El primer año del Papa León XIV

Rubén Aguilar
15 mayo 2026

El pasado 8 de mayo se cumplió el primer aniversario del pontificado del Papa León XIV, el Cardenal Robert Francis Prevost, el primero nacido en Estados Unidos y el primero de la Orden de San Agustín en los 2000 años que la Iglesia tiene de existencia.

El Papa, que con frecuencia hace patente el ser hijo de San Agustín, en este su primer año a la cabeza de la Iglesia católica, que tiene mil 400 millones de fieles, ha centrado sus mensajes en siete grandes temas:

Ha insistido en rechazar “el paradigma de la guerra” y privilegiar siempre el camino de la paz. Y también en “construir puentes, con el diálogo, con el encuentro, uniéndonos todos para ser un solo pueblo”. La paz y la unidad son posibles. Debe prevalecer la justicia y el derecho.

En la Exhortación apostólica Dilexi te, recoge y desarrolla ideas del Papa Francisco sobre este tema. Subraya la importancia de entender la conexión que existe entre el seguimiento de Jesús y su llamada a acercarse a los pobres, que está presente en todo el Evangelio. Hay que hacer realidad el Pensamiento Social de la Iglesia.

No se puede permanecer insensible ante la necesidad de los demás. La realidad del mundo de hoy “nos pide a cada uno que, en nuestras distintas responsabilidades y servicios, no cedamos nunca a la mediocridad” y que nos hagamos solidarios con los otros.

Es fundamental la tarea de acompañar a las nuevas generaciones: “Educar es un acto de esperanza y una pasión que se renueva, porque manifiesta la promesa que vemos en el futuro de la humanidad”.

En los tiempos en los que vivimos hay que vencer la desilusión de quienes ya no creen en la posibilidad de emprender nuevos caminos e impulsar el vivir con esperanza. Hay que ver el futuro con renovada esperanza.

El Papa insiste en “un ecumenismo orientado al futuro, de reconciliación en el camino del diálogo, de intercambio de nuestros dones y patrimonios espirituales”. Piensa que, pese a enormes dificultades por superar, la unidad de los cristianos es posible.

Estos no se conforman con lo que ya existe; desean un mundo más justo y fraterno. Se les debe ofrecer oportunidades de desarrollo. Están llamados a hacerse cargo de grandes responsabilidades en cada una de sus naciones y a nivel internacional.

En su primer año como sucesor de san Pedro, el Papa, con su propio estilo, se ha convertido en un líder moral y un referente a nivel internacional, que propone a discusión nuevos temas e ideas.

A esto han contribuido de manera importante los ataques y críticas del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que lo sitúan en el centro de una discusión con cobertura mundial, de la que hasta ahora siempre ha salido fortalecido por lo que propone y por cómo lo hace.