El arco y la lira

Rodolfo Díaz Fonseca
07 julio 2026

En 1956, el Fondo de Cultura Económica publicó la obra “El arco y la lira”, de Octavio Paz, donde el bardo mexicano reflexionó sobre la naturaleza del poema, las expresiones poéticas y el ritmo con que se expresan.

Algunos escritores unen la poesía y el futbol, aunque sean lenguajes un tanto disímiles, pero no se debe desdeñar esa cercanía. Al menos, en lo personal, la derrota de México me recordó la obra de Paz, aunque no tenga nada que ver con el futbol.

El arco mexicano, que había permanecido imbatible, fue horadado en tres ocasiones por los jugadores ingleses debido a cinco minutos de falta de concentración, como reconoció el mediocampista Érick Lira.

El sueño mundialista terminó, Inglaterra fue el verdugo que nos volvió a la realidad. Incluso, habría que matizar que no fueron los británicos quienes abrieron la puerta a la derrota mexicana, sino el mismo equipo tricolor fue el que cavó su tumba tras cinco minutos de desconcentración.

Dijo Lira: “Todos lo dimos todo y al final no nos alcanzó. Era una Selección top mundial, jugadores de jerarquía top mundial, cinco minutos de desconcentración y dos goles, a casa; pero es parte de, hay que levantar la cara y a seguir preparándonos que vienen cosas muy grandes”.

El poeta y director de cine italiano, Pier Paolo Pasolini, fue un gran aficionado del futbol de su ciudad natal, Bolonia; incluso, lo practicó como amateur cubriendo el extremo izquierdo y le apodaban “Stukas” (como el bombardero alemán).

En su libro “Sobre el deporte”, Pasolini asentó: “Los deportistas están poco cultivados, y los hombres cultivados son poco deportistas. Yo soy una excepción”.

No sólo le atrajo el futbol, también escribió sobre boxeo, ciclismo y las Olimpiadas de 1960.

¿Disfruto el arco y la lira?