Derecho a la salud y a un trato digno
Muchos piensan que en las instituciones públicas como el IMSS y el ISSSTE, el derecho a la salud sólo tiene que ver con que lo atiendan los médicos, le receten medicamentos y, de ser necesario, lo operen.
Pues no, el derecho a la salud que deben respetar y garantizar esas instituciones también incluye un trato digno para el paciente y sus familiares y una atención pronta y eficaz.
Sin embargo, todos sabemos que en el IMSS y en el ISSSTE, los médicos, enfermeras y demás trabajadores, tratan muy mal a sus pacientes.
La mayoría de ellos son déspotas y prepotentes, además de insensibles, y atienden a los pacientes como quieren y cuando quieran.
Una cliente me acaba de platicar que tuvo que acudir al IMSS a una consulta con un especialista.
Para empezar, la cita se la dieron seis meses después de que se solicitó por el médico familiar, así que tuvo que ir con un médico particular para atenderse porque se sentía muy mal por secuelas del Covid.
Llegado el día de la cita tuvo que hacer fila desde las 5:00 de la mañana para “sacar ficha”, de acuerdo con la cual supuestamente la atenderían a la 1:00 de la tarde.
La cliente decidió mejor quedarse en el IMSS hasta que llegara la hora de su cita, y como era a la 1:00 de la tarde no comió nada para no perder su cita.
Para variar, el especialista empezó a atender con dos horas de retraso, así que mi cliente fue atendida hasta las 7:00 de la tarde toda mareada por la falta de alimento.
Mientras tanto, ella fue testigo de cómo las enfermeras y secretarias regañaban a los pacientes cuando estos les reclamaban porque no los atendían puntualmente.
No necesito hacerle el cuento largo, si usted ha tenido la desgracia de tener que acudir a cualquier institución pública de salud, sabe perfectamente de que le hablo.
Si quiere aportar algo para que al menos el IMSS atienda a sus derechohabientes eficientemente, incluyendo un trato digno a los pacientes, le invito una vez más a sumarse a la acción colectiva que llevamos en mi despacho, es gratis y solo tiene que enviar un email a mi dirección que aparece en esta colaboración.
La apatía es lo peor que podemos hacer.