Día de la Raza...

Guillermo Osuna Hi
12 octubre 2025

Para los de la vieja guardia, hoy domingo 12 de octubre se conmemora el suceso denominado Descubrimiento de América, título que en la actualidad ha sido modificado, gracias al empuje de los feroces descalificadores del acontecimiento, por considerarlo como el inicio de la expansión del reino español en Latinoamérica, cuyas acciones invasoras conculcaron brutalmente las tradiciones y avances de las culturas de los pueblos originarios de aquellas épocas.

A partir del 2020, se intenta hacer a un lado aquello del “Día de la Raza” para denominarlo “Día de la nación pluricultural.”

Pero los que censuran la llegada española el año 1492, no solo han conseguido el cambio de denominación de la conmemoración del trascendental evento.

También han logrado la demolición de monumentos recordando la figura y memoria del navegante Cristóbal Colón, quien partió del puerto de Palos, España, con tres naves que ocupaban 90 tripulantes, gracias al financiamiento conseguido con los entonces Reyes de España, Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, los apodados reyes católicos.

El arribo de la expedición española encabezada por Colón a estos lares, de quien a la fecha no se sabe bien a bien su origen de nacimiento, se dio en la isla Guanahaní, misma que forma parte del archipiélago de Bahamas, después de una travesía de alrededor de dos meses, ya que partió un 3 de agosto de 1492.

Vale comentar que don Cristóbal, nunca pisó tierra mexicana ni de los países del sur; en el caso nuestro, la expedición española que arribó al suelo patrio, partió de Cuba, en aquellos ayeres llamada Fernandina, ordenada por el gobernador Diego Velázquez de Cuellar, a Francisco Hernández de Córdoba quien llegó a la península de Yucatán, para convertirse en el primer ibérico marcando huella en el futuro país mexicano.

Sin lugar a dudas, el suceso logrado por Cristóbal Colón, abrió la puerta para que se diera la expansión del poderoso imperio español, cuya invasión a territorios del nuevo mundo no fue logrado por los mejores hombres de España, de gente dominada por la educación y sentido altamente humanitario.

Por el contrario, arribaron grupos de individuos codiciosos que cometieron una y mil tropelías; abusos que también perpetraron no pocos religiosos católicos con el propósito de evangelizar a los pobladores de las nuevas tierras, los que, en muchos de los casos, se olvidaron de los principios cristianos evangelizadores, ya que actuaron como despiadados señores de horca y cuchillo.

Lógicamente, tomando en cuenta dichas circunstancias y agregando el saqueo de recursos y apropiación de tierras, amén de prácticas esclavizantes, es comprensible que los grupos que repudian la invasión de los hijos de la Madre Patria a lo que se convertiría en nuestro país, se manifiesten y condenen al que abrió la puerta de la invasión, es decir, al navegante Cristóbal Colón de Terreros, sin embargo, no tomar el contexto completo, es caer en injusticia. Ver solo la parte repudiable de la violenta invasión española, sería ubicarse en una posición muy “trumpiana”, ya que, con el tiempo, dejó huella positiva.

Ejemplo de ello, es el valioso patrimonio arquitectónico regado por todo el país, el enriquecimiento de las diversas manifestaciones del arte y otros tantos frutos de la amalgama de dos mundos.

Día de la Raza, de la raza nueva que propició el arribo de Cristóbal Colón, vale la pena conmemorarla ¡Buenos días!