El solista y su destino
Este jueves 14 de mayo, a las 18:00 horas, y el domingo 17, a las 12:30 horas, la OSSLA, conducida por su director titular y solista con el violín, Alexandre Da Costa, brindará un concierto titulado “El solista y su destino”.
El jueves, el concierto se organiza en colaboración con la UAS y estará dedicado a celebrar el XXXI Festival Internacional Universitario de la Cultura 2026, que tiene lugar del 5 al 14 de mayo.
El programa a interpretar incluye el Concierto No. 1 para violín, de Max Bruch, complementado con la Sinfonía No. 6 de Tchaikovsky, conocida popularmente como “Patética”.
El director de orquesta, violinista y compositor, Joseph Joachim, quien impulsó los conciertos para violín de Beethoven, Brahms y Mendelssohn, consideró que el de Bruch era “el más rico y seductor”. La obra incorpora música folclórica mezclada con melodías apasionadas y melancólicas, concluyendo con un vibrante final gitano. Es un concierto tierno, evocador y sutil, pero enérgico, incisivo y demandante, que exige refinada maestría y virtuosismo de parte del solista.
La segunda parte del concierto ofrece la Sinfonía Patética, estrenada el 28 de octubre de 1893, llamada así por Modesto, hermano de Piotr. El sobrenombre de Patética no traduce exactamente el título en ruso, que equivaldría a decir “apasionada o emocional”.
Se ha elucubrado que Tchaikovsky presentía su muerte, pues su fallecimiento ocurrió ocho días después del estreno de su última sinfonía, el 6 de noviembre. La obra fue dedicada a su sobrino Vladimir Davidov, a quien confió que mientras la componía sus ojos se llenaron de lágrimas.
El comienzo es lúgubre, pero se corrige con un allegro. El segundo movimiento es un elegante vals. El tercero, una marcha del amor, mientras el cuarto, es un andante lamentoso.
¿Vibro con mi destino?