El poder de la narración
Si pretendemos influir y lograr repercusión en el aprendizaje de las personas, es necesario que aprendamos a contar narraciones, fábulas e historias. Hoy, es común escuchar que se maneja un término novedoso: “Storytelling”, que se puede definir como el arte de contar historias para transmitir un mensaje y despertar emociones positivas, que persuadan al oyente o destinatario para conectarse e identificarse en la acción.
Esta recurso de aprendizaje no es nuevo, los sabios antiguos conocían a la perfección la persuasión que logran las narraciones, historias y ejemplos, de ahí que transmitieran su doctrina basados en este vehículo de aprendizaje para lograr la retención y seguimiento, como la alegoría de la caverna, o el cochero que guía a un corcel blanco y uno negro, de Platón, así como los cuentos sufís o las parábolas de Jesús, que logran que el oyente no solamente comprenda, sino que interiorice la enseñanza y la lleve a la acción.
Por eso, no es de extrañar que Rimsky Korsakov haya compuesto su obra musical Scheherazade, basado en los fantásticos relatos extraídos de “Las mil y una noches”, que es una de las narraciones más influyentes, fantásticas y mágicas, donde se conjugan cuentos y leyendas de origen hindú, árabe y persa.
La trama es sencilla: al rey Schahriar le fue infiel su esposa y la ejecutó. No conforme con esto, decidió desposar cada día a una joven virgen que sacrificaba por la mañana, a fin de evitar otra infidelidad.
Scheherazade se ofrece de voluntaria, pese a la negativa de su padre, pero acordando astutamente con el rey que no podrá ejecutarla hasta que termine de contarle la historia que está narrándole, la cual continúa siempre el día siguiente para evitar la ejecución, prolongándose mil y una noches.
¿Utilizo las narraciones?