Cinco posibles efectos del secuestro de Maduro en el mapa del narco en América Latina
El secuestro del Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, ha sido un terremoto político a nivel de América Latina, el cual tendrá importantes implicaciones en Venezuela y en el resto del continente. Por ende, se ha publicado una importante cantidad de análisis de las consecuencias que tendrá en los planos político, social y económico. Pero también se traducirá en cambios en las dinámicas criminales de la región.
Por ello, en este texto presento cinco transformaciones que este secuestro propiciará en el corto plazo en los patrones de tráfico de drogas y de organización criminal en América Latina:
1. Disminución del tráfico marítimo de drogas a través de Venezuela
Sudamérica es la zona de producción de casi la totalidad de la cocaína que se consume en el mundo, y si bien Venezuela no se encuentra entre los tres mayores productores -Colombia, Perú y Bolivia-, su cercanía con Colombia y el hecho de que se conformó una red de funcionarios y militares corruptos permitió la creación de una serie de rutas marítimas que partían de los puertos venezolanos como La Guaira, Maracaibo y Puerto Cabello, para enviar droga a los Estados Unidos y Europa a través del Caribe.
De hecho, estas rutas se habían tornado ya complicadas de unos meses para acá, cuando los Estados Unidos desplegaron embarcaciones de guerra en distintos puntos del Caribe para interceptar barcos sospechosos de transportar droga, por lo que, al cerrarse las mismas, las organizaciones criminales tendrán que mover lo que viajaba por ahí a través de otras rutas.
Lo anterior generará un mayor tráfico mediante los puertos de Ecuador, Perú y Colombia, pero también la movilización por rutas terrestres a través de Centroamérica, lo cual fortalecerá a las organizaciones criminales de estos países.
2. Debilitamiento de las organizaciones criminales de origen venezolano
En los últimos años se dio un fortalecimiento de algunas organizaciones criminales venezolanas, como el Sindicato de las Claritas, la Organización R, el Tren del Llano, el Tren de Guayana y en especial el Tren de Aragua, el cual tiene presencia en 12 países de dos continentes. Uno de los factores que propició este crecimiento fue la protección de funcionarios corruptos en distintos niveles.
En un escenario en donde el gobierno de los Estados Unidos va a tener injerencia en la vida pública de Venezuela, habrá mayor vigilancia de las actividades de las fuerzas armadas, las fuerzas de seguridad y los funcionarios, por ende, el espacio para que elementos corruptos ayuden a las organizaciones criminales se va a reducir, lo cual impactará negativamente en las finanzas de dichas bandas.
Es decir, dado que uno de los factores que potenciaba su crecimiento ha cambiado, se puede esperar que la expansión se ralentice e incluso comience un retroceso en la influencia de estas organizaciones al interior de Venezuela y, en el caso de Tren de Aragua, en otros países de la región.
3. Revelaciones en el juicio de Maduro sobre actores políticos de Venezuela y otros países
Aún cuando Nicolás Maduro afirme su inocencia durante todo el juicio, como lo hizo en la primera audiencia, lo cierto es que la Fiscalía de Nueva York está obligada a presentar evidencia y testigos para vincular a Maduro con el tráfico de drogas y con las organizaciones criminales, entre ellas varias mexicanas, de forma que no se puede descartar que en las intervenciones de los testigos sean mencionados políticos de Venezuela y de otros países de la región.
Para que se pueda probar que existe una trama criminal, que incluye a una extensa red de actores dirigidos por Nicolás Maduro o que al menos él mismo tenía conocimiento de la misma y no llevó a cabo acciones para combatirla, se debe hacer mención de las personas involucradas, porque de lo contrario no se podrá probar la acusación.
Esto quiere decir que nombres de políticos, funcionarios, militares y jefes policiales, en principio de Venezuela, tendrían que ser revelados en el juicio contra Nicolás Maduro y quizá también se incluyan los nombres de actores de otros países.
4. Escarmiento a los políticos coludidos con el tráfico de drogas
El arresto extraterritorial de Nicolás Maduro envía una señal de que Estados Unidos buscará llevar a la justicia a personajes políticos acusados de estar coludidos con el crimen organizado, por lo que es previsible que en el futuro ejerzan presión para que se investigue a políticos por sus probables relaciones criminales e incluso soliciten su extradición.
Lo anterior eleva el riesgo de castigo, que históricamente ha sido bajo, debido al alto grado de impunidad de la mayoría de los países latinoamericanos. Sin embargo, lo sucedido a Maduro demuestra que ningún político ni siquiera un presidente está a salvo, lo cual podría desincentivar la participación de algunos actores en estas redes de corrupción.
Esto no quiere decir que ya no habrá políticos que ayuden a las organizaciones criminales, pero sí elevará el riesgo, lo cual puede disuadir a un pequeño porcentaje y propiciar que otro mayor sea más cuidadoso en su participación en actividades ilícitas.
5. Mayor intervención de los Estados Unidos en la política antidrogas de los países de la región
La administración de Trump ha sido más proactiva en presionar a los países latinoamericanos, en especial a México, en sus acciones para combatir el tráfico ilegal de drogas. Y si bien nuestro país ha logrado establecer ciertos límites, no podemos descartar que Estados Unidos utilice el efecto psicológico del arresto extraterritorial de Maduro para sacar ventaja en negociaciones futuras.
Por ejemplo, aún y cuando no se dé una intervención armada de los Estados Unidos en México y no existan condiciones para ello, lo acontecido en Venezuela hace que la amenaza se vuelva latente y creíble en la mesa de negociaciones entre las autoridades de Estados Unidos y México, donde los norteamericanos ya contaban con una ventaja. Ahora la disparidad será más marcada y podrán imponer con mayor fuerza su agenda.
Esto se puede traducir en una mayor presión en la extradición de narcotraficantes, en que se actúe en contra de determinados actores políticos que sean sospechosos de proteger a las organizaciones criminales, en mayor despliegue de agentes en las fronteras y en más controles a diversas actividades, entre otras cosas.
* Víctor Manuel Sánchez Valdés (@victorsanval) es profesor investigador de la Universidad Autónoma de Coahuila, especialista en seguridad pública y doctor en políticas públicas por el CIDE. Correo de contacto: victorsanval@gmail.com.