Entre shopping y Chopin
Continuamos citando la conferencia TED del director de orquesta, Benjamín Zander, pues no tiene desperdicio y se pueden obtener varios mensajes.
La conferencia fue amena y didáctica. Tocaba algunas piezas de piano, explicando su composición y trascendencia. Y es que la música no sólo entra por los oídos, sino que toca los resortes del alma. De no ser así, Beethoven no hubiera podido componer al quedar imposibilitado para escuchar.
La música transmite, reverbera y contagia los sentimientos más bellos, a la vez que consuela, decanta y purifica en los infortunios, catástrofes, pérdidas y desgracias. Por eso, casi al final de su conferencia, Zander hizo alusión al Preludio en Mi menor Op. 28 No. 4, el cual es triste y melancólico.
“Y tengo un último pedido antes de tocar esta pieza completa”, señaló. “¿Podrían pensar en alguien que adoran, que ya no está? Una abuela muy querida, un amante, alguien en sus vidas a quien amen con todo el corazón, pero esa persona ya no está con ustedes. Traigan esa persona a su mente y al mismo tiempo sigan la línea por todo el camino de SI a MI, y oirán todo lo que Chopin tenía para decir”.
Recordó que estando en los disturbios de Irlanda trabajó con chicos de la calle, tanto católicos como protestantes, para resolver conflictos. Dijo que uno de ellos regresó a la mañana siguiente y le comentó que nunca había escuchado música clásica y le conmovió esa pieza de “shopping”.
El chico subrayó: “A mi hermano lo mataron el año pasado y no lloré por él. Pero anoche, cuando tocó esa pieza, yo pensé en él. Y sentí cómo me caían las lágrimas por la cara. Y realmente me hizo muy bien llorar por mi hermano”.
¿Me conmueve la música?