De los Culiacanazos al Jaliscazo
Escenarios tras el golpe al CJNG

Alejandro Sicairos
25 febrero 2026

Hay un efecto en Sinaloa, ya sea de refilón o frontal, del operativo federal que eliminó al líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, Nemesio Oseguera Cervantes, ya que trasladó la atención y tal vez también los campos de batalla hacia el foco de violencia que hoy es el Bajío mexicano con repercusión en 20 estados. Lo otro, que es la reconfiguración de alianzas y la dispersión del mando en la organización cuyo jefe central era “El Mencho”, deberá evaluarse conforme actúe el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo o aprovechen la coyunturas otras asociaciones del narcotráfico.

En la conversación pública sinaloense se sitúa fuerte la duda respecto a si los sucesos de Tapalpa del 22 de febrero derivarán en atenuar la ofensiva interna en el Cártel de Sinaloa o, al contrario, traerán mayor hostilidad que aumentará la intranquilidad e inseguridad en la población ajena al conflicto. Como en toda guerra existen variables que oscilan entre una y otra hipótesis.

Por ejemplo, a la capital del estado le beneficia el hecho de dejar de ser el rasero global que desde los Culiacanazos del 17 de octubre de 2019 y 5 de enero de 2023 son tomados como referente para medir el nivel del fragor de las guerras del crimen organizado, sea éste el que se dedica al trasiego de drogas ilícitas o el que ha diversificado las formas de violencia perpetrando extorsiones, secuestros, robos de vehículos y trata de blancas.

Otra cuestión para tomar en cuenta es que el vacío de poder que deja Nemesio Oseguera atraerá a otras organizaciones del narcotráfico que pelearían por obtener aquel filón que involucra a más de medio País y cuyo esplendor quedó al descubierto con la caída de “El Mencho”. Tal ribete delictivo resulta apetitoso hasta para las facciones enfrentadas en el Cártel de Sinaloa que si optan por trasladar hacia allá sus sicarios y artilugios de guerra ello aportaría a la pacificación sinaloense.

Habrá que ver el trazado de escenarios que hizo para Sinaloa la Secretaría de la Defensa Nacional al preparar el operativo que atacó el corazón del CJNG, porque el desenlace que como bomba expansiva abarcó 20 estados de México tendrá una repercusión de rozón o directa en la narcoguerra que se extiende desde Culiacán a Escuinapa. ¿Qué pasará con ese tentáculo que “El Mencho” trató de inducir desde Mazatlán hasta la región limítrofe con Nayarit y Durango?

Debido a ello y visto desde el choque agotador y costoso entre los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán y los de Ismael “El Mayo” Zambada que se acerca al año y medio de poner en crisis la seguridad pública, el golpe asestado al CJNG podría a traer secuelas reales de distensión del conflicto en Sinaloa, ojalá que de la magnitud que reclama la ciudadanía que ya extravió las rutas de evacuación.

Una vez que el examen de ADN confirmó que es Nemesio Oseguera el que resultó abatido en Tapalpa, al seno del cártel golpeado habrá un proceso con definiciones de rearticulación o fragmentación, que dependerán mucho de lo que haga en un sentido u otro la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana en coordinación con las fuerzas armadas.

Independientemente del axioma que dice que cuando abaten a un alto jefe del narco ya están listos los relevos para que la maquinaria criminal no deje de funcionar, nunca serán iguales los liderazgos emergentes que las figuras totémicas, al ras de lo místico, como lo fueron “El Mencho” en el CJNG y “El Chapo” y “El Mayo” en el Cártel de Sinaloa. Resulta hasta cierto punto fantasioso plantear que en el crimen organizado las heredades se transmiten por ósmosis.

Disparatadas o razonables las teorías, lo que sí demuestra la historia es que, cuando algo se rompe en el narco, de tales rasgaduras emergen oportunidades tanto para las instituciones legítimas como para los poderes fácticos, adaptándose a circunstancias que significan parteaguas. Entonces la interrogante obligada consistiría en qué consecuencias traerá para Sinaloa el ataque asestado por el gobierno de Sheinbaum al Cártel de Jalisco. ¿Continuará la balcanización del CJNG o resurgirá por la muerte de “El Mencho” una gran federación del crimen organizado?

Soñará el Sinaloa arisco,

En su nueva alucinación de fe,

Que el Cártel de Sinaloa se fue,

A otra narcoguerra en Jalisco.

Los informes militares confirmaban que el Cártel Jalisco Nueva Generación había penetrado el sur de Sinaloa y el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana del Gobierno de Sinaloa Sinaloa, General Óscar Rentería Schazarino, dejó entrever ayer la posibilidad de relación entre los bloqueos carreteros del domingo con tractocamiones incendiados en Villa Unión y Escuinapa y la jornada de violencia posterior a los hechos en los cuales el Ejército hirió a Oseguera Cervantes, lo que derivó en el fallecimiento del capo. Además el tipo de delitos consistentes en desapariciones forzadas, extorsiones a empresas como fue el caso de la compañía minera de Pánuco, uso de explosivos contra casas particulares e inmuebles públicos, y terror que desplazó a pobladores de comunidades serranas enteras, delataron desde antes modus operandi violentos provenientes de otros estados.