El PAN en litigios e Imelda en territorio
El albiazul destapa a corcholata guinda
A las horas de que el 5 de junio el Instituto Electoral del Estado de Sinaloa determinara que la Senadora Imelda incurre no en campaña anticipada sino en promoción personalizada, echando abajo la denuncia del Partido Acción Nacional que por cierto identifica por adelantado a la Legisladora como la rival a vencer en el proceso electoral de 2027 para elegir a la o el titular del Ejecutivo estatal, la congresista de la Cámara Alta llamó a los que desempeñan la representación popular a hacer trabajo de territorio para que el pueblo se sienta respaldado.
El PAN la acusa de proselitismo precoz y es este mismo partido el que le está haciendo la mejor estrategia para posicionar a Imelda Castro en la conversación pública. Tiene fijo el ojo revisor en la morenista y simula daltonismo al no percibir los perfiles azules, tricolores, verdes y naranja que se mueven en la pasarela de la sucesión. Algo así como poseer la cava de exquisitos vinos blancos, rosados y tintos y obsesionarse como mal catador con el rojo cereza.
No obstante, en ningún momento ha podido demostrar Acción Nacional que los encuentros que sostiene la Senadora constituyan futurismo fuera de tiempo. O bien hacer creíbles los alegatos contra Imelda Castro mediante la sencilla ecuación de incluir a pretensas y pretensos que se mueven en las redes sociales o en actos presenciales con plena conciencia de que buscan votos sin enunciar tal cometido. De seguir así, la táctica albiazul derivará en que para el 6 de junio del año próximo el PAN tenga más denuncias interpuestas que sufragios ganados.
Será simple cálculo político del PAN o tendrá acceso a información confidencial en posesión de Morena, pero la reincidencia querellante contra ICC es la que altera los plazos formales de la elección constitucional dándoles a entender a los electores que la Oposición debe prepararse para competir contra la mujer que los panistas dan por hecho que aparecerá en la boleta electoral como propuesta de Morena a la Gubernatura. Y por quererle cerrar el paso, al igual que otros actores y factores se le atraviesan, la catapultan en la proyección del voto.
En la enésima denuncia frustrada del PAN local que de tanto poner a Imelda Castro bajo la lupa también la fortalece en la intención del sufragio, el órgano electoral estatal optó por la salida salomónica que dejó contento al albiazul y a la vez exoneró a quien puntea en la encuesta interna del Movimiento Regeneración Nacional con miras a designar a la Coordinadora de la Cuarta Transformación en Sinaloa, o sea la precandidata a Gobernadora.
El término promoción personalizada resulta ambiguo y expansivo y si de vigencia de la Ley se trata el IEES y el Tribunal Electoral Estatal tendrían que citar cada día a decenas para que rindan cuentas porque desde la función parlamentaria o el desempeño público se publicitan más que el Gansito Marinela. Hasta el funcionario de más bajo nivel que es enviado a izar bandera en fechas patrias cuando a su jefe le da flojera, entra en la categoría en la que fue clasificada Imelda Castro.
Por ello resulta hasta cierto punto gracioso que el PAN enfoque todas sus baterías contra la política oriunda del Municipio de Sinaloa y finja miopía ante otros perfiles morenistas que también realizan asambleas informativas como son los casos de la Diputada federal Graciela Domínguez Nava y la Presidenta de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado, María Teresa Guerra Ochoa, o bien los priistas Paloma Sánchez, Senadora; Mario Zamora, Diputado federal, y Paola Gárate, Diputada local. O Ricardo Madrid por el Partido Verde y Sergio Esquer por Movimiento Ciudadano.
Cualquiera de ellos alegaría en defensa propia que al ser representantes populares están obligados a informar a quienes los llevaron a los escaños. Imelda Castro lo explicó así: “hemos comprobado que estando cerca del pueblo, el pueblo se siente más respaldado, se siente informado y sobre todo en momentos de incertidumbre, cuando hay algunas preocupaciones que andan no solo en nuestra cabeza, sino en la realidad; no podemos tapar el sol con un dedo”.
Además, a los sinaloenses les está gustando que alguien venga y les dé un norte de cómo sacar a Sinaloa del actual atolladero.
Si dar la cara es alevosía,
Todos caben en el mismo rasero,
Hasta aquél que padece miopía,
Y hace el papel de mitotero.
Imelda Castro se ha subido desde el Senado más que nadie al tema de los abusivos cobros que aplica la Comisión Federal de Electricidad a sus usuarios en Sinaloa, con la propuesta de ampliar el subsidio eléctrico, extender la tarifa 1F a todo el estado y promover el uso de paneles solares como alternativa para reducir el consumo del fluido que factura la CFE, tal como lo han hechos las morenistas Graciela Domínguez, Tere Guerra, los priistas Mario Zamora y Paola Gárate, y Ricardo Madrid por el PVEM. Benditas campañas adelantadas si todos toman la bandera que evite esta otra crisis que asoma y logran soluciones que está tardando mucho en adoptar la compañía de luz. Y qué importaría que el PAN los acuse de violar la Ley Electoral mientras contempla pasivo cómo la CFE enchufa en la desesperación a sus clientes por recibos impagables.