Ataques en Medio Oriente
Iniciamos ayer la semana con una jornada bursátil negativa en Asia y Europa y mixta en América. El mercado de valores neoyorquino finalizó la jornada de este lunes con desempeño mixto, en medio de los temores que se han generado por la escalada en las tensiones entre Estados Unidos e Irán. A pesar de la reacción negativa inicial tras el incremento en las presión bélica en Medio Oriente, los mercados lograron recortar las pérdidas.
Este comportamiento es consistente con la reacción típica que ha mostrado el SP500 a lo largo de su historia, donde, si bien inicialmente enfrenta presiones, estas se van diluyendo de manera selectiva. De esta manera, el Dow Jones sumó su segundo día en rojo, mientras que el Nasdaq y el SP500 lograron frenar dos días de pérdidas.
El mes de febrero terminó con caídas tanto en el SP500 como en el Nasdaq, que retrocedieron más de 0.8 y 3.3 por ciento, respectivamente. Estos resultados estuvieron impulsados principalmente por un sentimiento generalizado de aversión al riesgo, motivado por la preocupación de los inversionistas respecto al excesivo gasto en capital por parte de las principales compañías estadounidenses, a pesar de los sólidos resultados corporativos.
Ayer, los inversionistas siguieron de cerca los desarrollos militares, luego de que el fin de semana ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel mataron al líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei, y marcaron un momento decisivo para la República Islámica. Los funcionarios iraníes prometieron una enérgica represalia contra los ataques, lo que aumentó los temores de que el conflicto pudiera escalar aún más en toda la región.
Así, el alza en los precios del petróleo y su posible impacto en las futuras decisiones de la Reserva Federal capturaron la atención de los inversores. La paralización parcial del tráfico en el Estrecho de Ormuz y la posibilidad de un freno en la producción petrolera en Medio Oriente provocaron que los precios del crudo se dispararan.
El aceite de soja alcanzó un máximo de dos años, liderando las ganancias de los productos básicos agrícolas, en medio de expectativas de que el aumento de los precios del crudo impulsará la demanda de biocombustibles. Paralelamente, el Presidente Trump dijo ayer que su gobierno previó que la ofensiva militar contra Irán duraría entre cuatro y cinco semanas, pero afirmó que la prolongará durante el tiempo que sea necesario para alcanzar sus objetivos. El oro subió, al igual que las acciones de energía y defensa, mientras que las aerolíneas cayeron, una tendencia que también se registró entre las monedas de América Latina.
En México, el mercado de valores finalizó con pérdidas en la jornada de este lunes, debido a las tensiones geopolíticas recién señaladas entre Estados Unidos e Irán y que han provocado que los inversionistas se alejan de los activos de riesgo. Los inversionistas vendieron activos de riesgo luego que el fin de semana, Estados Unidos e Israel ejecutaron la operación militar conjunta. La respuesta iraní consistió en ataques a países vecinos, principalmente aquellos donde se encuentran bases militares estadounidenses, además de a Israel.
En asuntos energéticos, observamos que el petróleo crudo West Texas Intermediate cerró con un alza del 6.3 por ciento el lunes después de que Estados Unidos e Israel lanzaran ataques aéreos generalizados contra Irán en un intento por un cambio de régimen, asesinando al Líder Supremo de la República Islámica. Irán respondió con ataques contra Israel y las naciones del Golfo Pérsico, mientras que se suspendieron los envíos a través del Estrecho de Ormuz, un punto de estrangulamiento para aproximadamente una quinta parte de las exportaciones mundiales de petróleo.
Así, el petróleo estadounidense, West Texas Intermediate, para entrega en abril cerró con un alza de 4.21 dólares, situándose en 72.40 dólares por barril, su nivel más alto desde el 20 de junio, mientras que el petróleo europeo, Brent del Mar del Norte, para mayo subió 4.71 dólares, hasta los 77.18 dólares por barril. Los ataques contra Irán han detenido los envíos a través del Estrecho, la mayor interrupción del suministro en años, obligando a Arabia Saudita a suspender las operaciones en su mayor refinería nacional, mientras que Qatar suspendió sus exportaciones de gas natural licuado.
El conflicto se produce en un momento en que los inventarios mundiales se mantienen altos, lo que limita el impacto de la interrupción del suministro si la guerra es breve. La Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados acordaron el domingo aumentar las cuotas de sus miembros en 206 mil barriles diarios en abril.
En temas cambiarios, tenemos que el peso mexicano sumó ayer su tercer día de pérdidas ante el dólar, en medio de los mayores temores sobre las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos e Irán. De acuerdo con los registros del Banco de México, la moneda azteca cerró en 17.29 unidades interbancarias por dólar, su nivel más débil en cuatro semanas, con una depreciación de casi 6 centavos respecto a la sesión previa.
Por su parte, el Índice Dólar, DXY, el cual rastrea el comportamiento de la divisa estadounidense frente a una canasta de seis monedas, avanzó más de un punto porcentual, su mejor día desde finales de julio de 2025, para llegar a 98.63 unidades.
Esta semana, los mercados estarán atentos a los indicadores oportunos de actividad manufacturera y de servicios en Estados Unidos; al reporte de creación de empleo de febrero y a la evolución de las tensiones geopolíticas. Sigamos atentos; nos vemos el próximo martes.