Encuentro ciudadano
El pasado 3 de octubre se realizó en Culiacán un evento que se llamo “Gran Encuentro Ciudadano” organizado por una veintena de organizaciones civiles del Estado de Sinaloa.
El objetivo de esta “alianza ciudadana”, como la llamó su coordinador Agustín Olivera, es orientarse hacia la reconstrucción de Sinaloa a través de la unión social para que ésta sirva de contrapeso al poder.
Señaló Olivera Jones que esta alianza no busca sustituir a nadie sino construir un proyecto común que incluya diagnóstico y propuestas para reconstruir Sinaloa ante la difícil situación que padece el estado.
Después tocó el turno de hablar a un servidor, donde hice hincapié en tratar de contestar ¿qué nos pasó a los mexicanos en estas últimas décadas para literalmente perder el impulso democrático y perder el País? “Fue lo que no hicimos”, les dije a los asistentes, dejando claro que la generación de mi padre hizo lo que tenía que hacer para impulsar la transición y en 18 años de lucha y participación ciudadana se logró la alternancia; pero cuando nuestra generación dejó de hacer lo que tenía que hacer, en los próximos 18 años (2000-2018), perdimos la batalla cultural, la batalla electoral y el rumbo del País. Hemos sido, la mía, una generación omisa e irresponsable, y estamos entregando a nuestros hijos un México con mucho menos oportunidades que el que nosotros recibimos.
Concluí señalando que sólo una sociedad participativa y vigilante del poder puede avanzar en la ampliación de sus libertades y en un verdadero desarrollo político, económico, social y del estado de Derecho. Porque nunca las transiciones se han gestado, avanzado y concluido desde el poder, las regresiones sí.
Correspondió el turno del micrófono al destacado economista sinaloense Guillermo Aaron Sánchez, quien afirmó que Sinaloa vive una emergencia, y que todos los datos oficiales desmienten la narrativa del Gobierno.
Acusa el economista que Sinaloa padece tres crisis que se retroalimentan, una de inseguridad, otra económica y finalmente la falta de gobierno. Esta última responde a la pregunta ¿quién gobierna en Sinaloa?... el narco.
Aaron Sánchez urge a la sociedad y al Gobierno a actuar ya en la atención de la emergencia, que según la RAE significa “situación de peligro o desastre que requiere una acción inmediata”. Ante ello propone 12 acciones para rescatar la seguridad, la economía, y la vigilancia ciudadana.
Finalmente ocupó el estrado el agricultor Juan Haberman, quien visualiza un mejor futuro para Sinaloa al tiempo que reconoce que la trágica realidad sinaloense se ha construido en décadas de complicidad, omisión y simulación gubernamental y ciudadana. De cara a 2027 nos dice que Sinaloa no necesita un administrador de la tragedia, nos hace un llamado a no aceptar el silencio del miedo, y a no perder la libertad, la fe y la esperanza.
Haberman nos anima a dejar de ser espectadores de nuestra propia tragedia y nos invita a no callar, no dividirnos y no rendirnos.
Esperemos que esta buena semilla, como la parábola del sembrador, caiga en tierra fértil y produzca buena cosecha para el bien ser, el bienestar y el bien común de los sinaloenses.