Cosecha cultural

Rodolfo Díaz Fonseca
24 febrero 2026

Con motivo del tema de la columna de ayer, sobre “Los frutos del ISIC”, nuestro buen amigo Sergio Paredes envió el siguiente texto:

“Muy estimado Rodolfo: Éthos de hoy describe nuestra historia cultural de los últimos tiempos y el nacimiento de la Dirección de Investigación y Fomento de Cultura Regional en Sinaloa, más conocida como Difocur.

“Si me lo permites, te comentaré que empezaba 1975 cuando mi amiga Sandra Calderón inició Difocur en una modesta oficina a espaldas del Parque Revolución, en Culiacán.

“Me llamó para que le ayudara en la construcción de una cabaña rústica para teatro guiñol dentro del Parque Constitución, y como apenas estábamos iniciando a través del Común el nuevo Malecón sobre la margen izquierda del Río Tamazula, desde la avenida Obregón hasta el fraccionamiento Las Quintas, y en el proyecto original se consideraba demoler la manzana donde estaba la antigua Penitenciaria y hacer un parque, le propuse aprovechar ese terreno para hacer una Escuela de Artes con Ágora y Teatro, con el nombre Calderón de la Barca. Ella decidió hacerlo más completo, integrando también el antiguo templo de los masones y el hotel Diligencias, en donde ahora está el ISIC.

“A Sandra le debemos estas magníficas instituciones culturales. Honor a quien honor merece. Abrazo, Sergio”.

Agradezco profundamente esta aportación histórica de Sergio. De hecho, en la columna del 8 de mayo de 2025, citamos: “Esta propuesta surgió del Gobernador Alfonso G. Calderón Velarde, y su hija, Sandra Calderón Barraza, fue la primera directora de la naciente institución cultural de Sinaloa. DIFOCUR nació sin edificio propio y hubo que albergarlo en las instalaciones del DIF Estatal, posteriormente se asentó en la parte posterior del Parque Revolución y, finalmente, contó con oficinas y espacios propios casi al finalizar 1980”.

¿Reconozco la cosecha cultural?