Andy y Fausto

Arturo Santamaría Gómez
22 agosto 2026

Andy y Fausto son dos juniors en serios problemas. El primero, como todos sabemos, es hijo de Andrés Manuel López, todavía un gran factótum de poder en la 4T. Fausto es hijo de Antonio Corrales Burgueño, ex Rector de la UAS, ex presidente del PAS, uno de los amigos más cercanos del difunto Melesio Cuén y, en la actualidad, Diputado por el Partido Sinaloense.

El primero es un permanente dolor de muelas para la Presidenta Sheinbaum y, probablemente, también para su padre. El segundo, es una persona mucho más discreta, pero, dependiendo de lo que hable en los interrogatorios de la FGR, podría provocar una gran crisis política, no tan sólo en Morena y su gobierno en Sinaloa, sino también a nivel nacional.

Andy ha provocado que a la crisis política entre México y Estados Unidos le haya brotado un ámpula más. Su torpe y francamente grotesca carta al Presidente Trump no tan sólo revela su carencia de talento político, sino la clásica prepotencia de un junior irresponsable. Si lo que buscaba era hacer deliberadamente un escándalo para forzar un respaldo de la Presidenta Sheinbaum y de Morena, y así hacer resonar su nombre en todos los medios nacionales como plataforma para su próxima campaña como candidato a Diputado federal por Tabasco, aunque haya hecho temblar a Palacio Nacional, pues lo ha logrado. O si intentó, con el muy seguro respaldo de su padre, advertirles a los gringos que él les habla con insultos y amenazas porque es un hombre de poder y que no se dejará amedrentar ante una eventual acusación del Departamento de Justicia de Estados Unidos, pues no obtuvo más que del subsecretario de Estado, Christhoper Landau, una socarrona y a la vez amenazante respuesta. “El show apenas comienza, así que rellena tu bolsa de palomitas...te va a gustar la segunda parte”.

Andy, como buen junior, nunca tuvo un trabajo. Su padre le regaló la Secretaría de Organización de Morena, para que fuera aprendiendo a hacer política, pero perdió dos elecciones (Durango y Coahuila), y ahora lo mandó a Tabasco para que con su apellido gane una elección, si es que los expedientes gringos del crimen organizado se lo permiten.

La Casa Blanca, supo donde pegar (imagínense si no sabe hacerlo después de un larguísimo historial de intervenciones políticas en decenas de países de los cinco continentes). Ahora le pegó a Andy porque es el eslabón más débil, mas él no es el blanco final porque éste habita en Palenque. De hecho, la flecha le dolió tanto al junior como al padre, tanto en lo personal como en lo político. La táctica gringa es ir con paso lento pero seguro. Están observando las respuestas de Palenque, Palacio Nacional y la opinión pública mexicana (Por cierto una encuesta le concede menos del 30 por ciento de respaldo al junior López). En el Departamento de Estado, la CIA y la DEA, entre otras instituciones gringas, y sobre todo en la Casa Blanca, no están nada a gusto con un régimen populista izquierdoso muy respondón, y con una Presidenta muy reconocida en el mundo y amplio respaldo en México. Lo malo para la Presidenta Sheinbaum es que el magnate naranja y sus hombres tienen información sólida, en gran parte entregada por narcos, pero también por políticos mexicanos que ya están negociando con ellos, de los abundantes vínculos de gobernantes y ex gobernantes, y, por lo visto, de Andy, con las diferentes organizaciones del crimen organizado. Así que, la Primera Mandataria está en el dilema de romper radicalmente con esa política de acuerdos sucios que le fue heredada, o seguir enfrentando por varios años más, por cierto, cada vez con menos fuerza, la enorme presión de Estados Unidos.

En este contexto, aparece Fausto Corrales, el otro junior. Justo cuando se están definiendo las candidaturas de Morena para habitar los espacios de poder en Sinaloa a partir de 2027, la FGR detiene al último secretario particular y hombre de todas las confianzas de Héctor Melesio Ojeda. Dependiendo de lo que él declare podría definirse gran parte del futuro político de Sinaloa. Si en los próximos días entrega información que libere a Rubén Rocha de cualquier responsabilidad en la reunión con el Mayo Zambada, Joaquiín Guzmán López y Héctor Melesio Cuén, y el asesinato de éste, el Gobernador con licencia recuperaría fuerza política y podría regresar al Tercer Piso para entonces incidir con mayor fuerza en la sucesión. Pero, si Fausto inculpa a Rubén Rocha Moya de algún hecho grave, sería casi imposible que la Presidenta Sheinbaum siga respaldando al hijo predilecto de Batequitas; y menos lo podría seguir haciendo tras bambalinas López Obrador cuando tienen a su hijo acorralado. En una situación así, quien decida la Dra. Sheinbaum será la candidata o candidato de Morena en Sinaloa.

Quizá sea muy atrevido decirlo, pero es muy extraño que en estos momentos críticos y definitorios de las candidaturas de Morena en Sinaloa se detenga al ex auxiliar del finado líder del PAS, cuando se sabía que viajaba constantemente entre Sinaloa y la Ciudad de México, y que incluso la UAS le seguía pagando su sueldo. La FGR parece haber encontrado nueva información o cambió de criterios de acción. Al margen de ello, inevitablemente se piensa que hay un criterio político para haberlo hecho. Lo cierto es que no sabemos qué de nuevo dirá el joven Corrales. Lo que diga, seguramente va a cimbrar a Sinaloa y al conjunto de la vida política del País.

Posdata: Escribí este artículo el jueves y el viernes por la mañana regresó a su oficina el Gobernador Rubén Rocha Moya, antes de saber públicamente que ha declarado Fausto Corrales.