El museo Loyola en la sierra Tarahumara

Rubén Aguilar
29 julio 2026

El padre jesuita Luis Verplancken (1926, Guadalajara, Jalisco–2004, Creel, Chihuahua) llegó a la Misión de la Tarahumara en 1952 y ahí permaneció hasta su muerte. Fueron 54 años de trabajo con los rarámuris.

En esos años realizó una gran actividad social, educativa, en salud y la promoción económica de las comunidades, siempre con un gran respeto por la cultura rarámuri. Se dio también a la tarea de salvar y resguardar el arte en las iglesias de las misiones.

Para eso fundó y construyó el museo Loyola, que también se conoce como museo San Ignacio de Loyola de Arte Sacro, que cuenta con 45 pinturas barrocas de los siglos 16, 17 y 18.

En 1767, a la expulsión de los jesuitas de los reinos de la corona de España, los franciscanos se hicieron cargo de las misiones de la Tarahumara. En 1826, el franciscano Félix Merino amplió la iglesia de Cusárare y adquirió 12 óleos pintados por Miguel Correa en 1713. Son escenas de la vida de María.

Entre 1971 y 1973, el padre Verplancken reconstruyó la iglesia que estaba muy dañada y también se propuso restaurar las pinturas de Correa. En 1993 llegaron a la sierra los restauradores Jan Coufal, checo, y Hubert Cepissak, eslovaco, que restauraron cinco de los 12 cuadros. En 1997 regresaron con un equipo de apoyo y restauraron los otros siete cuadros.

Este es el inicio del trabajo de rescate de las obras de arte de las iglesias de parte del padre Verplancken, las cuales estaban en muy mal estado, y se encontraban permanentemente expuestas al robo.

Los restauradores regresaron a Cusárare en 1999 y 2002 para seguir restaurando las obras que ahora podemos ver en el museo. Impresiona la calidad artística de estas obras que llegaron a las profundidades de la Sierra Tarahumara en la entonces Nueva España.

El trabajo del padre Verplancken en el rescate y conservación de las obras de arte, que incluye la construcción del museo, para poder albergarlas, es de un gran valor. Sin él buena parte de estas se hubiera perdido. Es una vista que vale mucho la pena.

Producción: México – Argentina, 2025

Dirección: Sergio Raczko

Guion: Sergio Raczko

Fotografía: Sergio Raczko

Musicalización: Sergio Raczko

Locución: Mara Gallegos