Ayuno digital
Entre las prácticas de mortificación que se recomienda a los católicos realizar durante el tiempo de Cuaresma ocupan un lugar especial el ayuno y la abstinencia. Cabe resaltar que no solamente son benéficas por razón de la religión, sino que también se recomienda su práctica por cuestiones de salud.
Sin embargo, un ayuno que es muy urgente y que normalmente no ponemos en práctica es el ayuno digital. Es cierto que en la actualidad no podemos permanecer aislados y desconectados; sin embargo, una cosa es utilizar adecuadamente la tecnología, y otra, muy diferente, es convertirnos en esclavos de ella.
Las tecnologías y las plataformas sociales de que disponemos no fueron pensadas para utilizarse las 24 horas del día; empero, se han convertido en parte sustancial de nuestra vida por el uso continuo e indiscriminado que les otorgamos.
Un detox informativo y digital es urgentemente necesario para conservar nuestra salud física y mental. Sí, necesitamos una dieta de información para no indigestarnos con una tremenda infoxicación, así como un ayuno digital que nos permita recuperar un mayor acercamiento a las personas y un renovado contacto con la naturaleza.
En efecto, nadie niega que sea muy importante estar conectado y que los actuales trabajos así lo requieran, pero la conexión insistente e intermitente fatiga, acosa y desestabiliza el estado emocional de la persona. Además, continúa siendo válida la antigua afirmación de que calidad vale más que cantidad. Tal vez, baste un breve y claro resumen informativo, más que una montaña de datos, estadísticas, cifras y avisos que repiquetean constantemente y amenazan con aturdir y desestabilizar
No estamos sugiriendo una privación total del contacto con las redes; simplemente, estamos proponiendo utilizar la tecnología de una manera más saludable, efectiva, oportuna y racional.
¿Practico una equilibrada abstinencia y ayuno digital?