Ánimas Trujano (3)

Guillermo Fárber
09 marzo 2022

Wikipedia: “Toshirō Mifune (1920-1997) fue un actor japonés, uno de los más prominentes de su país. Con una trayectoria de 152 películas, alcanzó la fama internacional por sus interpretaciones en las películas de Hiroshi Inagaki, en las que encarnó al mítico samurái Miyamoto Musashi, y en varias de las más conocidas obras de Akira Kurosawa como Rashōmon (1950) y Los siete samuráis (1954).

Además, hizo cine extranjero destacando principalmente por su participación en México con la película Ánimas Trujano (1961), la cual fue la segunda película mexicana en ser nominada a los premios Óscar y los Premios Globo de Oro en 1962.

Toshirō Mifune nació de padres japoneses metodistas en Tsingtao (transcripción del chino mandarín que también se escribe «Qingdao»), en la provincia china de Shandong.

Debido a su nacimiento en China, sus padres le dieron también un nombre en chino mandarín (Sanchuan Minlang), además de su nombre de nacimiento en japonés (Toshirō Mifune). Su padre, Tokuzo Mifune, un hombre de negocios emigrado a China, lo familiarizó con la fotografía. Después de terminar la escuela, cursó estudios de bachillerato en el Instituto de Port Arthur y fue admitido en la Armada Imperial Japonesa, y cumplió con el servicio militar durante la Segunda Guerra Mundial. Estando en la Armada, destacó por sus conocimientos de fotografía, y fue destinado a labores de reconocimiento aéreo. [cita requerida]

Terminada la guerra, Mifune trabajó para Th Films como asistente de cámara. Un amigo suyo envió, sin que él lo supiera, una fotografía suya a un casting de actores de cine en el que lo seleccionaron. A pesar de no haber emprendido la candidatura, aceptó hacerse actor. Su aprendizaje tuvo lugar en una escuela informal de arte dramático fundada por la compañía a raíz de una huelga de actores. En 1947, participó en una prueba para nuevos actores pero no fue admitido. No obstante, el director Kajiro Yamamoto se fijó en él y lo recomendó al director Senkichi Taniguchi, quien lo contrató para la que sería su debut como intérprete: la comedia Shin Baka Jidai (1947).

Era Kurosawa

En 1948, Mifune conoció a Akira Kurosawa, con quien trabó una sólida amistad de mutua colaboración que le proporcionó una rampa de despegue al éxito. Mifune fue el actor favorito del realizador nipón: a lo largo de su dilatada carrera, intervino en 16 de sus películas, la mayoría de las cuales se convirtieron en clásicos del cine japonés. Sus actuaciones, con una fuerte presencia interpretativa, encarnaron a personajes rígidos, duros y crudos de modales, como samuráis itinerantes y ronin, a los que a menudo matizaba con delicados y pícaros toques de humor.

Su rol en Los siete samuráis (1954), considerada una de las películas más influyentes del cine clásico, le otorgó reconocimiento internacional. Otra influyente película de esta etapa fue Rashomon (1950), donde interpretó a un asaltante involucrado en un asesinato.

«Mifune poseía una clase de talento que no había encontrado anteriormente en el mundo del cine japonés. Consistía, sobre todo, de la velocidad con la que se expresaba a sí mismo; era sorprendente. El actor japonés promedio habría necesitado 10 pies de película para lograr mostrar una impresión, un sentimiento; Mifune solo necesitaba tres. La rapidez de sus movimientos era tal que en una sola acción expresaba lo que le tomaba a los actores ordinarios tres movimientos para expresar. Él proyectaba todo hacia delante de una forma directa y con gran determinación, poseía el más agudo sentido del timing que haya visto jamás en un actor japonés. Y, además de su rapidez, poseía una sorprendentemente fina sensibilidad». -Akira Kurosawa sobre Toshiro Mifune (2012).