El tropezón del Diputado Valenzuela
Adiós al siamés Ejecutivo-Congreso

Alejandro Sicairos
15 octubre 2026

Están por cumplirse dos meses de que Graciela Domínguez Nava fue designada por el Poder Legislativo como Gobernadora interina de Sinaloa, y que su agenda se ha centrado en atender las varias crisis que impactan juntas en el estado, cuando el Diputado Rodolfo Valenzuela Sánchez, del Partido Verde que se supone es aliado de la Cuarta Transformación, le reclama a la Mandataria que ha interrumpido la comunicación con la Cámara. ¿No tendría que ser al contrario y el asambleísta celebrara la sutil separación del siamés Ejecutivo-Legislativo?

El Parlamento ha funcionado históricamente como extensión del despacho del Gobernador en turno y en décadas los regímenes priistas acuñaron la contradicción política de “el Ejecutivo propone y el Legislativo obedece”, teorema que causa nostalgia en quienes quisieran instalarle una oficina alterna a Domínguez Nava en el inmueble del Congreso, y tenerla a la orden allí para lo que se ofrezca. La tribuna del pueblo malgastada en exigirle a la Gobernadora proximidad con la élite política.

La lejanía o relación pausada, como se le llame, intriga por el contexto difícil que requiere de gobernantes junto a la sociedad y sus calamidades, ya no más picando teclas de celulares y computadoras para interactuar a distancia con los ciudadanos. De aquí surgiría la hipótesis de que son los diputados los que no acompañan a la Gobernadora en sus periplos diarios de apagafuegos de las mil y una complicaciones que saltan a lo largo y ancho del territorio de los once ríos.

Las curules carecen de mecanismos automáticos que atemperen los ánimos y calmen los dedos frente a complejidades que reclaman la sensatez y el cedazo del razonamiento por el cual pasar las ideas antes de enunciarlas. Sobre todo al tratarse de siglas que han ido junto a la 4T haciendo más la función de rémoras que de facilitadores de soluciones. ¿Para qué le sería útil al Diputado Valenzuela tener línea directa de manera permanente con la Gobernadora?

O será que los trastornos en la salud mental que la violencia exacerbada causa a la población en general debido a que las atrocidades de la llamada narcoguerra superan la capacidad emocional para procesarlas, afecta también a actores políticos que jamás calcularon los desafíos que les significaría el hecho de representar a masas perturbadas por la indefensión, desesperación y vulnerabilidad que impone la delincuencia. Entonces bienvenidos a la realidad que trasciende la comodidad del escaño y transmuta en posadilla para sus representados.

Repasemos cómo las coyunturas de complejidad le han venido como anillo al dedo a Rodolfo Valenzuela, siendo los casos en que solicitó licencia para apuntarse como “corcholata” del Movimiento Regeneración Nacional al Gobierno de Sinaloa y al ver frustrada dicha aspiración volvió para asumir la presidencia de la Mesa Directiva del Congreso cuando Yeraldine Bonilla tuvo que irse a cubrir el primer interinato en el despacho del Ejecutivo estatal. Probablemente desee tener cerca a la Mandataria para presumirle que en la lotería de la política él ha obtenido premios gordos sin necesidad de comprar cachitos.

Cuidado con esta postura que apunta con índice de fuego a Graciela Domínguez y proviene de quien dice que habla a nombre de “varios de mis compañeros que sentimos que no hay comunicación con el Gobierno del Estado” porque trata de ocultar la motivación real, intrigante, detrás del síndrome de déficit de atención. ¿Quiénes suscriben este posicionamiento ya que una cosa es la colaboración interinstitucional que ordena la Constitución y otra la moción que propone que la Gobernadora sea rehén de un Congreso que debe dar señales de vida propia, independiente?

En algún momento al Diputado Valenzuela se le presentará otra prioridad personal y volverá a abandonar su asiento en el Legislativo y enseguida regresará a medir que tanta atención le brinda la Gobernadora. Los signos de ruptura con la bancada de Morena son reales, tan visibles como la luz del sol e igual de impredecibles que la trayectoria errática que ha presentado el huracán Simon. Faltaría por ver, ver de verdad, qué opina al respecto el Diputado federal Ricardo Madrid, dirigente en Sinaloa del Partido Verde.

Por lo pronto, el partido Morena y una buena parte de la bancada de la 4T en la 65 Legislatura local procedieron a darle la espalda al que quién sabe para qué propósitos particulares propone tener comunicación directa con la Gobernadora.

Pues Diputado Valenzuela,

Su reclamo más bien parece,

Táctica de rancia escuela,

Que al Verde lo palidece.

Sorprende la reunión que sostuvieron con Mario Zamora Gastélum, uno de los aspirantes a la candidatura del PRI a Gobernador, los dirigentes de los partidos Acción Nacional, Wendy Barajas, y del Sinaloense, Robespierre Lizárraga, con miras, según dijo la líder panista, a construir una alianza política en Sinaloa. La negociación con el Diputado federal que es uno de los interesados en la postulación priista ¿desplaza a las instancias formales del tricolor en Sinaloa o la cúpula nacional presidida por Alejandro Moreno Cárdenas ya le dio luz verde al mochiteco para que arme la coalición opositora en torno suyo? Y, por si le hiciera falta mayor intriga a la trama, llama la atención que aparezca en la escena Héctor Cuén Díaz, hijo de Héctor Melesio Cuén Ojeda, ahora con la etiqueta de líder moral del PAS. Esto es más que una tertulia para parlar sobre el futuro del estado. ¿O el futuro de los contertulios?