Doctores jóvenes de la UAS
En el año 2006, en la Universidad Autónoma de Sinaloa se instituyó el Programa de Doctores Jóvenes en Áreas Estratégicas, el cual consiste en impulsar a jóvenes talentos becándolos para que estudien en posgrados de calidad. El objetivo es fortalecer los cuerpos académicos y la investigación en la institución, incorporándolos a su planta docente una vez titulados.
Hasta la fecha, un total de 248 jóvenes (algunos ya no somos tan jóvenes) hemos sido becarios de este programa: 140 hombres y 108 mujeres. Todas y todos han estudiado maestrías y doctorados en 89 universidades de México y del mundo (en 49 universidades del extranjero y 40 universidades mexicanas).
De estos 248 jóvenes que ha becado la UAS, hoy 115 son integrantes del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII) en distintos niveles.
Los cuatro ex becarios de este programa que estamos adscritos a la Facultad de Ciencias Sociales en Mazatlán, integramos el único Cuerpo Académico Consolidado, del cual soy responsable. Los cuatro somos miembros del SNII, tenemos el reconocimiento de Perfil Deseable que otorga la SEP y algunos hemos recibido otros premios nacionales. Gracias también a los vínculos internacionales que tenemos, hemos consolidado convenios de colaboración con grupos de investigación de México y otros países. Cada uno de nosotros tiene líneas de investigación particulares, pero el trabajo colaborativo se encuadra en uno de los ejes prioritarios que dicta la Secretaría de Humanidades, Tecnología e Innovación, en su Programas Nacionales Estratégicos de Seguridad Humana.
Todas y todos los que han sido beneficiarios de este programa, estoy seguro de que como yo, están agradecidos con la institución, y una manera de retribuir a nuestra alma mater, es precisamente volviendo a la universidad, elevando sus indicadores de calidad como los señalados arriba y aportando ideas para una mejora institucional constante y permanente. Esa es nuestra responsabilidad y nuestra forma de rendir cuentas.
Por todos estos indicadores, considero exitoso el Programa de Doctores Jóvenes, sin embargo, enfrenta algunas áreas de oportunidad que aquí me permito señalar:
En primer lugar, resulta indispensable transparentar de manera plena las convocatorias. Esto implica establecer calendarios públicos, criterios de selección claros y evaluaciones con dictámenes fundamentados. La transparencia no solo fortalece la legitimidad del programa, sino que previene discrecionalidades y garantiza igualdad de oportunidades para todas y todos los aspirantes.
En segundo término, el programa debe incorporar de forma explícita la equidad de género como principio rector. Esto supone monitorear la proporción de mujeres y hombres beneficiarios.
Asimismo, es fundamental orientar las becas hacia áreas estratégicas definidas en el Plan México y en los Programas Nacionales Estratégicos, tales como desarrollo regional, soberanía alimentaria, salud, educación, medio ambiente, derechos humanos y desigualdad social.
Otro eje clave es la rendición de cuentas de las y los becarios, tanto durante, como después de su formación. El programa puede fortalecerse estableciendo mecanismos de seguimiento que midan el incremento de indicadores de calidad individuales (publicaciones, proyectos, estancias, patentes, formación de recursos humanos) y colectivos (integración a cuerpos académicos, redes de investigación, consolidación institucional). La beca debe entenderse como una corresponsabilidad entre la universidad y el beneficiario.
También es imprescindible que las investigaciones y productos académicos generados tengan un impacto positivo y verificable en la sociedad. Esto implica promover investigaciones con pertinencia social, transferencia de conocimiento, divulgación científica accesible y vinculación con sectores públicos y privados.
Finalmente, creo que debería fortalecerse la relación entre estudiantes de licenciatura y becarios y ex becarios de este programa, de manera que se consoliden proyectos de investigación inter y transdisciplinares y se impulse el relevo generacional. Para esto, se pueden organizar, desde la Dirección General de Investigación y Posgrado, congresos anuales para detectar talentos en las unidades académicas, así como para divulgar resultados de investigación y descubrir posibles temas de convergencia.
Es cuanto...