Arrecifes de coral: alimentación para México y el mundo

Oceana
24 enero 2026

Los arrecifes de coral tienen un valor ecológico y económico incalculable porque proporcionan alimento, medios de vida, turismo, recreación, protección costera y cultura.

Cuando pensamos en los arrecifes de coral, solemos imaginarlos como paisajes coloridos que atraen a turistas, o como refugios para peces. Pero los arrecifes de coral son mucho más que eso.

Aunque cubren menos del 1 por ciento de la superficie del océano, estos ecosistemas sustentan cerca del 37 por ciento de las especies de peces que conocemos, muchas de ellas fundamentales para las redes tróficas, que nutren nuestras mesas.

En México, los arrecifes tropicales no sólo son patrimonio natural, sino una fuente de proteína y de sustento.

En particular, los arrecifes de coral del Golfo de México como Alacranes, Bajos del Norte y Arrecifes del Golfo de México-Sur, son clave para sostener la vida marina en la región conocida como el Banco de Campeche, una zona de alta productividad pesquera y biodiversidad.

Desde Oceana, hemos impulsado la investigación de los arrecifes de coral del Golfo de México para conocer más sobre estos ecosistemas y promover su protección.

Gracias a tres expediciones científicas en estos Parques Nacionales Marinos, hemos documentado la abundancia de especies que no sólo son hermosas o carismáticas, también son fundamentales para la pesca. Hablamos de pargos, meros, langostas, pulpos y muchas otras especies que sustentan la economía y la seguridad alimentaria de miles de familias que viven de la pesca.

Es decir, conservar los arrecifes de coral no es sólo proteger la belleza del mar, es también asegurar que la comida llegue a nuestros platos.

Un arrecife sano y cuidado representa pesca, alimento disponible y futuro para las familias que dependen de la pesca en toda la región.

Y aunque vivas en una ciudad lejos de la costa, la protección de estos ecosistemas también te alcanza: ese ceviche que disfrutas, ese filete a la plancha o esa sopa de mariscos muy probablemente provienen de estos arrecifes coralinos.

Pero los arrecifes de coral enfrentan amenazas crecientes. El cambio climático, la sobrepesca, la contaminación y el turismo mal gestionado están deteriorando su salud a un ritmo alarmante en regiones como el Caribe. Y cuando el arrecife enferma, también lo hace la vida que depende de él. Por eso, protegerlos no puede esperar.

Desde Oceana impulsamos su protección no sólo mediante la creación de Áreas Naturales Protegidas, sino también promoviendo su buen manejo.

Lo que está en juego es mucho más que un paisaje bonito: es el equilibrio del océano y la posibilidad de seguir alimentando a México y al mundo hoy y en el futuro.

La autora es Mariana Reyna, doctora y coordinadora de Ciencia en Oceana México.