspensión incluía no sólo que practicaran la cirugía, sino que llevaran a cabo todos los cuidados postoperatorios que sean necesarios para que el derechohabiente esté saludable.
Así que ya sabe, si usted o un familiar se encuentran en una situación similar a la que les platico, pueden presentar un amparo para que no sólo lo operen a la brevedad, sino también para que le brinden todos los cuidados postoperatorios necesarios hasta que usted recupere su salud.