Día de las Madres

Rodolfo Díaz Fonseca
11 mayo 2026

Ayer celebramos, en todo México y otras naciones, en familia el Día de las Madres. En varios países se celebra en otras fechas, pero la dedicación del amor a la madre es universal, muy antigua y hasta ofrece resonancias mitológicas.

En México se adoptó la celebración en el 10 de mayo, a instancias de Rafael Alducín, quien fuera fundador y director del periódico Excelsior. Así, el 13 de abril de 1922, lanzó una convocatoria que decía: “Excélsior pretende que el 10 de mayo de todos los años sea consagrado por los hijos a enaltecer en vida o en memoria a quienes les dieron el ser”. Esta iniciativa fue apoyada por el entonces Secretario de Educación Pública, José Vasconcelos, la Cruz Roja y la Iglesia Católica. En la tradición cristiana, lógicamente, en la figura y devoción a la Virgen María.

En esta fecha, todos los hijos procuramos agradecer a nuestra madre su amor incondicional y todas las muestras de amor, cuidado, protección, cariño y ternura con que nos ha envuelto desde nuestra gestación. Sin embargo, hay que evitar caer en la tentación de convertir esta fecha solamente en una fiesta comercial.

Habrá que tener presente que no solamente se festeja el papel fundamental de la madre en el seno familiar, sino también se recuerda su participación activa y fundamental en la organización del tejido de la sociedad, como lo hizo la filósofa, poeta y activista social, Julia Ward Howe, quien nació en Nueva York en 1819 y fue una de las primeras mujeres en impulsar el Día de la Madre, en su Proclama, que dice:

“¡Desarma! ¡Desarma! La espada del asesinato no es la balanza de la justicia. La sangre no limpia el deshonor, ni la violencia es señal de posesión”.

¿Celebro a mi madre?