Apoyo a Gámez Mendívil, pese a guerra
Aprobar al Acalde en tiempos violentos

Alejandro Sicairos
18 marzo 2026

Tabalá es una comunidad del Municipio de Culiacán, tierra bañada por el Río San Lorenzo atendida como nunca antes con alumbrado público, dignificación de espacios deportivos y el próximo inicio de la segunda parte de la obra de drenaje y pavimentación de su calle principal, que puede ser tomada de referencia para explicar cómo el Alcalde Juan de Dios Gámez Mendívil se posiciona cada vez más alto entre los presidentes municipales mejor calificados de México.

El poblado, que mantiene la huella de la época colonial con su templo construido hace más de cinco siglos, ha visto en los meses recientes que por las luminarias las noches parecen días, la práctica del beisbol como semillero de jóvenes pacíficos tiene mejores canchas, y que está por completarse el sistema de recolección de aguas negras en beneficio de habitantes que transitan del atraso al desarrollo luego de décadas de abandonos.

Esto viene a colación debido a que la conversación pública indaga en qué se fundamenta la confianza que la gente le repone al Edil del Municipio central sin que opere en contra de tal aceptación la violencia vivida durante año y medio de conflicto entre grupos del narcotráfico. Las comunidades y colonias bien atendidas en reciprocidad le mejoran el bono de respaldo. ¿Están separando los culiacanenses el sentimiento de miedo que genera la violencia, del desempeño del Gobierno en materia de atención a las necesidades sociales?

En la más reciente encuesta de Consulta Mitofsky que determina el ranking de alcaldes a febrero de 2026, Gámez Mendívil crece a 53 por ciento el nivel de aprobación para alcanzar la posición 45 y entrar al grupo de los 50 presidentes municipales de México con mayor reconocimiento a sus gestiones y logros, así como obtiene el lugar 24 tratándose de los 86 ediles del Movimiento Regeneración Nacional fueron evaluados.

Según lo explica Roy Campos, director de la encuestadora, Gámez sube ligeramente (0.05 por ciento respecto a diciembre de 2025) y se mantiene dentro del grupo de capitales con aprobación superior al promedio nacional. Además, se ubica dentro del grupo de municipios costeros mejor evaluados. “En una ciudad que ha enfrentado retos en seguridad y dinamismo económico, sostener aprobación arriba del 50 por ciento habla de estabilidad institucional en medio de su problemática de seguridad”.

El dato es interesante debido a que podría revelar un nuevo esquema de discernimiento social en cuanto a la parte en que les corresponde actuar a las autoridades locales en contextos de violencia generada por delincuencia organizada cuyo ámbito de competencia es el federal. Es materia de estudios determinar qué motiva a una sociedad a tasar positivamente a alcaldes si en la barbarie de la narcoguerra resulta complicado detectar lo que las instituciones y los políticos hacen bien.

¿Se está reconociendo el arrojo del gobernante al sostener la proximidad que le es vital a los gobernados cuando grupos del narco cruzan balas en sus ajustes de cuentas? Es un hecho probado porque están las evidencias en fotografías e informes de prensa de que en 2025 Gámez Mendívil desobedeció la indicación de hacer trabajo de escritorio y al contrario decidió recorrer el territorio entregando obras, reuniéndose con vecinos y atendiendo demandas en lo urbano y lo rural.

De ser la cercanía del Edil lo que la ciudadanía aprecia, de cualquier forma sigue pareciendo extraño que los beneficiados de la función pública hayan optado por valorar a sus funcionarios con base al contacto solidario ininterrumpido. Pero si el caso Culiacán resplandece en tal sentido, podría indicar la esencial reorientación de la política para convertirla en fuente inagotable de legitimidad y confianza.

Desde Tabalá se dispersa hacia el resto de la zona sur de Culiacán ese nuevo estado de ánimo que del abatimiento transmuta al entusiasmo, porque las grandes urbes dejaron de ser prioridad única en la aportación de satisfactores a las personas y en el radar de las buenas acciones de los munícipes aparece las colectividades históricamente marginadas.

Y esa respuesta oportuna y sensible a los ciudadanos que buscan alicientes para salir adelante en contextos de violencia exacerbada se traduce en esfuerzos cívicos empujando junto con los alcaldes en contra de la atrocidad. O sea, no existen fórmulas mágicas para lograr la aceptación popular sino lo que hay es el reconocimiento a la tenacidad de servidores públicos que sudan la camiseta y ensucian las suelas de los zapatos.

¿Ya no más el Sinaloa parco,

Al que le parecía muy normal,

Darle todo mérito al narco,

Y al Gobierno verle todo mal?

Es buena señal que Mazatlán sea desde ayer la sede del Tercer Congreso Internacional Minero, que se efectuará del 17 al 19 de marzo, porque este sector de la economía acude a acompañar a la región de Sinaloa que sufre por la desaparición de 10 trabajadores del yacimiento de Pánuco, Concordia, ocho de los cuales han sido localizados sin vida, a quienes se les brindó la emotiva ovación en el arranque de la cumbre metalúrgica a manera de homenaje y exigencia de justicia y seguridad ya que nadie debe ni puede trabajar bajo amenaza al continuar invirtiendo y explorando.