El decomiso de armas va al alza, pero es insuficiente

Víctor Manuel Sánchez Valdés
20 septiembre 2026

Las armas son la principal herramienta del crimen organizado, sin ellas resulta imposible someter a las autoridades, garantizar el pago de extorsiones por parte de los ciudadanos o pelear nuevos territorios a las organizaciones rivales; por ende, quien tiene más armas, posee mayor poder.

Por ello, las organizaciones criminales han seguido una especie de carrera armamentista para comprar más armas y de mayor poder, para lo cual destinan millones para adquirir fusiles de asalto, ametralladoras, granadas y explosivos, la mayoría provenientes de los Estados Unidos.

Frente a ello, las autoridades han hecho esfuerzos para aumentar los aseguramientos de armas, tanto en las fronteras como en el interior del país, siendo el gobierno de Claudia Sheinbaum el que al momento ha logrado mejores resultados en dicha tarea, aunque no se ha dado mucha publicidad a este logro.

De 2021 a 2024, el incremento en la cantidad de armas aseguradas en el país fue constante pero moderado, pues aumentó anualmente menos de mil armas, de forma que en 2021 se decomisó al crimen organizado la cantidad de 10,482, y en 2024 la cifra se ubicó en 12,232, todo a partir de cifras del INEGI.

Pero en 2025, el primer año completo del gobierno de Claudia Sheinbaum, hubo un salto significativo en los aseguramientos, al lograr sacar de las calles 21,088 armas, es decir, 72 % más que en 2024. Además, la Guardia Nacional logró casi tres veces más decomisos, lo cual explica la mayor parte del incremento en 2025.

Más de 21,000 armas menos en las calles parece una excelente noticia, sin embargo, la mala es que cada año entran al país cerca de 200,000 ilegales, es decir, a pesar de que el gobierno de Claudia Sheinbaum logró una cifra histórica de aseguramientos, estos apenas representan poco más del 10% de las armas que se trafican cada año a México.

Si bien aún no tenemos cifras para 2026, la tendencia pinta positiva, ya que cuatro de los diez decomisos de armas más importantes de la historia de México se han registrado este año, el último es el de Sabinas Hidalgo, en Nuevo León, realizado hace dos semanas, en donde se recuperaron 210 armas, que lo convierte en el tercero más importante en la historia.

La mayoría de los aseguramientos se limitan a pocas unidades, pero hay 10 que destacan por la cantidad de armas recuperadas. El más importante se dio en Reynosa en 2008, con un total de 428 piezas, incluidas 314 armas largas y 114 pistolas, además de 287 granadas y medio millón de cartuchos útiles.

Le sigue en importancia el hallazgo de 215 armas que se dio en 2011 en Villa Unión, Coahuila, de las cuales 204 eran largas, 11 cortas, además de 15 granadas y 29,000 cartuchos útiles. El tercero se presentó este año en Sabinas Hidalgo, el cual ya fue expuesto en un párrafo precedente.

El cuarto tuvo lugar en Boca del Río, Veracruz, en 2024, a finales del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, en donde se decomisaron 200 armas largas y casi 30,000 cartuchos útiles, seguido por el aseguramiento de 192 armas y más de 3 millones de cartuchos en Navojoa, Sonora, en 2022.

El sexto lugar lo ocupa Nadadores, en Coahuila, con 161 armas, de las cuales 154 eran largas, el cual se registró en 2011; seguido de 151 armas encontradas en Tapachula, Chiapas, en el presente año, pero en este caso la mayoría de ellas, 147 para ser exactos, fueron armas cortas.

Completan el listado el aseguramiento este año en Piedras Negras, Coahuila, de 116 armas, de las cuales 60 eran largas; el hallazgo en Tijuana de 100 armas largas en 2008 y, por último, el decomiso de 81 armas largas y 274,000 cartuchos en San Luis Río Colorado, en Sonora, ocurrido en el presente año.

Como puede observarse, la mayoría de los decomisos se dieron en municipios fronterizos o cercanos a la frontera con Estados Unidos, salvo los casos de Tapachula y Boca del Río; de igual manera, hay una concentración en el noreste, en especial en Coahuila.

También hay patrones temporales claros, como dos grandes bloques de aseguramientos, el primero entre 2008 y 2011, mientras que el segundo de 2022 al 2026.

Para enfrentar el problema del flujo de armas es importante llevar a cabo las siguientes acciones:

Instalar escáneres en las principales fronteras terrestres del país, como Reynosa, Matamoros, Nuevo Laredo, Ciudad Juárez, Tijuana, Mexicali, Nogales, Colombia, Piedras Negras, Agua Prieta, Ojinaga y San Luis Río Colorado, ya que la mayor parte de las armas entran por auto.

Generar revisiones aleatorias que incluyan vehículos de ciudadanos estadounidenses, porque se ha descubierto un importante número de estos traficando armas y aprovechando que suele no haber revisiones para sus vehículos.

Establecer con Estados Unidos estrategias de seguimiento del tráfico binacional, para identificar a los actores que participan en el tráfico y recrear las rutas, para aumentar la vigilancia en estas.

Ofrecer recompensas a las personas que ofrezcan información respecto a las redes de tráfico de armas, para de esta forma incrementar los decomisos.

Cabildear en el Senado y la Cámara de Representantes de Estados Unidos el establecimiento de más controles en la venta de armas de asalto, aunque esta medida sea la más complicada debido a la tradición de posesión de armas de este país.