Desconexión tecnológica
Continuando con el tema del uso excesivo de las pantallas, que planteó Michel Desmurget en su libro: “La fábrica de cretinos digitales”, donde insistió en la necesidad de una urgente desconexión tecnológica para alcanzar un mejor nivel de salud y bienestar, habrá que subrayar que el autor precisó que no es lo mismo ciencia que opinión.
En efecto, actualmente tenemos demasiados opinadores (doxólogos), pero pocos científicos que sopesen su información sobre el tema. Por eso, Desmurget dividió su obra en dos partes, precedidas por un prefacio y prólogo, con su consabido epílogo.
La primera parte la tituló “Homo Mediáticus. La construcción de un mito”, donde citó Cuentos y leyendas, Palabras de expertos y Estudios poco rigurosos. En la segunda parte, titulada: “Homo Digitalis. La Realidad: una inteligencia frenada y una salud en peligro”, refirió los usos abusivos, y demasiado habituales, del uso de las pantallas, con sus consecuencias en el rendimiento escolar, en el desarrollo de la inteligencia y en la agresión constante a la salud.
Finalmente, nos compartió el epílogo, donde precisó qué debemos recordar, qué debemos hacer, así como ofreció siete normas esenciales y recalcó el principio de que menos pantallas significa más vida. Para finalizar con una interrogante que nos permita no terminar totalmente angustiados y desalentados: ¿Una luz de esperanza? Y es que se trata de la lucha de un mosquito contra un elefante.
Las siete normas esenciales que propuso, son: Nada de pantallas antes de los seis años, 30 o 60 minutos al día a partir de los seis años, nunca en el dormitorio, nada de contenidos inadecuados, nunca por las mañanas antes de ir al colegio, nunca por las noches antes de acostarse y una cosa cada vez (no en comidas ni momentos de diálogo familiar).
¿Fomento la desconexión tecnológica?